Este año no hará falta «salvar la Semana Santa» -lo que tantas controversias y quebraderos de cabeza nos generó el año pasado- porque ya estaría salvada. Esta es la contundente previsión del doctor Christopher Murray, director del Instituto de Evaluación y Métricas de Salud –Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME)– perteneciente a la Universidad de Washington (EEUU). Los modelos matemáticos que nacen de esta institución hacen previsiones de la evolución de la pandemia y son en los que se apoya la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la toma de decisiones. 

“En el caso de España la ola debería tener niveles muy bajos de contagios a comienzos de marzo. La curva ya ha empezado a bajar y debería seguir así. En el resto del mundo será en abril, salvo en algunos países asiáticos en donde terminará un poco más tarde”, nos explica el científico vía Zoom.

Sus pronósticos son buenos para el mundo y muy buenos para nuestro país, que tiene en el turismo uno de los sectores económicos más importantes. “Lo más probable es que tanto Semana Santa y verano sean periodos de calma. La Semana Santa, que este año es a mediados de abril, será el mejor momento ya que España estará en los máximos niveles de inmunidad tras haber pasado la ola ómicron y con una vacunación muy alta. El verano debería ser muy tranquilo, también, a no ser que aparezca una nueva variante que pueda volver a infectar a la gente, pero incluso apareciendo una nueva variante se tendrían casos, pero no deberíamos ver una gran ola”. 

A diferencia de algunas voces que apuntan a que en primavera podríamos enfrentarnos a otra oleada Murray considera “más probable que haya una nueva ola el próximo invierno o si surge una nueva variante”. La razón por la que sitúa un pico el próximo invierno radica en que “se habrá ido mucha inmunidad de la que tenemos ahora”. Pero nada que ver con este invierno que atravesamos, para entonces, estaremos en un escenario mucho más favorable.

Varias personas disfrutan en un mirador de Benidorm durante el Día Mundial del Turismo 2020.
Varias personas disfrutan en un mirador de Benidorm durante el Día Mundial del Turismo 2020. Lars Ter Meulen / Europa Press

Más protegidos y mejor preparados

Hay dos motivos en los que basa su optimismo: ómicron es el principal. “Después de ómicron todo el mundo va a tener algo de inmunidad, quizá no la que te va evitar la infección si hay nueva variante, pero va a tener una inmunidad que va a reducir la severidad de la enfermedad. Por primera vez en la pandemia la gente que está en más riesgo, que son los no vacunados, para cuando pase ómicron no quedará casi ninguno en esa categoría. Prácticamente todo el mundo o estará vacunado o habrá pasado la infección o las dos cosas”. 

La otra razón en la apoya su previsión es que estarán mucho más disponibles los antivirales para quienes vuelvan a infectarse, como el Paxlovid aprobado esta semana por la Agencia Europea del Medicamento. “Es una herramienta nueva que va a reducir las hospitalizaciones y la muerte en un 90%, con lo cual el Covid-19 no va a tener el impacto que ha tenido”.

El final de la pandemia: vigilancia, antivirales y vacunas

La opinión de Murray ante este nuevo escenario la reflejó en un artículo publicado la semana pasada en la prestigiosa revista The Lancet titulado El Covid continuará, pero el final de la pandemia está cerca. Una opinión que ahora nos reitera, “el covid no se va a ir pero la pandemia sí, la emergencia sanitaria habrá terminado. Esto es una crisis que requiere muchas acciones extraordinarias de los gobiernos como cierres y confinamientos. Esa parte estará terminada; esa era ha terminado”, asegura. “No debemos esperar o necesitar más restricciones de los gobiernos para próximas olas”, añade. 

No debemos esperar o necesitar más restricciones de los gobiernos para próximas olas»

Christopher Murray

¿Cuándo ocurrirá esto? “Las restricciones y las medidas de seguridad sanitaria yo creo que veremos un cambio muy rápido en marzo. En todo el mundo se acabarán muchas de las restricciones en tanto que los números sigan bajando. La Comisión Europea va a dar pasos hacia abandonar las medidas y restricciones durante marzo, probablemente”.

El centro que dirige Murray está en contacto permanente con la OMS, la agencia de la ONU que ha confirmado esta semana que ya prepara la salida de la pandemia. Sobre la OMS, Murray calcula que “desde marzo habrá buenas noticias, pero siempre van a mantener cierta precaución, y van a pedir a los gobiernos que mantengan la vigilancia y hagan acopio de antivirales y que la gente se siga administrando las vacunas que se vayan recomendando”. Los mantras para dejar atrás la pandemia van a ser esos: vigilancia, antivirales y vacunas. “Para volver a la normalidad es clave mantener los niveles de inmunidad altos y tener los antivirales disponibles”.

Una negacionista se manifiesta en las calles de Buenos Aires.
Una negacionista se manifiesta en las calles de Buenos Aires. Las previsiones de la organización que dirige Murray incluyen el estudio de las conductas humanas. Manuel Cortina/SOPA

Prepararse para la próxima pandemia

Instituciones como el Instituto de Evaluación y Métricas de Salud han desempeñado un papel muy destacado en la toma de decisiones de Estados y organismos como la agencia de Salud de la ONU. “Los datos han mostrado su capacidad y se está discutiendo cuál debe ser su papel en el futuro de la salud global, de hecho se está hablando de que la OMS tenga alianzas con organizaciones como la nuestra basadas en conocimiento científico y trabajar juntos en futuras pandemias. Podemos aprender mucho de esta pandemia en la que, por ejemplo, nosotros hemos trabajado muy cerca con la OMS, casi a diario”, afirma.

Para entender lo que pasa necesitas recopilar datos del sector privado como Instagram o Facebook «.

Christopher Murray

En este sentido, Murray apunta a la creación de alianzas entre instituciones incluso a la creación de un consorcio con la Organización Mundial de la Salud con centros de investigación.

De las lecciones aprendidas de la pandemia de Covid destaca que los datos de los países deberían estar más abiertos para monitorizar mejor la evolución de la transmisión. Otro aspecto que señala es que hay que entender las conductas humanas, “porque esto es lo que ha resultado más determinante para la transmisión; saber cómo la gente reacciona. Si se queda en casa, si se pone mascarilla o si se vacuna”, afirma. “El aspecto conductual es lo que necesitamos mezclar, la economía con la psicología y la biología: saber qué motiva a la gente, porque conocer las conductas de la gente es lo más importante. Entender cuándo, en términos de interacción, eres más cuidadoso y cuando te pones la mascarilla o te vacunas”, afirma.

Estas variables se incluyen en sus predicciones de la expansión de la pandemia y las consiguen por medio de encuestas por todo el mundo donde miden el rechazo a la vacuna o el uso de la mascarilla. Además también recurren a información del sector privado, principalmente de empresas tecnológicas. “En este nuevo mundo para poder entender lo que pasa junto necesitas recopilar datos del sector privado como Instagram o Facebook junto con los datos oficiales de los países”, sostiene.