Una estatua del negro abolicionista Frederick Douglass fue derribada el domingo en un parque de la ciudad de Rochester, en Nueva York, un nuevo episodio de la polémica por los ataques a monumentos y estatuas, principalmente racistas o colonialistas, durante la ola de protestas por la muerte del afroamericano George Floyd durante una detención en Mineápolis.
El ataque contra la estatua de Douglass se produjo en el 168º aniversario de su famoso discurso "¿Qué es para los esclavos el 4 de Julio?", considerado un hito de la lucha antiesclavista. Douglass era esclavo en Maryland, pero se fugó a los estados del Norte y fue uno de los líderes del movimiento antiesclavista. Vivió durante gran parte de su vida en Rochester, donde tiene trece monumentos.
La estatua apareció a unos 15 metros de distancia de su pedestal en el parque Maplewood, justo tras una valla y cerca del río Genesee, según ha informado la Policía de Rochester en declaraciones recogidas por el periódico 'Democrat & Chronicle'.
"¿Es una venganza por la ebullición en todo el país por los monumentos confederados? Es más que lamentable", ha afirmado un portavoz del Proyecto para Revitalizar el Legado de Frederick Douglass, Carvin Eison, en declaraciones a la televisión local WROC. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha culpado a los "anarquistas" de este ataque y ha argumentado que "¡esto demuestra que los anarquistas no tienen límites!".
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