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¿Un tumor en el corazón? Es raro pero existe, y estos son los síntomas

Tres cuartas partes de los tumores cardíacos primarios son benignos, pero su presencia afecta al funcionamiento normal de este órgano clave, tal y como explican desde la unidad de Cardiología del Hospital Quirónsalud Alicante

Tres cuartas partes de los tumores cardíacos primarios son benignos, pero su presencia afecta al funcionamiento normal de este órgano clave, tal y como explican desde la unidad de Cardiología del Hospital Quirónsalud Alicante.

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Son poco frecuentes y benignos en la mayoría de los casos, pero los tumores cardíacos son una realidad. Suelen detectarse de manera casual, durante la realización de pruebas rutinarias o relacionadas con otras afecciones. Pero también presentan una sintomatología cuyo reconocimiento puede ayudar a una detección precoz y un mejor pronóstico.

El tumor cardíaco más habitual, el mixoma, no es canceroso y es más frecuente en mujeres de entre 40 y 60 años

Los tumores en el corazón pueden ser neoplasias secundarias de otras partes del organismo o propias de este órgano, los llamados tumores cardíacos primarios. De estos, más de tres cuartas partes son benignos y el más habitual es el llamado mixoma. Se trata de un tumor «no canceroso, de forma irregular y consistencia gelatinosa», explica el doctor Luis González, jefe de Cardiología de Quirónsalud Alicante, y crecen habitualmente «en la región del tabique entre las dos cámaras superiores del corazón o aurículas».

En torno al 75 por ciento de los mixomas se encuentra específicamente en la aurícula izquierda, la cavidad del corazón que recibe sangre con un alto contenido de oxígeno procedente de los pulmones. Además de propiciar la formación de pequeños coágulos de sangre, su presencia, así como el desprendimiento de pequeñas zonas del tumor, puede perjudicar el funcionamiento de nuestro órgano clave por afectación de las válvulas o la ocupación del espacio por el que debería circular la sangre.

Los síntomas

El mixoma, que es más frecuente en mujeres, especialmente en la franja de edad entre los 40 y los 60 años, puede presentar una serie de síntomas reconocibles. Entre ellos, sensación de ahogo o desvanecimiento, frío en los dedos de las manos y de los pies o dolor cuando estos se exponen al frío, cansancio, dolor articular, fiebre y pérdida de peso o apetito.

Estos síntomas suelen depender de la localización y el tamaño del tumor. Tal y como señala el doctor Luis González, la localización habitual en la aurícula izquierda determina que se produzcan «arritmias como la fibrilación auricular, falta de aire, e incluso síncopes o pérdidas de conocimiento, al provocar una obstrucción del paso de la sangre por la válvula mitral».

Lo más frecuente en los casos de mixoma en la aurícula izquierda es que los pacientes sientan ahogo o se desmayen. «Al estar en posición erecta, la fuerza de la gravedad empuja el mixoma hacia el interior de la abertura de la válvula mitral, de modo que se bloquea el flujo sanguíneo que pasa por el corazón. Este bloqueo causa una disminución transitoria en la presión arterial. Cuando la persona está tumbada, el mixoma se aleja de la válvula y se produce un alivio de los síntomas», explica el cardiólogo.

¿Es hereditario?

Preocupados por la salud de sus familiares, «una pregunta frecuente de los pacientes en las consultas de la Unidad de Cardiología de Quirónsalud Alicante es si los mixomas se heredan», apunta el doctor González. Pero lo cierto es que los casos de mixomas causados por una predisposición genética son muy raros. «Esta forma hereditaria, llamada complejo de Carney, consiste en la aparición de mixomas de corazón junto a lunares en la piel y alteraciones glandulares», describe el doctor González. Suelen aparecer en varios miembros de una misma familia, «por lo general en varones jóvenes a mitad de su tercera década, y pueden ocurrir en una o más de cualquiera de las cámaras del corazón».

El diagnóstico

Debido a que los síntomas descritos pueden ser causados por otros muchos trastornos, será necesario realizar múltiples pruebas antes de alcanzar el diagnóstico. La primera y más básica será la detección con el fonendoscopio del característico sonido o soplo cardíaco. Y es que el mixoma puede obstruir el el flujo sanguíneo que procede del corazón o que regresa a él. Además, los análisis de sangre pueden mostrar un número elevado de glóbulos blancos (síntoma de inflamación), anemia y un número bajo de plaquetas en la sangre. Pero el correcto y definitivo diagnóstico requerirá de una prueba de imagen mediante ecocardiograma o resonancia cardíaca.

El tratamiento

«Se trata de un tumor que no se puede prevenir. Su buen manejo se basa en el diagnóstico precoz para su extirpación quirúrgica». El doctor González asegura que si se descubre a tiempo y se opera de forma temprana, la vida del paciente no corre peligro ni tiene por qué llevar a ninguna complicación. «Solamente en un pequeño porcentaje de casos puede reaparecer», remarca.

El jefe de Cardiología de Quirónsalud Alicante aconseja que, en caso de presentar alguno de los síntomas antes mencionados, o si se tienen antecedentes de mixomas en la familia, es importante consultar con un especialista para realizar un seguimiento.

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