Salud

Peritonitis: síntomas, causa y tratamiento de la enfermedad de Victoria Federica

Victoria Federica, que ha sufrido una peritonitis, en una imagen de archivo.

Victoria Federica, que ha sufrido una peritonitis, en una imagen de archivo. Europa Press Reportajes

La hospitalización de urgencia de Victoria Federica, sobrina del rey Felipe VI, se ha debido a una peritonitis. Es una enfermedad seria, que puede llegar a ser mortal, que consiste en la inflamación y enrojecimiento del peritoneo, que es el tejido que recubre el abdomen y protege los órganos internos, como el estómago, el hígado, el apéndice o el intestino.

Esta afección es la que ha sufrido Victoria Federica, de 22 años, y que la ha llevado de urgencia al hospital. Allí ha sido operada y ya ha recibido el alta.

La Infanta Elena, preocupada por su hija, que ha sufrido una peritonitis.
La Infanta Elena, preocupada por su hija, que ha sufrido una peritonitis.

Causas de la peritonitis

Normalmente, la peritonitis es causada por una infección que provoque la inflamación del algún órgano, normalmente el apéndice, que daña el peritoneo.

Pero también puede ocurrir por úlceras, heridas internas o sustancias irritantes. Entre todas las causas, según la información del sistema de salud británico, están:

  • la rotura de una úlcera de estómago
  • la rotura del apéndice
  • problemas digestivos, como la enfermedad de Crohn o la diverticulitis
  • pancreatitis
  • cirugía
  • lesiones en el estómago
  • enfermedad inflamatoria pélvica
  • cirrosis
  • En raras ocasiones, si las bacterias se introducen en el equipo de diálisis peritoneal utilizado para tratar a las personas con insuficiencia renal, esto puede causar una infección.

Tipos de peritonitis

La peritonitis puede ser localizada, si está en un espacio concreto del peritoneo, o generalizada si afecta a toda la cavidad peritoneal.

Si la causa es directamente una bacteria, es una peritonitis séptica. Si se debe a líquidos o fármacos introducidos como medicamentos o escapes de sangre, bilis o jugos digestivos se denomina aséptica, pero termina considerándose infecciosa por sobreinfección bacteriana, como explica el laboratorio Cinfa.
Según su origen, la peritonitis puede ser de dos tipos:

Las peritonitis también se clasifican en primaria, secundaria o terciaria. La primera es cuando se produce por una complicación de la ascitis, que es la acumulación de líquido en el abdomen. Es poco frecuente y se da normalmente en enfermos crónicos de cirrosis o insuficiencia cardíaca.

La peritonitis más común es la secundaria y se produce cuando el contenido de las vísceras se extiende, por una perforación del apéndice, una úlcera o patologías de la vesícula o el páncreas, normalmente. También lo pueden causar otras circunstancias como la inflamación del colon, hernias estranguladas o incluso lesiones en los órganos genitales femeninos. También por complicaciones tras la cirugía.

La última aparece tras una peritonitis secundaria en pacientes operados en los que persiste la clínica, tiene una elevada mortalidad.

Síntomas de la peritonitis

Distintos síntomas se relacionan con la peritonitis, con la dificultad añadida de que pueden confundirse con otras afecciones. Entre los síntomas principales se encuentran:

  • Dolor de barriga, repentino o gradual, que va empeorando.
  • Abdomen duro
  • Cansancio
  • Problemas estomacales que pueden ir desde náuseas y vómitos a diarrea o estreñimiento, o también pérdida de apetito.
  • Mareo
  • Taquicardia
  • Fiebre.
  • Sed intensa
  • Dificultad para orinar
  • Empeoramiento del aspecto

Tratamiento de la peritonitis

El tratamiento de la peritonitis aguda varía en función de la causa que la ha provocado, de su gravedad y de la presencia de infección, pero normalmente consiste en la estabilización del paciente con un tratamiento de soporte, en la administración de antibióticos y, en la mayoría de las ocasiones, en la corrección quirúrgica de la causa subyacente de manera urgente, teniendo en cuenta que habitualmente las peritonitis son secundarias y requerirán este tipo de abordaje, aunque no siempre.

En general, lo frecuente será practicar una operación quirúrgica de urgencia, administrar antibióticos para acabar con la infección y para el postoperatorio, analgésicos habituales.

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