Soy el único que no es capaz de cambiar?», fue la llamada a la solidaridad de uno de los telespectadores que el día 1 de enero se sentó frente a la televisión y se encontró con El viaje. El documental, de casi cuatro horas de duración que Aragón TV emitió en prime time, alcanzó una audiencia del 6,7% y fue tendencia nacional en redes sociales.

La propuesta se basa en la técnica conocida como Slow Tv o televisión lenta que reivindica la serenidad, la reflexión y la innovación. El viaje muestra el recorrido íntegro y en tiempo real que hace el popular ferrocarril Canfranero. Desde su salida desde la estación de Zaragoza-Delicias, el tren recorre 218,39 kilómetros con el único punto de vista de su maquinista, hasta su llegada a la estación internacional de Canfranc que se encuentra celebrando el 90 aniversario de su inauguración.

Contra todo pronóstico, en paralelo al ritmo desenfrenado de nuestra vida cotidiana en la que miramos el móvil unas 150 veces al día, existe una tendencia casi de culto hacia la len-ti-tud, el Movimiento Slow.

A principios de siglo se adelantaban en Noruega al fenómeno por el que ya apuesta la cadena de televisión regional de Aragón, siendo la retransmisión de 7 horas de duración de la línea Bergen a Oslo en 2013 por la televisión noruega NRK, el antecedente directo, y de hecho el punto de arranque de esta fiebre en el país. Hoy los noruegos se pasan horas y horas sentados frente a la televisión viendo a personas realizando actividades como la pesca y la costura o elementos naturales como el avistamiento de nidos de aves o fuegos ardientes en chimeneas.

Pero es, sin duda, en el cine cuando Andy Warhol impactó con su película Sleep (1963) que mostraba el sueño de 5 horas y 20 minutos de un hombre. Todo un experimento que trajo su secuela un año después con Empire, una muestra durante ocho horas y cinco minutos del icónico Empire State Building de Nueva York.

Una cadena de Fast Food fue el detonante

Corría el año 1986 cuando en plena Plaza de España en Roma se instaló una sucursal del máximo exponente de la comida rápida, McDonalds. Este hecho desencadenó una manifestación, encabezada por el cocinero Carlo Petrini, con el objetivo inicial de defender las tradiciones regionales, la buena alimentación, el placer gastronómico. Tres años después se consolidó el Movimiento Internacional Slow Food con la firma de un manifiesto en París.

Este movimiento se extendió a otros aspectos de la vida para dar lugar al Movimiento Slow

Vistas las ventajas de hacer más lenta la producción de alimentos, el trabajo manufacturado, la educación, las ciudades e incluso el sexo, este movimiento se extendió a otros aspectos de la vida para dar lugar al Movimiento Slow.

El movimiento Cittaslow en más de 100 ciudades de España, Italia, Alemania, Gran Bretaña, Holanda o Noruega, la Sociedad por la Desaceleración del Tiempo en Austria o el Sloth Club en Japón son, en definitiva, acciones que pretenden llamar nuestra atención sobre el frenético ritmo que llevamos, y reclamar la vuelta a la tranquilidad, un ritmo lento que permita al ser humano recuperar el equilibrio psicológico y emocional.

O quizá para los del mantra time is money, observar las auroras boreales sea toda una tentación para presionar el botón del fast forward.