El exportavoz de Sumar en el Congreso Íñigo Errejón mantendrá su querella por calumnias contra la actriz Elisa Mouliaá, que este miércoles ha anunciado la retirada de su denuncia contra el expolítico por la presunta comisión de una agresión sexual en octubre de 2021 en la fiesta de unos amigos suyos. Pedía que el exdiputado fuera condenado a tres años de cárcel y a pagarle 30.000 euros de indemnización por daños morales.

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Así lo explican a El Independiente fuentes de la defensa de Errejón, que se querelló contra Mouliaá el pasado mes de noviembre después de que ésta le acusara de extorsionar a dos de los testigos que declararon en la causa original. Señalan que su objetivo es "demostrar hasta el final que es inocente" y afirman que desde el primer momento han mantenido la misma postura.

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El caso judicial tuvo su origen a finales de 2024, cuando Mouliaá denunció a Errejón en comisaría. Aquel movimiento acabó provocando la salida de la política del fundador de Podemos, ya que a partir de entonces recibió varias denuncias anónimas a través de las redes sociales y distintos medios de comunicación.

Mouliaá se ratificó posteriormente ante el juez Adolfo Carretero. Sostiene que, tras acudir ambos a una fiesta después de tomar unas cervezas, Errejón adoptó "una actitud dominante" en el coche y, ya en el ascensor, la agarró "fuertemente" de la cintura y la besó "de forma violenta". En la vivienda la llevó "por la fuerza" a una habitación, donde se produjeron varios tocamientos "sin su consentimiento" y, por último, en el domicilio del expolítico, cuando intentó besarle de nuevo, tuvo que decirle: "Íñigo, solo sí es sí, parece mentira que me pase esto contigo".

Por su parte, Errejón siempre ha defendido su inocencia. En su declaración ante el titular del Juzgado de Instrucción número 47, reconoció haberse besado con ella, pero todo en un contexto de consentimiento. También le explicó a Carretero que su dimisión en ningún caso significaba que reconocía lo ocurrido, sino que esta se debió a motivos políticos. "No puedo ser portavoz de un espacio como Sumar y al mismo tiempo defender mi inocencia".

La demanda de conciliación se refería a lo ocurrido en el juzgado 20 de junio, cuando testificaron los dos organizadores de la fiesta, Borja y Soraya, donde presuntamente se produjo uno de los episodios de agresión sexual. "Mouliaá reaccionó en su red social 'X' difundiendo afirmaciones falsas sobre Errejón respecto de la relación de este con dichos testigos, con los que se habría comunicado, imputándole falsamente un delito de extorsión para que testificaran a su favor", explicaba el escrito.

En este contexto, recogía una serie de mensajes posteados por la artista en la citada red social. "NO. Errejón se negó a entregar su móvil porque había extorsionado a dos de mis testigos. No inventéis la realidad", escribió Mouliaá en respuesta a las noticias publicadas por una serie de medios de comunicación.

Después de que la denuncia de Errejón fuera admitida a trámite, el titular del Juzgado de Instrucción número 9, Arturo Zamarriego, les citó a declarar el próximo 17 de febrero tras considerar que hay indicios de delito por parte de la artista. El político solicitó un acto de conciliación y pidió a Mouliaá una indemnización de 10.000 euros si no se retractaba de sus palabras, pero ella rechazó conciliar, lo que dejó el camino despejado para que Errejón se querellara.

La Fiscalía no ve indicios suficientes

Uno de los momentos más polémicos de la causa llegó en diciembre, cuando la Fiscalía Provincial de Madrid se mostró en contra del procesamiento de Errejón decretado por el juez al no apreciar indicios suficientes. No obstante, da "plena veracidad" a la declaración de la actriz, pero considera que "no ha quedado suficientemente justificada la perpetración del delito".

Mientras que Carretero sostuvo cuando procesó a Errejón que la actriz "no tenía ningún móvil espurio, enemistad, odio o venganza" contra el expolítico, sino "todo lo contrario", y que su relato es "coherente en lo esencial", la fiscal ve "difícil" que Errejón supiera que Mouliaá "no deseaba el fugaz encuentro sexual" y subrayó como un elemento "clave" que el exdiputado paró cuando la actriz se lo pidió.

La Audiencia Provincial aún debe resolver el recurso que presentó Errejón contra su procesamiento, que cree que se basa en un relato "inventado" de la denunciante. También reprochó a Carretero que creyese "a pies juntillas" la versión de los hechos narrada por Mouliaá. No obstante, la decisión de Mouliaá aboca la causa al archivo.

De momento, el abogado de la acusación popular que ejerce la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada (Adive), Jorge Piedrafita, ha anunciado que mantendrá la acusación contra Errejón pese a la renuncia, al mantenerse "el relato de los graves hechos que atentan contra la libertad sexual". "Por muy poderoso que sea el denunciado no pueden quedarse impunes", ha señalado.