Premiados, actuaciones, sorpresas y momentos icónicos. La 63ª edición de los Grammy se ha reconciliado con la música en directo después de un convulso año para la industria a causa de la pandemia. Taylor Swift optó por un bosque encantando para dar vida a su dúo de discos, folklore y evermore; Dua Lipa apostó por una versión millennial de Studio 54; Bad Bunny puso la pimienta latina en el escenario con Dákiti y Jhay Cortez; Megan Thee Stallion dejó sin aliento a la audiencia de la mano de Cardi B y las actuaciones se sucedían como los premios en la lotería de Navidad. Uno tras otro, y sin prácticamente respiros.

Lionel Richie hizo su aparición estelar para homenajear a Kenny Rogers en el ‘In Memoriam’, que también recordó al mítico Little Richard, ambos fallecidos el pasado 2020. Ringo Starr revivió para dar el último premio, ‘Mejor grabación del año’, y la gala se desarrolló en un banquete de bodas con la palabra cutre escrita en cada mesa ocupada por los nominados. Faltaron cosas, sobraron algunas, pero aquí se recopilan los grandes momentos de la última edición de los premios más importantes del panorama musical.

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    Subidón de azúcar

    Harry Styles inauguró la gala y el tímido escenario de la 63ª edición de los Grammy para interpretar su Watermelon Sugar, tema que más tarde le otorgaría su primer galardón en la historia de los premios como ‘Mejor Interpretación Solista Pop’. Enfundado en una traje de cuero y con su ya característica estética andrógina, el británico cumplió en su estreno.

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    Puerto Rico power

    Bad Bunny, el artista latino por antonomasia en 2020, presentó su Dákiti con Jhay Cortez en un escenario futurista.

  • El artista puertorriqueño Jhay Cortez, en su actuación de los Grammy junto con Bad Bunny.
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    EFE

    Con chaquetones de plumas color plateado, cadenas y moños infinitos, el dúo puertorriqueño puso color, ritmo y carisma a unos premios Grammy que arrancaron con poco brillo.

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    Levitando, de Versace

    Dua Lipa era una de las más esperadas de la noche, no solo por optar a seis estatuillas, también por presentar un trocito de su Future Nostalgia en el escenario de los Grammy.

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    Acompañada primero del rapero DaBaby, que había actuado unos minutos previos a la británica, con el hit Levitating, Dua Lipa terminó la actuación con varios cambios de vestimenta, con una coreografía explosiva y con su tema Don’t Start Now, el que más alegrías le ha dado con su segundo disco, pero con el que no ha conseguido llevarse ningún Grammy.

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    ¡Sorpresa! El sobre no abre…

    La artista Lizzo fue la encargada de dar el primer premio en la gala televisada, el de ‘Mejor Artista Nuevo’. Entre nervios, risas y un fondo con demasiada luz que cegaría a cualquier humano, la artista celebró, tras varios intentos de abrir un sobre que se resistía a desvelar al ganador, que su amiga Megan Thee Stallion se alzaba con el codiciado galardón. Era el inicio de una gran noche para la rapera americana, una de las grandes irrupciones de la edición.

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    Queen ‘B’

    No se paseó por la alfombra roja e hizo historia sin despeinarse. Beyoncé se convirtió en la mujer más galardonada de la historia de los premios, con un total de 28, tras los cuatro que ha conseguido esta noche.

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    Un homenaje a la altura

    En el ‘In Memoriam’ de este año, sintetizar se antojaba complicado. Sin embargo, uno de los momentos álgidos de la noche se produjo cuando Bruno Mars, acompañado de Anderson Paak, hicieron su particular pasillo de honor al mítico Little Richard, fallecido el pasado 2020.

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    Devolvednos los festivales

    La banda californiana HAIM fue una de las primeras en actuar, estrenándose en el escenario rotativo de los Grammys. Con las melenas al aire, con shorts vaqueros y con las guitarras como único sonido válido, las hermanas Este, Alana y Danielle Haim rememoraron en directo aquellos días en los que ir a un festival era una rutina para los mortales.

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    Subiendo la temperatura

    Tuvieron que llegar Megan Thee Stallion y Cardi B para animar una insípida gala. Primero fue con Savage, y después con WAP. Camas y zapatos gigantes, bailes esotéricos y sensuales, y una demostración de que menos no siempre es más.

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    Ambas raperas pusieron el toque picante en una gala que, hasta su actuación, había dejado de lado la espectacularidad tan necesaria en unos galardones con el talante de los Grammy.

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    Un bosque country

    Miranda Lambert, ganadora del ‘Mejor Álbum Country’ del año por Wildcard y una de las figuras más emblemáticas del género en Estados Unidos, subió al principal escenario rodeada de flores y luces mientras interpretaba su tema Bluebird.

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    Lionel Richie, inmortal

    El ‘In Memoriam’ sacó lo mejor de cada casa y se convirtió en un segmento de la gala con un toque ciertamente original, pues no se ciñó a mostrar las imágenes de los fallecidos, también a recordarles por medio de la música en directo. En este caso, el mítico Lionel Richie homenajeó a su íntimo Kenny Rogers, la estrella country que falleció en 2020, con uno de sus grandes hits, Lady.

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    La casita del Hobbit

    Taylor Swift volvió al escenario de los Grammy, algo que no hacía desde 2016, e interpretó tres grandes canciones de su era evermore y folklore, los dos discos que la artista presentó en 2020 y en los que da un giro hacia los géneros del folk, el indie y el country. Con Cardigan, August y Willow, Swift transportó a la audiencia a un bosque mágico con hadas sacado de una película de El Señor de los Anillos. Acompañada por el productor Jack Antonoff  y por el miembro del grupo The National, Aaron Dessner, la americana fantaseó en el escenario con su nueva era musical, la que le ha otorgado el premio a ‘Mejor álbum del año’.

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    Akelarre en directo

    Post Malone criticó las vicisitudes de la fama al interpretar Hollywood’s Bleeding, tema que da nombre a su último álbum y actuación en la que optó por rodearse de figuras esotéricas que convirtieron el escenario en una ouija musical.