El 24 de abril de 2024, Pedro Sánchez anunció a través de su cuenta de X que se tomaba cinco días de reflexión para decidir si debía seguir al frente del Gobierno. El líder de los socialistas dejó durante casi una semana a los españoles en vilo, en medio de la crisis desatada a raíz de la apertura de diligencias contra su esposa, Begoña Gómez. El jefe del Ejecutivo colocó la investigación a su mujer como parte de una campaña de acoso contra él y su familia.

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En medio de la vorágine que desató el amago de dimisión de Sánchez, parte importante de la cúpula del PSOE se reunió con Leire Díez. Al 'gabinete de crisis' formado por Santos Cerdán, entonces secretario de organización; su mano derecha, Juanfran Serrano; el director de comunicación del partido, Ion Antolín y al entonces director adjunto de Gabinete del presidente, Antonio Hernando, se unió el abogado de la formación Alberto Cachinero. Así lo ha asegurado el 'exnúmero dos' del PSOE, quien también ha ratificado la existencia de una segunda reunión con la exalto cargo de Correos y el empresario Javier Pérez Dolset en la quinta planta de Ferraz.

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Ambos encuentros, celebrados en el despacho contiguo al de Santos Cerdán, fueron consecutivos y tuvieron como objetivo recopilar información vinculada al 'caso Villarejo' que podría comprometer al partido y al entorno más cercano al presidente. Según la versión del exdiputado navarro, las dos visitas de Díez a la sede permanecieron bajo secreto un tiempo, el presidente "estaba ausente" y no le informó sobre la cita con la conocida posteriormente como 'fontanera de Ferraz'.

Santos Cerdán y Antonio Hernando han declarado este lunes ante el juez Arturo Zamarriego y ambos han afirmado que no se informó al presidente de la reunión con Leire Díez en Ferraz. La versión de los dos testigos choca de frente con el hecho de que el motivo de dichos encuentros fuese que Díez y Dolset aportasen varios audios y un informe del 'caso Villarejo' en los que se hacía referencia a las saunas del suegro del líder del Ejecutivo. La documentación ofrecida por la exmilitante socialista afectaba precisamente a Sánchez y a su entorno más cercano.

Hernando ha situado ambos encuentros en medio de una campaña de acoso contra Pedro Sánchez a la que se unían las sospechas de que la 'policía patriótica' -bajo el Gobierno de Mariano Rajoy- había realizado "seguimientos" al presidente y a su familia, incluidas sus hijas.

Cerdán ha dado un paso más allá y ha especificado que Díez y Pérez Dolset querían poner en conocimiento del partido la existencia de un audio en el que el comisario Villarejo hablaba con el secretario de Estado de Seguridad en 2014 sobre el negocio del padre de Begoña Gómez. Mientras Sánchez se retiraba a reflexionar por la presunta campaña iniciada contra su mujer, Cerdán y la plana mayor del PSOE protegían las espaldas del presidente respecto a una campaña de las 'cloacas' que se había iniciado unos años atrás.

Entre los nuevos datos aportados por Cerdán en su declaración de este lunes ante el titular del Juzgado de Instrucción Número 9 de Madrid destaca el hecho de que en ambos encuentros estuviera presente el letrado del PSOE. Además, Hernando ha informado que tras la primera reunión emplazó a la letrada encargada de llevar asuntos ante la Audiencia Nacional para que remitiera a dicho órgano las nuevas pruebas aportadas por Leire Díez y Javier Pérez Dolset.

Reuniones con fiscales y empresarios

El PSOE lleva meses intentando desligar las acciones de los dos investigados de las direcciones del partido. No obstante, sea como fuere, ambos contaron con unos anfitriones de primer nivel en su visita a Ferraz. Varios de los cargos más importantes de la formación a disposición de una militante y su colaborador.

Ahora, queda verificar si la relación de Díez con Ferraz se limitó a estos dos encuentros o si esta recibió algún tipo de instrucción para recopilar información en contra de varios cargos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) y de la Fiscalía Anticorrupción con el fin de favorecer al partido en varias causas judiciales.

Cabe destacar que según se desprende de varias grabaciones obrantes en la causa, la investigada se presentó ante el fiscal Ignacio Stampa como la "mano en la sombra" de Santos Cerdán. Dicho audio también pone de manifiesto cómo Díez aseguró al fiscal que informaría del encuentro a Álvaro García Ortiz, Félix Bolaños y Pedro Sánchez.

Además, pese a que ha negado tener una relación asidua con ella, ha sido el propio Cerdán quien ha explicado ante el juez que tras su salida de prisión el pasado mes de noviembre, la exconcejal socialista le llamó para saber cómo se encontraba.

Tras las declaraciones de este lunes de Cerdán y Hernando, en las que ninguno de los dos ha aclarado los motivos por los que se concertó una segunda reunión, el juez decidirá proximamente sobre si citar o no a Ion Antolin y a Juanfran Serrano en calidad de testigos. En una providencia a la que ha tenido acceso este medio, el instructor pide a la Fiscalía que informe sobre la petición formulada por Hazte Oír, que pidió al juez escuchar en sede judicial a los otros dos altos del PSOE presentes en la reunión con Leire Díez.

La exalto cargo de Correos también permanece investigada por presuntos delitos de prevaricación, malversación, tráfico de influencias y organización criminal por el presunto amaño de contratos adjudicados por empresas públicas dependientes de la SEPI. La UCO le atribuye la "asignación de al menos 21.500 euros", con ocasión de la venta de un vehículo, que siguió utilizando posteriormente. Esto se entiende como "una operativa para integrar fondos en su patrimonio encubriendo el origen de los mismos". En esta causa también está investigado el socio de Cerdán, el empresario Antxón Alonso.