El Indian Summer de Victor Herbert hacía de la radio de posguerra un mundo brumoso y plácido, un escenario de película de Woody Allen distante del hambre, represión y grisura del nacionalcatolicismo. Hasta dos generaciones de mujeres pudieron sintonizar con un programa que rompía los esquemas de la radio comercial que apenas llevaba sonando en España algo más de un par de décadas. El conocido como Consultorio radiofónico de Elena Francis podía sonar bucólico, pero tras él había lágrimas y sangre. Un estudio de 4.320 de las más de 100.000 cartas legibles halladas en una masía abandonada de Corenellà revela episodios silenciados de violencia machista brutales entre sus oyentes entre 1950 y 1972 (periodo del análisis). Las mujeres acudían a Elena Francis para denunciar situaciones, a veces, desesperadas en casa. El consultorio recomendaba aguantar, siguiendo los dictados de lo que una buena mujer y esposa debía ser en el nacionalcatolicismo. “Una herramienta de reeducación”, en palabras de Rosario Fontova y Armand Balsebre, autores de Las cartas de Elena Francis, una educación sentimental bajo el franquismo (Editorial Cátedra).

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