La Fundación Vicente Ferrer en Anantapur, en el estado de Andhra Pradesh en la India, lleva años creando estructuras sanitarias y redes de apoyo a las comunidades de esta región empobrecida de la India. Poco tiene que ver el país con el que hace más de 50 años se encontró el español Vicente Ferrer y en el que se quedó para atender a los más pobres entre los pobres.

La Fundación que hoy preside su viuda, Anna Ferrer, es toda una institución en el territorio y un motor de cambio que siempre está cuando se la necesita. Allí estuvo cuando el tsunami del Índico de 2004 afectó a las costas de la India, pese a que no tenía delegaciones en esa parte del país. Pero esta vez el tsunami del Covid-19 ha llegado a todos los rincones del mundo y a la India le está golpeando duro su segunda ola.

«Es una emergencia, ha llegado un tsunami de Covid-19 y no estábamos preparados nunca se pensó que el país fuera llegar a una segunda ola de coronavirus tan fuerte, tan diferente del año pasado», explica Anna Ferrer a El Independiente desde Anantapur. La ola ha golpeado a todo el país de una manera inusitada y ha creado una crisis humanitaria sin precedentes en lo que va de pandemia con crecimientos de 200, 300 y hasta 400 mil casos diarios. El sistema sanitario está desbordado y el oxígeno, fundamental para tratar a los enfermos, escasea.

Los pacientes de cuidados intensivos necesitan el oxígeno, si baja el nivel de oxígeno van a morir, van a sufrir y van a morir»

Anna ferrer

«Los hospitales del gobierno y nuestros hospitales luchan cada día, veinticuatro horas al día, para asegurar que siempre tenemos suministro continuo de oxígeno, porque si baja el nivel, si no llegan a tiempo los tanques para llenar el tanque de oxígeno líquido muere gente», explica Ferrer. Cuando ven que se está agotando recurren a bombonas de oxígeno «o lo que tengas», dice. «Los pacientes de cuidados intensivos necesitan el oxígeno, si baja el nivel de oxígeno van a morir, van a sufrir y van a morir. Esta es una lucha para todo el país en este momento. Un país tan grande como la India, con muchos hospitales de Covid-19 y muchas camas con oxígeno…».

Enfermos de Covid en el hospital de Bathalapali de la Fundación Vicente Ferrer en India.
Enfermos de Covid en el hospital de Bathalapalli de la Fundación Vicente Ferrer en India. FVF

Más casos y evolución diferente

A diferencia de la primera ola, en este momento el país se ha visto sorprendido por la rapidez del contagio y la evolución de los casos. «El año pasado una persona con Covid si empeoraba se ponía mal pasados 6 o 7 días, pero ahora con 3 o 4 días ya se encuentran mal», explica la responsable de la organización.

Su hospital de Bathalapalli se llenó en una semana. Este centro ha tenido que reorganizar otra vez toda su actividad, como ya ocurrió en la primera ola, y ha sido designado de nuevo como hospital de referencia de Covid por el Estado. El centro cuenta con 245 camas, 213 de ellas con suministro de oxígeno. En los últimos meses el hospital ha sido rehabilitado para ampliar el número de camas y aumentar los puntos de suministro de oxígeno. Pero ahora lo que falta es oxígeno. Por eso, han lanzado una campaña entre sus padrinos – «Oxígeno para la India»– para dotar a su hospital en Bathalapalli de un generador de oxígeno para cubrir las necesidades que tienen claro seguirán en aumento los próximos días, cuando se prevé alcanzar un nuevo pico de casos.

Para colaborar con la campaña «Oxígeno para la India» se puede hacer en la página web o el teléfono 900 111 300.