Salud

Los sanitarios alertan de la escasez de medicamentos vitales para enfermos de COVID-19

EFE | REMKO DE WAAL

La alta demanda de algunos medicamentos que se usan como tratamientos contra el COVID-19 cuya producción no estaba diseñada para su alto consumo actual y otros medicamentos, como sedantes necesarios para la intubación de pacientes graves está poniendo en peligro su cadena de suministro. Colectivos de sanitarios alertan de que los medicamentos más importantes para los enfermos graves de algunos hospitales de Madrid empiezan a escasear. La situación abre un capítulo nuevo en la gestión de la crisis del coronavirus.

“En mi hospital estamos teniendo problemas con relajantes neuromusculares que son los que utilizamos para que los pacientes se adapten a la ventilación mecánica”, asegura una anestesista de un hospital del sureste de Madrid que no quiere revelar su identidad. Para este fin esta fuente precisa que en su hospital se utilizan dos medicamentos principalmente: el Cisatracurio y el Rocudonio. “Del Cisatracurio no hay stock en Madrid y el otro, el Rocudonio, nos van llegando pero nos consta que hay muchos problemas para conseguirlos”.   

Dos presentaciones de Cisatracurio en el listado de medicamentos con problemas de suministro.

Jose Manuel Martínez Sesmero director de innovación de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria  y jefe de Farmacia del Hospital Clínico de Madrid no ha detectado desabastecimiento en su hospital, pero sí muchos problemas que, hasta el momento, han podido solucionar.  “Es verdad que ha habido tensiones y problemas respecto a suministro de algunas presentaciones de medicamentos que se han agotado y hemos tenido que cambiar a otra presentación del mismo medicamento. También ha habido problemas de proveedores y hemos tenido que buscar otro y además hemos tenido que colaborar entre hospitales y pedir préstamos, pero hemos salido del paso. No hemos tenido un desabastecimiento franco, al menos en mi hospital. De momento no ha sucedido, pero no sé qué ocurrirá en una semana porque el consumo de algunos medicamentos es muy alto”, asegura Martínez Sesmero.

Este punto se confirma con el listado oficial de medicamentos con problemas de suministro de la Agencias Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS ). El Cisatracurio está en la lista en algunas presentaciones desde el día 27 de marzo y no está prevista su salida de la misma hasta finales de este mes. Preguntada por esta situación, desde Sanidad de la Comunidad de Madrid aseguran que “Madrid está trabajando de forma coordinada con la AEMPS, igual que el resto de las Comunidades Autónomas, siguiendo instrucciones de la AEMPS para la distribución controlada de medicamentos de UCI y de la hidroxicloroquina, para pacientes crónicos”.

Tratamientos experimentales y escasos

Otros medicamentos que están siendo muy demandados son la cloroquina y la hidroxicloroquina con los que se están tratando a muchos enfermos con éxito. El pasado miércoles la Agencia Europea del Medicamento advertía que su uso solo debe aplicarse en ensayos clínicos o programas de uso de emergencia y para enfermos crónicos, para evitar desabastecimiento. Pero la realidad es que ya hay escasez. Una situación que confirman desde las Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), quienes observan que hay “desabastecimiento de Hidroxicloroquina porque los proveedores son de la India y ha habido cierre de fronteras”. 

Desde la plataforma madrileña Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad Pública destacan el caso de la hidroxicloroquina es paradigmático. “Las existencias en los hospitales están prácticamente a cero. Y la posibilidad de conseguir comprarlo en el mercado internacional es escasa: India, mayor productor mundial, que era quien abastecía al mercado español, ha prohibido la exportación de su molécula, de forma que en estos momentos no hay capacidad para fabricarla en el estado español”. 

“Otro de los fármacos que se están usando es el Tocilizumab que es un fármaco que se usa para la artritis reumatoide severa que se aconsejan de dos a tres dosis, con las pocas evidencias que hay, en algunos hospitales del sur apenas cuentan con dosis y son casos muy seleccionados a los que les ponen. En mi hospital [del sureste de la Comunidad] apenas se pone una dosis por paciente y hay que justificarla bien”, asegura la anestesista. 

En este sentido desde AMYTS también destacan que «en la administración de Tocilizumab se han ido variando las dosis por disponibilidad, de varias dosis al día a una dosis única diaria”. “Este fármaco se da a los que hacen insuficiencia respiratoria grave. A partir del séptimo y el octavo día se da una cascada inflamatoria que es la que produce las insuficiencias respiratorias. Se supone que los pacientes con marcadores de inflamación elevados se benefician de este tipo de fármacos. Al principio de la crisis todos los pacientes que lo precisaban ajustaban sus dos dosis  a peso y otros parámetros, ahora hay una dosis estándar”, explica la anestesista. 

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