El último Informe sobre los mercados de drogas de la Unión Europea (UE) de 2019, publicado por el Observatorio Europeo de las Drogas y la Toxicomanía (EMCDDA) y Europol, revela que los europeos gastan al menos 30.000 millones de euros al año en drogas.

De esta ‘tarta’ se desprende que cuatro de cada 10 euros (39%) los europeos los gastan en cannabis, el 31% en cocaína, el 25% en heroína y 5% a metaanfetaminas y MDMA.

Cannabis

Unos 25 millones de europeos de entre 15 y 64 años consumieron esta droga en 2017. El informe refleja que aunque la hierba y la resina de cannabis siguen dominando, los productos derivados de esta droga son cada vez más diversos en Europa. Los extractos de alta potencia, los productos procedentes del cannabis para usos médicos y terapéuticos y un número cada vez mayor de productos con cannabidiol (CBD) o con niveles bajos de tetrahidrocannabidol se están vendiendo en una variedad de formas. Esto hace que resulte esencial realizar un estrecho seguimiento de su potencia y de sus posibles efectos
en la salud, refleja el informe. El aumento de la violencia entre los grupos de delincuencia organizada dedicados al cannabis supone una presión añadida para los cuerpos y fuerzas de seguridad.

Heroína y otros opiáceos

El consumo de opiáceos sigue siendo el responsable de la mayor proporción de daños, incluidos fallecimientos, asociados al consumo de drogas ilegales en la UE. Con cerca de 1,3 millones de consumidores problemáticos de opiáceos (principalmente heroína) en la UE, el valor estimado del mercado minorista de la heroína asciende, como mínimo, a 7 400 millones EUR al año. La ruta de los Balcanes sigue siendo la principal vía de entrada de heroína en la UE pero hay signos de aumento del tráfico de heroína a lo largo de la ruta meridional, especialmente a través del canal de Suez. También, hay pruebas del desvío y tráfico de anhídrido acético, precursor de la heroína, desde la UE a zonas de producción de heroína. Los opiáceos sintéticos de alta potencia (por ejemplo, los derivados del fentanilo) representan un riesgo creciente para la salud. Cada vez se comercializan más online y se entregan por correo, con frecuencia, en paquetes pequeños que contienen grandes cantidades de dosis para posibles consumidores.

Cocaína

Se trata de la segunda droga ilegal más consumida de la UE, con un valor del mercado minorista calculado en 9 100 millones EUR. Unos cuatro millones de europeos (de entre 15 y 64 años) fueron consumidores de esta sustancia a lo largo del año pasado. El consumo sigue concentrado en el sur y el oeste de Europa, pero parece que el mercado se está extendiendo. La producción récord registrada en América Latina ha intensificado el tráfico a la UE (principalmente en contenedores marítimos), donde se han realizado incautaciones récord. La presencia de grupos europeos de delincuencia organizada en América Latina les permite gestionar la cadena de suministro de «extremo a extremo». Esto puede fomentar la competencia dentro del mercado de la cocaína, que está relacionado con la violencia en la UE. La Unión Europea parece estar emergiendo como una zona de tránsito de la cocaína destinada a otros mercados (por ejemplo, Oriente Medio, Asia).

Anfetamina, metanfetamina y MDMA

Estas sustancias representan alrededor del 5 % de todo el mercado de las drogas en la UE, con un valor estimado del mercado minorista, como mínimo, de 1 000 millones de euros para la anfetamina y la metanfetamina y de 500 millones EUR para el MDMA. Alrededor de 1,7 millones de europeos (de entre 15 y 64 años) han probado anfetamina o metanfetamina el año pasado y unos 2,6 millones han probado MDMA («éxtasis»). La producción de estas sustancias se realiza a veces a «escala industrial» dentro de la UE y se destina al consumo nacional y a la exportación. Existen nuevos métodos de producción que permiten obtener productos más puros y más baratos, y los grupos de delincuencia organizada controlan toda la cadena logística.

Nuevas sustancias psicoactivas (NSP)

Se trata de sustancias diversas que no están sujetas a controles internacionales de drogas. No se conoce el valor del mercado de las NSP, aunque en 2018 se notificaron 55 NSP al sistema de alerta rápida de la UE, lo que eleva el número total de NSP objeto de seguimiento a 731. Los principales países de origen son China y, en menor medida, la India.

Se considera que las respuestas políticas y las intervenciones policiales llevadas a cabo en los países de
origen han contribuido a la ralentización en la aparición de NSP (en 2014 se notificaron 101). Sin embargo, las NSP siguen planteando amenazas transfronterizas serias para la salud, con la aparición en el mercado de opiáceos sintéticos potentes, cannabinoides y «falsas» benzodiacepinas que se asocian a informes de urgencias sanitarias y muertes.

Según el informe, la globalización, la tecnología y innovación y las herramientas delictivas son tres fuerzas que impulsan y facilitan la evolución del mercado de las drogas. En un mercado «más conectado a escala mundial y tecnológico», los grupos de delincuencia organizada aprovechan las oportunidades derivadas de la expansión de los mercados comerciales, la evolución logística asociada y la digitalización.

El informe destaca la preocupación que existe en relación con la mayor diversificación del tráfico marítimo de las drogas y el uso indebido de la aviación general (por ejemplo, aviones privados, drones) con fines delictivos. El uso de servicios postales y de paquetería para el transporte de drogas también crece rápidamente, como consecuencia de la tendencia al alza de las compras online en Europa y la circulación de grandes volúmenes de mercancías. Internet y la internet oscura (darknet), así como las redes sociales, los servicios de mensajería y las aplicaciones móviles proporcionan vías para la venta de droga online. Si bien los mercados de la internet oscura siguen siendo resilientes, también han aparecido tiendas online y mercados dirigidos a nacionalidades y grupos lingüísticos específicos.

Las armas de fuego ilegales, los teléfonos inteligentes cifrados y los documentos fraudulentos figuran entre las principales recursos delictivos cada vez más utilizados por los traficantes de drogas.

Alexis Goosdeel, director del EMCDDA, afirma lo siguiente: «Este informe es una clara llamada de atención a los responsables políticos para que aborden el rápido crecimiento del mercado de las drogas, que es cada vez más global, coordinado y digital. La gran producción de drogas, dentro y fuera de las fronteras de la UE, está generando una alta disponibilidad de sustancias sintéticas y naturales. Esto significa que los consumidores tienen ahora acceso a una amplia gama de productos puros y de alta potencia a precios asequibles. Una creciente preocupación es el aumento de la violencia y la corrupción relacionadas con las drogas dentro de la UE. Actuar sobre las vastas consecuencias que tiene el mercado de las drogas sobre la salud y la seguridad debe ser ahora una prioridad urgente.»