Los 175.000 vecinos de la ciudad de Burgos estarán confinados perimetralmente desde este miércoles, 21 de octubre, según ha anunciado este lunes su alcalde, Daniel de la Rosa, tras mantener una reunión telemática con el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y la titular de Sanidad, Verónica Casado.

Según informa EFE, la decisión de la Junta de Castilla y León es mantener el «confinamiento perimetral» durante 14 días y restringir al 50 por ciento el aforo de comercios y locales de hostelería, igual que rige ya en las capitales de León, Palencia y Salamanca y en otros cuatro municipios de la comunidad.

Además, en el caso de la hostelería se establece que no podrán servir bebida ni comida a partir de las diez de la noche y deberán cerrar a las 23.00 horas, ha explicado el regidor burgalés.

El alcalde ha explicado que en Burgos se han superado con claridad los 500 casos por 100.000 habitantes en los últimos días y, aunque la UCI del Hospital Universitario tiene capacidad y medios materiales para aumentar su número de camas, tiene problemas de personal, que no puede incrementarse en este momento.

De la Rosa ha estimado que la situación de la pandemia en la ciudad es ahora “muy similar” a la de marzo o abril, y ha insistido en que el principal origen de los contagios es el ámbito de confianza, el círculo de familia y amigos, por lo que ha insistido en pedir responsabilidad personal.

Confinamiento de Aranda de Duero

Los más de 32.000 vecinos de la localidad burgalesa de Aranda de Duero volverán a estar confinados perimetralmente desde este martes, y durante 14 días, por tener una situación de transmisión comunitaria del virus, tras pasar un primer confinamiento hace dos meses que quedó levantado el 21 de agosto.

La orden de la Consejería de Sanidad, publicada este lunes en el boletín oficial de Castilla y León, recoge este nuevo confinamiento ante la situación epidemiológica de la localidad, «que evidencia la necesidad de adoptar medidas de prevención que afectan a la movilidad y circulación de las personas, así como al desarrollo de diversas actividades que, por sus características, puedan favorecer la propagación del virus»

En la localidad burgalesa de Aranda de Duero se restringe la entrada y salida de personas, se exceptúan los casos justificados como ir al médico, al trabajo, al banco, al colegio, o volver a la residencia habitual y cuidar de mayores y dependientes. Aunque los vecinos pueden transitar por la ciudad, con mascarilla, se desaconsejan los desplazamientos y actividades no imprescindibles.

Se suspenden las visitas en los centros residenciales de personas mayores, salvo circunstancias individuales en las que sean de aplicación medidas adicionales de cuidados y humanización o situaciones de final de la vida, que adoptará la dirección del centro. No se permiten las salidas de los residentes fuera del recinto de la residencia, salvo para acudir al médico y similares o situaciones de fuerza mayor.

En los lugares de culto el aforo no superará un tercio, con uso de mascarilla y 1,5 metros de distancia; 15 personas como máximo en velatorios al aire libre y 10 en espacios cerrados; y 15 en los entierro.

Los aforos del comercio son del 50 por ciento, con cierre máximo a las 22:00 horas, salvo los establecimientos que prestan servicios imprescindibles como farmacias, médicos o veterinarios.

También se limita al 50 por ciento el aforo en hostelería, que no admitirá nuevos clientes a partir de las diez de la noche y tendrá como hora de cierre la legalmente autorizada, no pudiendo superarse en ningún caso las 23.00 horas, a excepción de servicios de entrega de comida a domicilio.

Estas mismas limitaciones de aforo y horario son aplicables a los establecimientos y locales en donde se desarrollen actividades de juegos y apuestas.

En las academias y autoescuelas también se limita el aforo al 50 por ciento, lo mismo que en el interior de las instalaciones deportivas, con hasta un 60 por ciento en espacios exteriores. La práctica deportiva de grupos se limita a seis personas.