Adiós, Caracas la rebelde, que te vas para no volver. Adiós a aquellos largos discursos sobre la lucha antiimperialista. Adiós a los baños de masas bajo la lluvia en una campaña electoral. Adiós a los discursos con un bate de beisbol mientras se amenazaba a los yankis. Adiós al bastión del internacionalismo rebelde. Solamente han pasado cinco semanas desde la intervención norteamericana en Caracas y La Guaira y de la captura de Nicolás Maduro en la madrugada del 3 de enero. Estas cinco semanas terminan con la visita del secretario estadounidense de Energía,Chris Wright, entre aplausos en el Complejo José Antonio Anzoátegui en la Franja Petrolífera Hugo Chávez, y con banderas de Estados Unidos en Miraflores. Y con la presidenta encargada Delcy Rodríguez al lado, toda sonrisas.

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La administración Trump, esta vez a través del secretario Wright, ha vuelto a afirmar que la colaboración con el gobierno Rodríguez es maravillosa. Todo aquello que necesitan lo tienen, todo aquello que requieren se les facilita. Y tal es la buena relación que incluso la presidenta encargada Rodríguez afirmó en NBC News que la han invitado a ir a Estados Unidos una vez se hayan establecido todos los canales de cooperación disponibles para facilitar toda relación diplomática entre Estados Unidos y Venezuela. Tal como afirmó Rodríguez, el presidente de Venezuela sigue siendo Maduro, pero ella ocupa el cargo por mandato constitucional. Cierra una vez más cualquier duda sobre legitimidades cruzadas. Y es que a medida que han pasado los días, la figura de Maduro parece ser fruto de una amnesia colectiva.

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Quizás tienen la culpa los 5.000 millones de dólares que ya fluyen hacia las arcas venezolanas, y que permiten que el país vuelva a recuperar cierta estabilidad económica. Como también el ingreso a mansalva de divisas. El que fuera el inquebrantable vínculo de la amistad entre La Habana y Caracas ya es también rastro del pasado. Después de décadas, ni una gota de petróleo venezolano se dirige hacia Cuba, e incluso México se niega a generar tensiones innecesarias con Donald Trump después de la amenaza de las sanciones fiscales. Y más a las puertas de la negociación por el tratado comercial entre ambos países. Inimaginable por año nuevo que una cosa así pudiera suceder, pero que dibuja la nueva realidad de la región. De la misma manera que después de una década negando que haya presos políticos en el país, ahora se debate una Ley de Amnistía para sacarlos de las cárceles a aquellos que no existían.

Delcy Rodríguez actúa como la alumna aventajada de Marco Rubio, ya que ahora su gobierno presume de cercanía con EEUU"

Delcy Rodríguez actúa como si fuera la alumna aventajada de Marco Rubio, ya que ahora es el gobierno con más proximidad con Estados Unidos. Así busca cerrar debates en clave interna antes de que se produzcan, o vayan más allá. Después de que un estudiante protestara frente a ella en la Universidad Central de Venezuela al pedir la liberación de 200 jóvenes que se encuentran en prisión sin garantías judiciales. Un hecho insólito pero que forma parte de esta nueva realidad venezolana impuesta de la normalización institucional. A pesar de las advertencias de Estados Unidos, quienes como he comentado anteriormente valoran a Delcy Rodríguez como una socia, ciertos asuntos como la excarcelación y nueva detención del líder zuliano Juan Pablo Guanipa, el régimen aún da coletazos represivos. Guanipa está ahora en arresto domiciliario.

No se sabe lo que sucederá después de la aprobación de la Ley de Amnistía, ni tampoco quieres serán los sujetos amnistiados. Si se hace una reforma donde se amnistía a víctimas del régimen y a verdugos de este, si la represión continuará bajo otros preceptos por otras vías más indirectas, o si esta desaparece. Diosdado Cabello parece ser el gran estorbo para los Rodríguez, en este aspecto, pues a pesar de que desde la presidencia de la República y la presidencia de la Asamblea Nacional se busca proyectar normalidad. Cabello sigue cuestionando y tensando la relación con la oposición venezolana. Después de la caída en desgracia de Alex Saab, testaferro de Maduro, el ministro del Interior y Justicia es el siguiente en la lista de personas hostiles a la normalización.

En conclusión, la visita del secretario Wright a las plataformas petrolíferas de la Faja Petrolífera del Orinoco, como el anuncio de la presidenta encargada que ha sido invitada a Washington DC, como los miles de millones de dólares fluyendo hacia las arcas públicas venezolanas, dibujan una nueva etapa en el propio proceso de transición doméstica. La aprobación de la Ley de Amnistía en segunda lectura será uno de los próximos pasos, y será allí donde se vuelvan a cambiar ministros, e incluso haya cierta proyección exterior. Esta coincide con el anuncio de compañías aéreas europeas anunciando que volverán a operar en primavera hacia Caracas. Chávez dijo que el petróleo de la Faja del Orinoco era el seguro de vida de Venezuela, de momento, es el de los hermanos Rodríguez. 


Guillem Pursals es doctorando en Derecho (UAB), máster en Seguridad (UNED) y politólogo (UPF), especialista en conflictos, seguridad pública y Teoría del Estado.