La Historia, o más bien los personajes que hicieron Historia, se someten a examen. Los juzgamos con las reglas del siglo XXI cuando ellos actuaron, en este caso, con las del XV y XVI. Les sentenciamos porque su comportamiento no es moralmente aceptable en nuestra época. Fueron esclavistas, invadieron continentes, sepultaron culturas, fueron machistas, fervientes religiosos… Fueron propios de una época distinta a la nuestra.

En la historia de España no han faltado personajes a los que atribuir estos calificativos. Siempre se han proyectado luces y sombras sobre la conquista de América. Por un lado, este hecho tiene connotaciones épicas desde el punto de vista español, pero para algunos nativos americanos continúa siendo una herida abierta.

El papel de España en América está ahora de máxima actualidad debido a los últimos actos de vandalismo hacia las estatuas de personajes de nuestra Historia. ¿Pero quiénes son las personas que hay detrás de estos monumentos?

Isabel la Católica

El estado de California retirará las estatuas de Cristóbal Colón e Isabel la Católica de su Capitolio. «Cristóbal Colón es una figura histórica profundamente polarizada debido al impacto mortal que tuvo su llegada, en este hemisferio, para las poblaciones indígenas. La presencia continuada de su estatua en el Capitolio de California, donde ha estado desde 1883, está completamente fuera de lugar hoy. Será retirada», anunciaron en un comunicado miembros del Parlamento californiano.

Probablemente los legisladores acusarán a la reina castellana de haber sido la promotora del viaje colombino que acabó en tan grandes «genocidios». Sin embargo, puede que desconozcan que ya en 1477 Isabel defendía a los guanches de las recientemente conquistadas Islas Canarias. También reivindicó los derechos de los habitantes de las tierras descubiertas en América, e impidió a los conquistadores su esclavización. Puso las bases de las posteriores leyes que defendieron los derechos de los indígenas.

Cristóbal Colón

En Estados Unidos la figura del descubridor de América está asociada a la minoría italoamericana. De hecho el 12 de octubre de 1866 la comunidad italiana de Nueva York organizó una fiesta por el descubrimiento de América, y con ello nació el Columbus Day. Sin embargo, no hay duda de que también afecta a la imagen de lo hispano y al legado de la expedición impulsada por los Reyes Católicos.

Además de la retirada de la estatua que comparte con la reina Isabel en el Capitolio de California, el 9 de junio varios manifestantes que se concentraron en el parque Byrd de la ciudad de Richmond (Virginia), derribaron la figura de Colón, la envolvieron en una bandera ardiendo y la lanzaron a un lago. «Colón representa el genocidio», fue una de las frases pintadas en la base del monumento, de unos tres metros.

Esa misma noche, la estatua de Cristóbal Colón ubicada en un parque de Boston que lleva su nombre, y que ya había sido objeto de otros ataques anteriormente, fue víctima del vandalismo y amaneció decapitada. El alcalde de la ciudad, Marty Walsh, señaló que se abrirá un debate sobre el futuro de la estatua.

El 11 de junio, otro grupo liderado por un activista nativoamericano, derribó una estatua del navegante de más de dos metros de bronce en Saint-Paul (Minnesota). Además, en la ciudad de Miami, la noche del 10 de junio, otra estatua dedicada a Colón, que se encuentra en el centro de la ciudad, fue pintada con un espray rojo.

El papel de Cristóbal Colón en relación a la esclavitud tiene claroscuros. Si bien es cierto que intentó importar esclavos a España desde las tierras recién descubiertas, esto puede deberse a la falta de rentabilidad económica de las mismas. También, a que vivió en una sociedad en la que el esclavismo estaba a la orden del día, no se consideraba una acción inmoral y era algo tremendamente común en aquel siglo. Aun así, con esta petición solo consiguió enfurecer a los Reyes Católicos y distanciarse de ellos, ya que Isabel nunca consintió la trata de seres humanos.

Por otra parte, Colón jamás pisó Estados Unidos, algo que no se cansan de reiterar los historiadores ante el vandalismo hacia su imagen.

Juan Ponce de León

La estatua del descubridor de Florida corrió la misma suerte que el monumento a Colón en la ciudad de Miami. La mañana del 11 de junio, el rostro y las manos de la estatua aparecieron pintadas con spray rojo, además de un puño alzado, el nombre de George Floyd y la hoz y el martillo.

