Los negocios le llevaron a Camerún. Una semana de intensas reuniones y algo de ocio que le hicieron llegar a España con la satisfacción propia del deber cumplido. Lo que en ese momento no podía imaginar ese empresario español es que el viaje de trabajo iba a estar a punto de costarle un trasplante de hígado.

Peor suerte corrió otro español que planificó sus vacaciones con un safari en Botswana. A los 15 días después de regresar de la aventura y ya en España comenzó a sentirse indispuesto. Su mayor error fue no contarle al médico, junto con sus síntomas de fiebre, diarrea y malestar general, dónde había estado en el último mes. La malaria se lo llevó 10 días después.

En sitios más cercanos, como la Selva Negra en Alemania, también acecha el peligro

Estos dos casos que recuerda Miguel de Górgolas, jefe asociado del Servicio de Medicina Interna y responsable de la consulta de Medicina del Viajero en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, corresponden a hepatitis A y malaria. Dos de las enfermedades que, erradicadas en España, es posible contraer en el extranjero. El África Subsahariana, la Cuenca del Amazonas y el Sudeste Asiático son las zonas donde más peligro existe de contraer una enfermedad; pero también hay otras menos predecibles, como la Selva Negra en Alemania, donde acecha el peligro.

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Consulta las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.LUIS SEVILLANO

No hay datos oficiales, pero los expertos coinciden en que aún hay muchos viajeros que no toman las precauciones necesarias antes de viajar. Górgolas estima que el porcentaje puede llegar “al 40% o 50%”. No sólo los viajeros, los que más riesgos corren por su despreocupación son “los inmigrantes que trabajan a España y regresan a sus países en vacaciones. Van a ver a la familia y no ven el peligro”, añade.

Los inmigrantes corren más riesgos pues no ven necesidad de prevención cuando viajan a sus países

Porque no basta con mirar en Internet. Está bien leer páginas oficiales para obtener una primera información y saber qué precauciones generales se deben tomar, pero los médicos coinciden en que es necesario acudir a un centro de vacunación internacional, “porque las precauciones, vacunación o profilaxis serán distintas dependiendo del destino, la duración, la época del año, el viajero o el tipo de viaje”, resalta Raisa Morales, responsable del área de Atención al Viajero de la Unidad de Salud Internacional de Vall d’Hebrón-Drassanes. También “es el momento perfecto para asegurarse de tener completado el calendario vacunal, porque puede que sea necesario hacer un recordatorio”, afirma Amos José García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunación, que recuerda que, si no lo sabemos, es necesario hacer un análisis para comprobarlo o actuar como si no nos la hubiéramos puesto.

A estos centros acudieron el año pasado, según los datos del Ministerio de Sanidad, 278.000 viajeros, un 15% más que en 2016. “El fin de la crisis está haciendo que se recuperen los viajes a destinos más lejanos y de más duración, por eso hay que poner el foco en las precauciones”, dice Morales.

El agua y los alimentos, de una diarrea a la hepatitis

La administración o recomendación de medicamentos es sólo una de las patas a tener en cuenta antes de viajar, ya que el riesgo está en el agua, los alimentos, las picaduras de mosquitos e incluso en dónde nos bañemos. “Si tomamos agua o alimentos en mal estado, podemos coger una diarrea del viajero – lo más común y afortunadamente más leve  -, pero también una hepatitis A o una fiebre tifoidea, cuyas consecuencias sí pueden ser mucho más serias”, advierte Górgolas.

Fue precisamente la hepatitis A, erradicada en España desde 1964, la que estuvo a punto de costarle el hígado al empresario español. “En España, los mayores de 50 años suelen estar inmunizados, en aquella época era más común y es una enfermedad que si la pasas de niño ni te enteras. Sin embargo, sufrida de adulto es una enfermedad mucho más seria, que en el 1-2% de los casos ataca al hígado de forma fulminante y destroza el hígado si no se actúa rápido, como le ocurrió a ese empresario”, afirma Górgolas. Ésta es la vacuna que más se administra a los viajeros.

La vacuna de la hepatitis A es la que más se administra a los viajeros españoles

La fiebre tifoidea es otra de las enfermedades que se transmiten por agua y los alimentos y para las que es posible vacunarse, aunque ésta se recomienda casi exclusivamente a mochileros o viajeros que vayan a permanecer más de dos semanas en el país. De la misma forma se transmite también el cólera, aunque por sus posibilidades de contagio la vacuna se restringe a cooperantes y trabajadores de centros de refugiados que vayan a permanecer largo tiempo en la zona.

Los mosquitos, de una erupción a la malaria

Preocuparse porque ponga “extrafuerte” o elegirlo según su olor es un error cuando se elige un repelente. “Lo importante es que el repelente contenga DEET (N,N-Dietil-meta-toluamida). También es fundamental dormir con las ventanas cerradas o una mosquitera y evitar vestir con colores vivos”, explica Górgolas.

