Cultura ANIVERSARIO

Treinta años sin Camarón de la Isla, el cantaor de los sesenta cigarrillos diarios que dijo "no" a Mick Jagger

Se cumplen 30 años del fallecimiento de José Monje, más conocido como Camarón de la Isla

Treinta años sin Camarón de la Isla, el cantaor que dijo "no" a Mick Jagger. Europa Press

Confesó haber hecho un camino para la juventud del flamenco. Y no se equivocó. Las butacas del Colegio Mayor San Juan Evangelista aquel 25 de enero de 1992 iban a ser las últimas en escuchar el quejío en directo de Camarón de la Isla, (San Fernando, 1950 – Badalona, 1992), y las primeras que lloraron su muerte seis meses después. ¡Dios se lo ha llevado pá que le cante!. Ya era una leyenda.

Y es que la forma en que José Monje Cruz -su verdadero nombre-, impactó en la sociedad y el público de su tiempo, traspasaron todos los espacios tradicionales de su arte, hasta ser el «duende» y mito del tango, el fandango y las soleas o Seguirillas. «Camaron de la Isla era una estrella que se comportaba como un sol. Ha dejado una escuela para que varias generaciones sigan disfrutando y llorando con él. Murió muy pronto, no le dio tiempo, por eso es un mito, porque, a pesar de sus 19 discos, lo ha dejado todo por hacer. La sombra de Camarón es muy alargada y va a abarcar otros 30 años más, y otros 300», señala el músico y antropólogo Raúl Rodríguez.

Hijo de Juana Cruz Castro y Juan Luis Monje Núñez, Camarón de la Isla nació en el barrio gaditano de Las Callejuelas, en San Fernando. Fue el penúltimo de ocho hermanos, delgado, de pelo rubio y tez blanca, y de ahí su apodo. Con apenas cinco años pataleaba los escenarios de la escuela Los Hermanitos, en su ciudad natal, y participaba en todos los concursos de flamenco de los que veía cartel. Muy pronto se empezó a correr la voz de un «chiquillo» cantaor, y con 12 años, Camarón se inició como profesional en el mundo del cante junto a Rancapino, su mejor amigo. Desde entonces el gaditano compartió micrófono con Dolores Vargas y La Singla, entre otros, e hizo diversas giras por Europa y América en la compañía de Juanito Valderrama. En 1958 comenzó a cantar de forma esporádica en la Venta de Vargas de San Fernando y años más tarde, ya en Madrid, conoció al que sería su alter ego: Paco de Lucía (Algeciras, 1947 – Playa del Carmen, 2014), con el que grabó nueve discos entre 1969 y 1977. No había ferias, ni taberna que se les resistiera.

«La primera vez que lo vi, flipé. No me podía creer lo que estaba oyendo. Me volví loco, como el día que fuimos a la casa de los Parrilla a desayunar después de estar toda la noche por ahí y se puso a cantar. Soy un cantaor frustrado, pero Camarón es mi héroe, uno de los grandes artistas que ha dado la música. Me ha hecho sentir lo que muy pocos artistas por su música, control, facilidad innata. Camarón me hacía perder el equilibrio. Este premio lo comparto al 65 por ciento con Camarón y el 35 por ciento restante es para mí. Camarón era una fuente de inspiración», confesó el algecireño tras recoger el premio Príncipe de Asturias en 2004.

José Monje hipnotizaba con su canto y quehacer, y marcó los bordados propios de un ejemplo a seguir en el arte flamenco. Tanto, que llegó vislumbrar a brir las puertas del flamenco y permitió la evolución de un género en principio homogéneo o Mick Jagger, el principal cantante de la banda de rock The Rolling Stone, que, tras escuchar la voz del cantaor, le ofreció cerca de 30.000€ por cantar en una fiesta privada en Madrid. «Esos gachés no saben de flamenco», dijo Camarón rechazando la oferta.

Camarón de la Isla es considerado por muchos como el mejor cantaor de flamenco contemporáneo y una de sus más importantes figuras, que logró abrir las puertas del género y permitió su evolución. Entre sus canciones destacan Leyenda del Tiempo, Pistola y cuchillo, Son tus ojos dos estrellas, Soy gitano, Como el agua o Bulería de la perla.

Camarón de la Isla murió el 2 de julio de 1992 en una clínica de Badalona a consecuencia de un cáncer de pulmón. En el 2000, le fue concedida a título póstumo la Llave de Oro del Cante.

Y después de él, quién

Nuevos talentos de la música siguen la herencia del genio del flamenco Camarón. Pero nada es lo mismo 30 años después. «Lo más bonito del flamenco ya ha pasado. El flamenco ahora mismo está en una situación muy dura que espero que pase. Las nuevas generaciones que intentan despuntar en el flamenco, y que pretenden hacerlo con valores muy buenos, lo tienen muy difícil con la emergencia de géneros como el reggaetón, que nos ha invadido por completo. Antes el flamenco era mucho más fácil de oír en cualquier emisora y con la modernidad eso se ha perdido», señaló Juan Carmona en una entrevista para El Independiente.

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