Vida Sana Día Internacional de las Personas con Discapacidad

Solo el 7% de los discapacitados intelectuales en edad laboral cotiza a la Seguridad Social

La Federación de Asociaciones en favor de las personas con discapacidad intelectual de Galicia (Fademga) denuncia los prejuicios que impiden una mayor inclusión laboral.

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Solo el 7% de los discapacitados intelectuales en edad laboral cotiza a la Seguridad Social

Entrevista de trabajo. EP

Resumen:

¿Por qué llevas cinco años trabajando solo un día al mes? Porque la empresa recibía mucho dinero por contratarme pero a mí me pagaban 38 euros al mes». Es el extracto de una entrevista de trabajo en la que la candidata convenció a la reclutadora. Otro de los candidatos también se ganó el crédito de su entrevistador tras hablarle de 18 años de formación y los continuos noes que había superado: «Por tu perseverancia y tu resistencia al no, mereces la oportunidad».

Pero esta oportunidad no es real. Forma parte de la campaña de la Federación de Asociaciones en favor de las personas con discapacidad intelectual de Galicia (Fademga) que denuncia que solo el 7% de las personas con discapacidad intelectual en edad de trabajar cotizan a la Seguridad Social. Además, quienes lo hacen, reciben un sueldo un 60% inferior.

En este 3 de diciembre, Día Internacional de la Discapacidad, Fademga ha creado la campaña “Hay muchas capacidades detrás de una discapacidad intelectual” en la que llama la atención sobre las dificultades que encuentran estas personas para acceder a un empleo digno y que tienen como consecuencia «el empobrecimiento de esta población», concluyen desde la federación.

¿Cuáles son las principales barreras que encuentran? «La primera, el desconocimiento por parte de la sociedad de sus capacidades para el empleo», explica Manel Fernández, responsable del Área de Empleo y Formación de la institución, que considera que otro de los factores es «un sistema educativo que no ha sabido prestar los apoyos necesarios a este tipo de población y que relega a la población con esta discapacidad a puestos de trabajo de muy bajo nivel educativo».

Y es que mientras el 5,1% de las personas con discapacidad en general son analfabetas, ese porcentaje se eleva al 29,4% en los casos de discapacidad intelectual, una cifra que «se mantiene cronificada», según Fademga. También «la ausencia de políticas públicas para derribar estas barreras psicológicas y sociales» contribuye a la continuidad del estigma, concluye Fernández.