Según la zona del mundo hay activos una serie de mosquitos, cuyas picaduras tienen consecuencias muy diferentes. Hace poco saltaba la alerta por el virus del zika y sus consecuencias para mujeres embarazadas, pero las picaduras de mosquitos pueden provocar, según el país, desde una erupción sin importancia a la malaria o la fiebre amarilla.

Lo más importante de un repelente es que contenga DEET

El mosquito aedes, que está sobre todo en la zona tropical americana, es responsable de la transmisión del virus del zika, el dengue y el chikungunya. “Es un mosquito que suele picar por la mañana y lo hace en zonas urbanas y dentro de casa”, explica Górgolas. A través de la picadura de otro mosquito se transmite también el paludismo o malaria, como explica el médico de la Fundación Jiménez Díaz: “Este mosquito pica desde el atardecer y hasta el alba y hay que tener especial cuidado con uno de los tipos, la falciparum, que se encuentra sobre todo en el África Subsahariana, la cuenca amazónica, el subcontinente Indio y Papúa Nueva Guinea”. Aunque parezca algo ajeno, “en España se dan cada año unos 400 casos de malaria”, asegura Morales, y Górgolas estima que entre tres o cuatro caso acaban con la muerte del paciente.

La fiebre amarilla se transmite también por la picadura de un mosquito y es prácticamente la única vacuna obligatoria para entrar en determinados países. “Es una locura irse a un país donde hay fiebre amarilla sin vacunar, aunque lo más probable es que no te dejen entrar”, dice García Rojas. Junto a la de la fiebre amarilla está la vacuna del meningococo ACYW que exige Arabia Saudí a quienes van a peregrinar a la Meca.

Los riesgos de viajar a Alemania o bañarse en Malaui

Una de los destinos que normalmente se pasa por alto es Alemania y, en general, la zona centroeuropea por la Selva Negra. “Hay que tener especial precaución, por ejemplo los padres que mandan a sus hijos de viaje al país germano y se incluye alguna excursión por las zonas forestales”, alerta García Rojas. Allí, la picadura de una garrapata te puede provocar una encefalitis centroeuropea, una enfermedad grave que se puede prevenir mediante una vacuna.

Bañarse en lagos de aguas tranquilas también tiene sus riesgos en países como Malaui y otros países de África o el Sudeste Asiático. La esquistosomiasis se transmite a través de caracoles que habitan estas aguas y puede pasar de forma leve o provocar lesiones en el intestino o insuficiencia renal.

Bañarse en un lago en ciertas zonas de África también puede transmitir esquistosomiasis

Górgolas también recuerda que no hay que olvidarse de las enfermedades de transmisión sexual, “que en países con un nivel sociosanitario más bajo que el nuestro están a la orden del día”, u otras más erradicadas como la rabia: “Esta vacuna se recomienda sobre todo a mochileros, pero también hay que tener especial cuidado con los niños, que están a la altura de los perros e incluso pueden evitar contar una mordedura para no enfadar a sus padres”. Si se sufre una mordedura en un país con riesgo, es muy importante acudir con urgencia a algún centro sanitario.

Precaución hasta pasados seis meses

Una de las peculiaridades de casi todas las enfermedades anteriores es que pueden pasar desapercibidas durante días, semanas y hasta meses. “Los síntomas pueden aparecer incluso seis meses después del viaje” y hay que permanecer alerta para no olvidar que puede tener que ver con las vacaciones que vemos ya tan lejanas, incide García Rojas.

Especialmente la hepatitis A, pero también otras, son enfermedades de larga incubación y aunque tampoco es muy probable, ya se han dado casos de contagios que generan focos autóctonos. “Aquí en España no se ha dado en los últimos años, pero sí ha pasado en Italia con el dengue o en Grecia con la Malaria”, relata Górgolas, “pero de momento no se han dado casos que hayan tenido un impacto relevante”, asegura.

Es poco probable que un viajero genere en España un foco autóctono de una enfermedad

A pesar de todo, las enfermedades no son el único factor de riesgo cuando uno viaja. “La principal causa de muerte en los viajes son las enfermedades cardiovasculares y la segunda los accidentes de tráfico”, afirma el médico de la Fundación Jiménez Díaz. El Irish Medical Journal publicaba recientemente un artículo en el que confirmaba la enfermedad cardiovascular como la principal causa de muerte en los viajeros.

Es decir, lo primero que hay que tener en cuenta, más allá de las necesarias precauciones específicas para cada país, es no olvidar las condiciones físicas en las que uno está. “Si tienes más de 60 años y eres fumador, no quieras subir al Machupichu”, dice el médico de la Fundación Jiménez Díaz, “y ten cuidado si conduces, especialmente de noche, por lugares que no conoces”.

Por último, antes de planificar un viaje es muy conveniente contratar un seguro de viaje que cubra tanto cobertura médica como repatriación en caso de enfermedad. “Es muy barato y cualquier aseguradora lo ofrece. Aunque parezca improbable, hay que tener en cuenta que en ciertos países luego la sanidad pública no funciona y la privada puede ser carísima”, advierte Górgolas.