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La inmunoterapia contra el cáncer, Premio Nobel de Medicina

James P. Allison y Tasuku Honjo, Premios Nobel 2018 por encontrar qué frena a las defensas cuando atacan a un tumor

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La inmunoterapia contra el cáncer, Premio Nobel de Medicina
Los Nobeles de Medicina 2018, Allison y Honjo

Los Nobeles de Medicina 2018, Allison y Honjo

Resumen:

James P. Allison y Tasuku Honjo han sido premiados con el Nobel de Medicina por sus descubrimientos en los mecanismos que usan las células de tumores para parar a las defensas del organismo a la hora de liquidar un tejido con cáncer. Se les considera padres de la inmunoterapia, que ya se usa como terapia –en combinación con otras– en el tratamiento de diversos cánceres tradicionalmente letales, como el melanoma o el cáncer de pulmón.

En concreto, a James P. Allison (Alice, EE.UU., 1948) le debemos el primer medicamento que hace que las defensas de un paciente ataquen a las células de un tumor, con control, para no arrasar a las funcionales. Hoy el melanoma o el cáncer de pulmón se pueden curar “con tasas muy decentes”. Recibió en España el Premio Fronteras del Conocimiento de Biomedicinas FBBVA de este año y se ha mostrado en los últimos años muy crítico con las políticas de recortes y desprecio a la ciencia del presidente de Estados Unidos, tal y como contaba el pasado junio en esta entrevista con El Independiente.

Honjo (Kioto, 1942) descubrió una proteína en las células inmunes y reveló que también funciona como un freno, pero con un mecanismo de acción diferente. Él no estaba pensando en el cáncer al principio. Las terapias basadas en su descubrimiento demostraron ser sorprendentemente efectivas en la lucha contra el cáncer.

Así funciona una batalla contra células malignas por parte de los robocops del organismo: las células T (CTL / CD8). Y así trabaja el doctor Allison, al que descubrimos tocando la armónica con su grupo de música country. | Vídeo: M. Viciosa, Nature

 

“Todos los tratamientos anteriores contra el cáncer iban dirigidos a atacar a las células malignas directamente”, ha señalad el miembro del comité Claes Gustafson en la rueda de prensa desde la Academia Sueca. “La inmunoterapia no ataca al cáncer, sino que estimula a las propias defensas para que lo combatan”, lo que da una perspectiva más general.

Casi 30 años tras los pedales de freno de las defensas

Durante la década de los noventa, en su laboratorio en la Universidad de California, Berkeley, James P. Allison estudió la proteína de células T CTLA-4. Se dio cuenta de que funcionaba como un freno. Otros equipos de investigación explotaron el mecanismo para el tratamiento de una enfermedad autoinmune. Allison, sin embargo, tenía una idea completamente diferente. Él ya había desarrollado un anticuerpo que podría unirse a CTLA-4 y bloquear su función. Vio si CTLA-4 podría desactivar el freno de células T de las defensas y liberar el sistema inmune para atacar las células cancerosas. Es efectiva con cánceres en que hay muchas mutaciones: de piel (melanoma), de garganta o de vejiga, por ejemplo.

Allison y sus colaboradores realizaron un primer experimento a fines de 1994, y en su emoción se repitió inmediatamente durante las vacaciones de Navidad. Los resultados fueron espectaculares. Los ratones con cáncer se habían curado mediante el tratamiento con los anticuerpos que inhiben el freno y desbloquean la actividad de las células T antitumorales. A pesar del poco interés de la industria farmacéutica, Allison continuó sus intensos esfuerzos para desarrollar la estrategia en una terapia para humanos. Pronto surgieron resultados prometedores de varios grupos, y en 2010 un importante estudio clínico mostró efectos sorprendentes en pacientes con melanoma avanzado, un tipo de cáncer de piel. En varios pacientes desaparecieron los signos de cáncer remanente. Tales resultados notables nunca se habían visto antes en este grupo de pacientes. El propio Allison tendría que tratarse de esta forma años después.

El propio Allison se trató de un cáncer estimulando sus defensas

En 1992, unos años antes del descubrimiento de Allison, Tasuku Honjo descubrió otra proteína, la PD-1, que está en las células T. Decidido a desentrañar su papel, exploró meticulosamente su función en una serie de elegantes experimentos realizados durante muchos años en su laboratorio de la Universidad de Kyoto. Los resultados mostraron que PD-1, de forma similar a CTLA-4, funciona como un freno de células T, pero opera por un mecanismo diferente. En experimentos con animales, el bloqueo PD-1 también demostró ser una estrategia prometedora en la lucha contra el cáncer, como lo demostraron Honjo y otros grupos. Esto allanó el camino para utilizar PD-1 como un objetivo en el tratamiento de pacientes. El desarrollo clínico se produjo, y en 2012 un estudio clave demostró una clara eficacia en el tratamiento de pacientes con diferentes tipos de cáncer.

Hasta los descubrimientos realizados por los galardonados, los avances en el desarrollo clínico fueron modestos. La “terapia de punto de control inmunológico ha revolucionado el tratamiento del cáncer y ha cambiado fundamentalmente la forma en que vemos cómo se puede controlar el cáncer”, han apuntado desde la Fundación, en su justificación.

Se da la circunstancia de que el propio Allison ha sufrido hasta tres cánceres. Él mismo ha sido paciente beneficiado de su propio descubrimiento, ya que pudo tratar un cáncer de vejiga mediante una terapia combinada en la que no se usó exactamente su medicamento, pero sí se estimuló su sistema inmune.

La constante quiniela española

España miraba con especial atención a la concesión del Nobel de Medicina por haber un candidato que lleva años sonando como posible galardonado: Francis Mojica, que junto a las doctoras Emmanuelle Carpentier (Suecia) y Jennifer Doudna (EEUU), y Feng Zhang, son responsables de desarrollar la técnica de corta-pega genético conocida como CRISPR cas9.

Como manda la tradición, el Nobel de Fisiología o Medicina ha sido el primer premio en concederse y, como cada año, es el primer lunes de octubre.

Se han otorgados hasta ahora 108 Premios Nobel de Fisiología o Medicina entre 1901 y 2017. Sólo 12 mujeres han sido galardonadas en esta categoría.

Este martes se anuncia el Nobel de Física; el de Química el día 3 y el de la Paz el viernes. El lunes 8 de octubre se anuncia el de Economía, y quedaría pendiente Literatura cuya fecha se anuncia tradicionalmente más tarde.

El año pasado, la dotación económica aumentó más de un 12%. Los ganadores en cada una de las seis categorías recibirán 9 millones de coronas suecas (más de 940.000 euros), a repartir en caso de que haya más de un premiado.