Enormes, poderosos y fuertes; así son los dos leones que descansan en la fachada del Congreso de los Diputados, en la carrera de San Jerónimo de Madrid. Se han convertido en una de las imágenes más características de la ciudad y han visto pasar a multitud de personajes importantes de la Historia de España, siendo testigos del paso de las décadas.

En muchas culturas de Oriente Próximo, los felinos se utilizaban para representar el poder y se colocaban a las puertas de los edificios de carácter político y administrativo.

Los leones del Congreso custodian simbólicamente las Cortes Generales y han permanecido a las puertas del Congreso desde abril de 1872. Sin embargo, su origen es más curioso y desconocido, ya que el proyecto inicial del conjunto arquitectónico del Congreso no incluía a las dos esculturas.

¿Cuál es el origen de los leones del Congreso? Las dos figuras llevan a lomos la historia de héroes y batallas de uno de los acontecimientos más importantes para la ciudad de Madrid. Bautizados con el mismo nombre que dos de las figuras más relevantes de este suceso, los leones, conocidos popularmente como Daoiz y Velarde, tienen sus raíces en el levantamiento del 2 de mayo de 1808.

Quiénes fueron Daoiz y Velard

Luis Daoiz y Torres nació en 1767 en Sevilla en el seno de una familia de origen francés trasladada desde Navarra hasta Andalucía. El joven Daoiz ingresó como cadete en el Real Colegio de Artillería de Segovia, donde demostró tener grandes habilidades con la espada y el sable.

Entre 1792 y 1794 participó en diferentes batallas y campañas hasta que cayó prisionero en Toulouse, donde se le ofreció la posibilidad de formar parte del ejército francés como artillero. Daoiz, fiel al país donde se crio, rechazó el puesto y decidió embarcarse con destino a América. Después de realizar diferentes viajes por La Habana y otras islas, pidió destino en Madrid en enero de 1808 al frente de la segunda tropa de compañía del Parque de Monteleón, una de las sedes de artillería más importantes de Madrid.

Doce años después del nacimiento de Daoiz, Luisa de Santillán, esposa de José Velarde de Herrera, dio a luz a Pedro Velarde en Santander. Siguiendo los mismos pasos que Daoiz, Velarde ingresó con tal sólo catorce años en el Colegio de Artillería de Segovia ascendiendo rápidamente a subteniente. Fue nombrado teniente dos años después de participar en una campaña contra Portugal y en 1804 ya era capitán. Sus habilidades y amplios conocimientos le llevaron a convertirse profesor en la Academia de Artillería y a ser secretario de la Junta Económica del Cuerpo de Artillería. El director de la Junta, José Navarro Falcón, era al mismo tiempo el superior de Velarde y del otro capitán, Luis Daoiz.

Medalla de bronce de Victorino González, siglo XIX, a Daoiz y Velarde. | Colección del Museo del Prado

Ambas figuras quedaron unidas en el Parque de Monteleón, ubicado en la calle de San Miguel y San José y entre la calle Ancha de San Bernardo y Fuencarral. Antiguamente fue el palacio de los marqueses del Valle y duques de Terranova y de Monteleón, en el barrio de Las Maravillas. En el siglo XVIII y XIX fue empleado para almacenar grandes cantidades de armamento y municiones, lo que convertía al Parque en un sitio estratégico.

Los héroes del 2 de mayo

El Parque de Monteleón fue el escenario de una de las batallas más populares de Madrid. Las tropas francesas pisaron suelo español en octubre de1807 con el pretexto de cruzar hasta Portugal, pero los planes de Napoleón Bonaparte para la Península Ibérica eran otros.

Las tropas francesas se extendieron rápidamente por las regiones españolas y el miedo entre la población era latente. El capitán Daoiz, que tenía familiares en la Corte y podía acceder a información privilegiada, fue conocedor de las intenciones de Napoleón. Uno de los generales al servicio del emperador francés, el general Murat, le ofreció unirse al ejército francés como artillero, lo que avivó aún más la chispa del conflicto inminente.

Para revertir la situación, Daoiz y Velarde trazaron un plan de defensa militar para liberar al rey. Sin embargo, el plan fue desarticulado por el ministro de guerra Gonzalo O'Farril, que ordenó a todas las guarniciones de Madrid dejar las armas y no se enfrentarse a los franceses, que ya habían conseguido llegar hasta el Parque de Monteleón. Conscientes de la desigual lucha y ante la presión de la población madrileña que se concentraba en las puertas del Parque pidiendo armas, Daoiz y Velarde desenvainaron sus espadas dispuestos a liderar la batalla.

En la lucha participaron más de 200 personas incluyendo soldados, paisanos y mujeres contra las tropas del general Murat. En el trascurso de esta, Luis Daoiz murió a bayonetazos y Pedro Velarde recibió dos disparos mortales en el pecho. Habría que esperar hasta el 2 de mayo de 1814, con la finalización de la guerra, a que ambos fueran sepultados en el Pardo. El día 2 de mayo fue declarado como fiesta regional y se levantó un monumento a los dos héroes en el año 1822, ubicado en la Plaza del 2 de mayo junto al arco de Monteleón.

Monumento de Daoiz y Velarde en la Plaza del Dos de Mayo | Turismo Madrid

¿Y qué pasa con los leones?

Daoiz y Velarde pasaron a la historia por ser dos héroes de Madrid, caracterizados por su valentía y determinación para proteger la ciudad y a su gente. Esta idea es lo que inspiró para nombrar a los leones como ellos, representando la fuerza y el poder.

Además de por su nombre, los felinos rinden homenaje a los héroes a partir del material en el que están confeccionados. El bronce de los leones perteneció a los cañones utilizados en la batalla de Wad-Ras, que puso fin a la guerra en África en el año 1860. Los cañones se fundieron en la Fundición de Artillería de Sevilla, tarea dirigida por diferentes maestros siguiendo el proyecto de Ponciano Ponzano.

Sin embargo, este no fue el primer proyecto, ya los felinos tuvieron que esperar veinte años desde la inauguración del Congreso para poder descansar sobre su fachada. El proyecto inicial fue cedido a José Bellver en el año 1859 utilizando piedra caliza de Colmenar como material, aunque los leones resultaron ser demasiado pequeños y se cambiaron por el segundo proyecto.

Leones del Congreso de los Diputados | Diego Radamés / Europa Press

Los leones Daoiz y Velarde se han convertido en una de las esculturas más icónicas de Madrid, al igual que los leones de la Fuente de Cibeles, llamados Hipómenes y Atlanta. Aunque su origen histórico permanece oculto para la gran mayoría, continúan siendo un símbolo de la historia madrileña y de sus raíces.