La Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) ha recomendado que se agregue el sangrado menstrual abundante como un efecto secundario de las vacunas de ARNm Covid-19 ‘Comirnaty’ de Pfizer/BioNTech y ‘Spikevax’ de Moderna.

Se han registrado 1.220 casos tras la vacunación en mujeres de edades comprendidas entre los 12 y 49 años, según datos la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Las 921 notificaciones de este tipo de trastorno han sido tras la administración de ‘Comirnaty’ y 299 notificaciones tras la administración de ‘Spikevax’.

El sangrado menstrual abundante puede definirse como un sangrado caracterizado por un aumento de volumen o duración que interfiere con la calidad de vida física, social, emocional y material de la persona.

Los trastornos menstruales en general son bastante comunes y pueden ocurrir por una amplia gama de razones. Además, los datos disponibles revisados inicialmente muestran que los casos ocurridos son de naturaleza temporal, y no graves. Asimismo, no hay evidencia que sugiera que los trastornos menstruales experimentados por algunas personas tengan algún impacto en la reproducción y la fertilidad.

El Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia (PRAC, por sus siglas en inglés) ha confirmado que los beneficios de estas vacunas superan con creces los riesgos. Por otro lado, se ha demostrado que las vacunas mRNA COVID-19 no causan complicaciones en el embarazo para las mujeres embarazadas y sus bebés, y son tan efectivas para reducir el riesgo de hospitalización y muerte en personas embarazadas como lo son en mujeres no embarazadas.