El Teatro Apolo de Madrid acoge Los Miserables, el musical basado en la novela homónima de Víctor Hugo (1802-1885) que regresa a la capital española. Esta versión, producida por ATG Entertainment bajo la dirección de Laurence Connor y James Powell, es la misma que ha triunfado en el West End y Broadway.​ El Teatro Apolo acogió en 1992, por primera vez, la adaptación de la obra de Víctor Hugo.

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La nueva escenografía es de Matt Kinley, y está inspirada en las pinturas realizadas por el propio Víctor Hugo y que es la misma producción que la del West End de Londres, donde ha superado las 15.000 funciones.

Víctor Hugo, además de novelista y poeta, fue un prolífico dibujante cuya obra artística es considerada como una de las más singulares y modernas de su tiempo. Se conservan miles de sus dibujos y pinturas, realizados principalmente con tinta, carbón o lápiz, y caracterizados por su experimentación técnica y un uso expresivo del claroscuro.

Los dibujos impregnan todas las escenas y los efectos lumínicos de manera que la producción y el drama de Jean Valjean adquiere una nueva dimensión. Valjean sale de la cárcel pero no hay redención posible para los expresidiarios en la Francia postrevolucionaria, en donde la miseria y la explotación de los débiles es la norma. Obligado a cambiar de identidad tendrá que vivir escondiéndose del inspector Javert, mientras rehace su vida expiando su pasado ayudando a Cosette, la hija de Fantine.

Los destinos de Valjean y Cosette se cruzan con el levantamiento de jóvenes idealistas en las barricadas de París dejando los números musicales más reconocibles de esta producción que también fue llevada al cine con éxito. La partitura, obra de Alain Boublil y Claude-Michel Schönberg, incluye canciones inolvidables como I Dreamed a Dream, o Do You Hear The People Sing?, entre muchas otras.​

Quique Niza y Elsa Ruiz Monleón EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Quique Niza y Elsa Ruiz Monleón EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Cameron Mackintosh, productor original y figura esencial en el éxito de musicales como Cats, El fantasma de la ópera y Miss Saigon, ha estado esta semana en Madrid para el lanzamiento de la nueva versión. Mackintosh subrayó que, pese a su extenso texto, la obra conserva una sorprendente actualidad y un mensaje social que continúa teniendo eco en cualquier lugar del mundo.

Adrián Salzedo resuelve magistralmente el papel de Jean Valjean. EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Adrián Salzedo resuelve magistralmente el papel de Jean Valjean. EFE/ Borja Sánchez-Trillo

El productor está muy satisfecho de la versión madrileña, sin embargo, ha lamentado que los escenarios de los teatros de Madrid sean «muy pequeños para albergar una producción de estas características», por lo que ha habido que realizar una inversión «desproporcionada» para adaptar los decorados.

Xavi Melero y Malia Conde interpretan a los personajes más ruines -y a la vez, más divertidos, de la producción. EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Xavi Melero y Malia Conde interpretan a los personajes más ruines -y a la vez, más divertidos, de la producción. EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Lo mejor de la nueva versión, para Mackintosh, es el elenco de actores y actrices muy jóvenes que en sus propias palabras «refrescan la producción, le dan un aire nuevo, contemporáneo».

Quique Niza en escena en plena revolución | Efe. Borja Sánchez-Trillo

Quique Niza en escena en plena revolución | Efe. Borja Sánchez-Trillo

El elenco español, bajo la dirección escénica de Christopher Key y con Enric García al frente de una orquesta de doce músicos, reúne a medio centenar de intérpretes entre actores, cantantes y bailarines con amplia experiencia. Adrián Salzedo resuelve magistralmente el papel de Jean Valjean, considerado uno de los más complejos del género musical. Le acompañan Pitu Manubens como el implacable inspector Javert, Teresa Ferrer en la piel de la infortunada Fantine, Quique Niza como el idealista Marius, Alèxia Pascual en el rol de Cosette y la jovencísima y brillante Elsa Ruiz Monleón la apasionada Éponine.

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