La gala de los Brit Awards 2026, celebrada por primera vez en Mánchester tras casi medio siglo en Londres, ha dejado actuaciones memorables –Rosalía como Artista Internacional del Año, Olivia Dean con cuatro premios– y un homenaje póstumo a Ozzy Osbourne que concentró la carga emocional de la noche. Pero en las horas posteriores, la conversación digital ha girado en torno a otra escena: la aparición de Kelly Osbourne en la alfombra roja y sobre el escenario junto a su madre, Sharon.

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El británico Ozzy Osbourne, fallecido en julio de 2025 a los 76 años, ha recibido el premio a toda una trayectoria. Sharon y Kelly han subido a recogerlo en su nombre. En su intervención, Sharon ha dicho: “Si Ozzy estuviera aquí esta noche con nosotros, nos estaría mostrando esa preciosa sonrisa que tenía y sé que estaría muy orgulloso de recibir esto del país que amaba. Puede que no esté aquí, pero nos dejó una obra increíble que nunca será olvidada por el país que lo hizo”.

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Las imágenes de Kelly, extremadamente delgada, han generado una oleada de comentarios en redes sociales. En las horas posteriores a la ceremonia, la propia Kelly, que saltó a la fama cuando era una adolescente rotunda gracias al reality de la MTV protagonizado por la familia, Los Osbournes, ha respondido en su cuenta de Instagram. “Hay un tipo especial de crueldad en hacer daño a alguien que claramente está pasando por algo”, ha escrito. Y ha añadido: “Estoy atravesando el momento más difícil de mi vida. No debería tener que defenderme. Pero no voy a permitir que me deshumanicen de esta manera”.

Falta de compasión

La reacción no es nueva. porque el impacto de sus apariciones públicas sigue repitiéndose. En los meses posteriores a la muerte de su padre, Kelly ya había contestado a quienes cuestionaban su aspecto o insinuaban el uso de fármacos para adelgazar. En un vídeo que después eliminó, afirmó: “Mi padre acaba de morir y lo estoy haciendo lo mejor que puedo, y lo único por lo que vivo ahora mismo es mi familia”. En esa misma intervención pidió a sus detractores que la dejaran en paz.

La polémica ha reaparecido tras los Brit. Parte de los comentarios se han centrado en su pérdida de peso, con preguntas sobre su salud y comparaciones que han desplazado el foco del homenaje. Kelly no ha respondido a rumores concretos, pero ha subrayado que la crítica pública en un contexto de duelo revela “una profunda falta de compasión”.

El momento más emotivo de la gala llegó al final, con la versión de No More Tears en recuerdo del cantante. Madre e hija han permanecido juntas sobre el escenario, en una imagen sobria que pretendía cerrar la ceremonia con un tributo. La conversación tomó otro camino.