La vida de Ponce de León tiene episodios oscuros combinados con la épica de su labor exploratoria. Sin embargo, esta queda empañada ahora por la supuesta crueldad con que sometió a los indios tainos de La Española, a los que sometió a unas duras condiciones de trabajo en las minas de oro que eran sinónimo de esclavitud.

Otra vez, hay que recordar que Juan Ponce de León vivió y actúo dentro de las normas morales de su época, donde los trabajos forzosos y la esclavitud no suponían un delito, ni siquiera eran considerados por aquella sociedad como poco éticos. Siglos más tarde, grandes presidentes estadounidenses seguirían apoyando este tipo de medidas que a día de hoy nos parecen aberrantes.

Juan de Oñate

Las autoridades retiraron el pasado 15 de junio una estatua de bronce del conquistador español que estaba en un centro cultural en el norte de Nuevo México, en la localidad de Alcalde. Consideran que el monumento es una afrenta a los pueblos indígenas y un obstáculo para una mayor armonía racial.

Por su parte, el alcalde de la localidad de Albuquerque, en el mismo Estado, anunció el 16 de junio su intención de retirar la estatua de Juan de Oñate, después de que una protesta realizada en las inmediaciones de la estatua que hay en la ciudad, acabara con varios miembros del grupo armado Guardia Civil de Nuevo México detenidos por un tiroteo que dejó a una persona herida grave. «El tiroteo en la escultura de Oñate fue horrendo y un acto de violencia inaceptable», indicó el alcalde en una rueda de prensa.

El explorador y conquistador español, nacido en Nueva España en 1550, llegó al actual Nuevo México en 1598, y, si por una parte está considerado positivamente en las comunidades que remontan su ascendencia a los colonos españoles, es también vilipendiado por los nativos americanos por su brutalidad. Para estos últimos, Oñate es conocido por haber ordenado que se cortaran los pies derechos de unos guerreros enemigos que fueron acusados del asesinato de su sobrino. Como protesta simbólica, en 1998 alguien cortó el pie derecho de la citada estatua.

Sin embargo, hoy en día se reconoce que el descubrimiento del Camino Real de Tierra Adentro, realizado por Oñate, que unió la ciudad de México con Santa Fe (Nuevo México), supuso la mayor vía de intercambio cultural y de mercancías, logrando una mejora sustancial en las condiciones de vida de sus habitantes, lo que ha permitido, probablemente, su supervivencia hasta el presente.

Fray Junípero Serra

El fraile franciscano nacido en Petra (Mallorca) era doctor en filosofía y teología, y fue el fundador de nueve misiones en la Alta California. Juan Pablo II lo beatificó en 1988, y en 2017 fue canonizado por el papa Francisco en 2015. Sin embargo, Fray Junípero Serra tampoco se ha librado de la ira de los activistas que protestan por la muerte de George Floyd.

El viernes 19 de junio, la estatua de fray Junípero Serra que hay en el centro de San Francisco, fue derribada con una soga al cuello. Sobre los restos se podía leer el siguiente mensaje: “Que le jodan al supremacismo blanco”. Al día siguiente, sucedió lo mismo en Los Ángeles, cuando los manifestantes tiraron al suelo la estatua del fraile mallorquín. «¡Derríbala! ¡derríbala! Esto es por nuestros antepasados», puede oírse oír en un vídeo difundido en redes sociales.

Sin embargo, cabe subrayar que es el único español homenajeado con una estatua en el Capitolio de Washington.

Miguel de Cervantes

El día 20 de junio, la estatua del autor del Quijote situada en el Golden Gate Park de San Francisco, amaneció con los ojos pintados de rojo, y la palabra «bastard». Además, en las otras dos figuras que componen el monumento dibujaron símbolos anarquistas del mismo color.

No sabemos si los activistas que tacharon a Cervantes de «bastardo» lo hacían por su probable origen judeoconverso, o dado el color de su piel, por «supremacista blanco». Lo que sí deberían recordar estos activistas, es la frase que Cervantes puso en boca de Don Quijote en su obra maestra:

«La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida».