A pesar de que ahora, por seguridad, deberían estar menos tiempo trabajando, los empleados de la limpieza reconocen estar realizando más horas de jornada laboral debido a la crisis del coronavirus. Estas personas, que ponen en juego su salud cada día al salir a la calle, continúan con su labor y no reciben los aplausos de las ocho de la tarde.

Lorena Vallejo, trabajadora de este sector, ha confesado que actualmente utilizan productos más caros «que cumplan con las características de ahora», pero usan mascarillas de tela «porque ha sido imposible encontrar en otro sitio». Denuncia la falta de este producto y de guantes en las farmacias, y que tanto ella como sus compañeros se han visto obligados a echar alcohol en los guantes «cada vez que cambiamos de comunidad, para más días».

A las dificultades de conseguir equipamiento sanitario, se suma el aumento del precio en las botellas de alcohol. «Según iba comprando más botes, me salía más caro. Por las primeras pagué ocho euros, por las siguientes diez y las últimas me costaron diecisiete», cuenta Lorena Vallejo. Debido a la crisis sanitaria, la trabajadora ha decidido adquirir un producto especial para limpiar, que le «cuesta tres veces más que el jabón que normalmente utilizo para fregar el suelo».

Ahora es cuando la sociedad empieza a darse cuenta de que los empleados de limpieza «somos ejemplares», y que estaría muy bien «que en los aplausos se acordaran de nosotros». Los limpiadores están muy expuestos, puestos que entre sus labores está la de limpiar un ascensor, que puede haber sido usado perfectamente por un vecino que ha estornudado. «Estamos yendo más pronto para encontrarnos a menos gente, pero al final limpiamos espacios que toca todo el mundo y tenemos más riesgo de contagiarnos», explica Lorena Vallejo.

En relación a los vecinos, hay gente muy «agradecida en los portales que nos dicen que no vengamos, ya que nos arriesgamos nosotros y vosotros». Dado que ahora solo puede salir una persona a hacer la compra, es más fácil que los espacios no se infecten. Por otro lado, «hay personas que exigen más y piden más».

Aspel pide que la limpieza sea una «tarea esencial»

La Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (Aspel) ha pedido en una carta al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, que considere la actividad de limpieza como una «tarea esencial» para gestionar la crisis del coronavirus, «ya que interviene activamente en la contención de la propagación del virus».

«Esta actividad da trabajo a más de 450.000 personas en todo el territorio español, y servicio a edificios de diferentes sectores, sanitarios, de suministros, de abastecimiento, de industrias alimentarias y de transporte, y sin ella no podrían llevarse a cabo las tareas que en ellos se realizan», apunta la patronal.

En el documento, Aspel ha remarcado que si la limpieza se declarase como «actividad esencial», los fabricantes podrían proveer a las empresas y a los trabajadores de los EPIs (mascarillas, buzos, guantes, así como geles hidroalcohólicos y desinfectantes) necesarios para desarrollar el trabajo.

Asimismo, también ha señalado que se permitirían los movimientos del personal de las diferentes empresas y de sus vehículos debidamente identificados.

Por último, la asociación ha asegurado que los proveedores con los que trabajan están intervenidos, y que estos no pueden facilitar ningún material ni producto para desinfección, «material que es absolutamente necesario para poder seguir prestando los servicios, y así evitar la propagación del coronavirus en todas las instalaciones».