El fin de semana habían estado de boda, por eso nadie en la familia se extrañó cuando Yolanda dijo que se notaba las piernas muy cansadas y casi no las sentía. «Será de los tacones», pensaron. Pero la cosa no remitía y Yolanda aprovechó cuando los niños estaban en el colegio y su marido trabajando para acercarse sola a Urgencias.

Yolanda tuvo los primeros síntomas en las piernas tras una boda

Ahí llegó el primer susto, cuando por lo que ella creía que sería algo muscular la mandaron a neurología. Y el diagnóstico no tardó en llegar: esclerosis múltiple. Bajón y mucho desconocimiento. Porque esta enfermedad degenerativa que afecta en España a 47.000 personas es una desconocida para la gran mayoría. «El nombre suena a estigma y pocos saben que la enfermedad afecta de forma muy diferente a unos y otros, es la enfermedad de las mil caras», afirma Carlota Jiménez de Andrade, hija de Yolanda.

La esclerosis múltiple es una enfermedad degenerativa y autoinmune que se origina por la pérdida de mielina, el material que rodea y protege las fibras nerviosas del sistema nervioso central. Cuando la mielina se lesiona o destruye, la habilidad de los nervios para conducir impulsos eléctricos desde y al cerebro se interrumpe y este hecho produce la aparición de síntomas, que van desde la parálisis de alguna parte del cuerpo a la pérdida de visión o sensibilidad. Afortunadamente, la lesión de la mielina es reversible en muchas ocasiones.

Es una enfermedad degenerativa y autoinmune que se origina por la pérdida de mielina

Esas lesiones se llaman brotes y su frecuencia y consecuencias son imprevisibles. Aunque cada persona responde de forma distinta, hay cuatro subtipos de la enfermedad y la de Yolanda, la remitente-recurrente, es la más común – la padecen ocho de cada 10 enfermos – y también la menos grave. Puede cursar sin síntomas durante años y los brotes pueden remitir sin dejar consecuencias. Siete de cada 10 enfermos son mujeres y la edad media del diagnóstico se sitúa entre 20 y 40 años.

Pero nada de eso sabía Yolanda cuando el médico le dio la noticia hace cinco años. Se sentó frente a ella y le dijo: «Aquí tienes tu medicación y aquí los antidepresivos». «Es muy común que se receten conjuntamente, pero mi madre dijo que lo iba a intentar sin antidepresivos. Y lo ha conseguido», cuenta Jiménez de Andrade.

«Aquí tienes tu medicación y aquí los antidepresivos», le dijo el médico

Al ser una enfermedad autoinmune y sin cura hasta el momento, el estilo de vida es fundamental cuidar el estilo de vida, no beber alcohol, realizar actividad física y evitar situaciones de estrés o disgustos. La medicación es sólo preventiva, para proteger la mielina, pero no evita los brotes ni hace remitir los síntomas. «Mi madre ha cambiado su estilo de vida, hace crossfit con gente de 20 años, cuida mucho su dieta y no bebe alcohol», explica Jiménez de Andrade, que ha puesto en marcha una iniciativa con motivo del Día Nacional de la Esclerosis Múltiple el 18 de diciembre, «Primera carta de agradecimiento a una enfermedad».

«Con esta campaña queremos dar a conocer la esclerosis desde la perspectiva de lo positivo que nos ha podido aportar como enfermos o familiares. La enfermedad es una faena, pero para mí también ha sido un máster vital», afirma Jiménez de Andrade, cuya carta es un canto al amor. «La cantidad de disgustos y discusiones con ella que me has ahorrado. Gracias por hacerme querer multiplicar las alegrías de mi vida por ella», reza su carta.

Gracias por hacerme querer multiplicar las alegrías de mi vida por ella», reza su carta

Carlota y Yolanda ya han escrito sus cartas, pero todas las que han recibido estos días las publican a partir del lunes en «querida y odiada esclerosis múltiple».  «Nuestro objetivo es inspirar una reflexión, un giro hacia lo positivo en todas aquellas personas que la viven de cerca. Y sensibilizar a la sociedad sobre la enfermedad y ampliar el conocimiento social acerca de la misma, pero también ayudarnos a mirar en positivo en la medida de lo posible», afirma la impulsora de la iniciativa.