Este miércoles llega a las tiendas el MacBook Neo, un nuevo portátil con el que Apple intenta abrir más su ecosistema en el rango de precio más bajo que ha tenido nunca uno de sus ordenadores: 699 euros, o 599 euros con descuento educativo para estudiantes y docentes.

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El movimiento parece paradójico en el momento que atraviesa la industria tecnológica. Mientras el precio de muchos ordenadores comienza a subir por el encarecimiento de componentes clave como memoria y almacenamiento, impulsado por la demanda de hardware para inteligencia artificial, Apple ha optado por introducir un portátil básico que reduce de forma drástica la barrera de acceso al universo Mac.

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La cifra tiene además un valor simbólico para la compañía. En Estados Unidos, 599 dólares es también el precio de partida del iPhone 17e, el otro dispositivo económico que Apple ha anunciado la semana pasada. Durante años, la forma más barata de entrar en la gama Mac era un portátil de 999 dólares.

'Mi primer MacBook'

El MacBook Neo incorpora pantalla Retina de 13 pulgadas, carcasa unibody de aluminio y cuatro acabados –rosa nube, índigo, plata y un nuevo tono cítrico–. El equipo pesa alrededor de 1,2 kilos y ofrece hasta 16 horas de autonomía con una sola carga. Incluye además cámara FaceTime HD a 1080p, micrófonos y altavoces con audio espacial, Magic Keyboard y un trackpad Multi-Touch de gran tamaño, elementos que mantienen el diseño característico de los portátiles de Apple incluso en su versión más económica. El resultado es un objeto apetecible para los más jóvenes, y una manera astuta de que los usuarios principiantes se enganchen desde el principio al entorno de Apple, que cuenta con las tasas de fidelidad más altas de la industria –rondan el 90%, frente a las de la competencia, que suelen estar entre el 60% y el 70%–.

En el interior del Neo funciona el chip A18 Pro, el mismo procesador utilizado en los iPhone más recientes, adaptado al entorno de macOS. Según Apple, el portátil es hasta un 50% más rápido en tareas cotidianas como navegación web que el PC con procesador Intel Core Ultra 5 más vendido y hasta tres veces más veloz en tareas de inteligencia artificial ejecutadas directamente en el dispositivo. "El MacBook Neo se ha diseñado desde cero para estar al alcance de aún más personas", ha señalado John Ternus, vicepresidente sénior de ingeniería de hardware de Apple.

Recortes respecto a sus hermanos mayores

El precio reducido implica también algunos compromisos técnicos. El modelo básico incluye 8 GB de memoria y 256 GB de almacenamiento, dispone de dos puertos USB-C y un conector para auriculares, y solo permite conectar un monitor externo. A diferencia de otros Mac recientes, el Neo no utiliza procesadores de la serie M, sino el chip A18 Pro derivado de los iPhone. Tampoco incorpora teclado retroiluminado, sensor True Tone para ajustar el color de la pantalla a la luz ambiente ni puerto de carga MagSafe. El lector de huellas Touch ID está disponible únicamente en la configuración superior de 512 GB.

Aun así, el diseño se mantiene cerca del resto de la gama. El portátil pesa prácticamente lo mismo que el MacBook Air, aunque es algo más grueso, y conserva el chasis de aluminio característico de la marca.

La estrategia apunta directamente al mercado educativo y a los usuarios que compran su primer ordenador. Con el Neo, Apple intenta competir con Chromebooks y portátiles Windows de gama básica, especialmente populares entre estudiantes. En la práctica, el modelo introduce un nuevo escalón dentro del catálogo de Apple, similar a lo que representan los modelos “SE” en el iPhone o el Apple Watch.

La clave del precio: los chips propios

El lanzamiento también refleja una transformación tecnológica que Apple inició hace cinco años. Según ha explicado el analista de Bloomberg Mark Gurman en su muy seguida newsletter Power On, fabricar un Mac en ese rango de precio habría sido “extremadamente difícil” cuando la compañía dependía de procesadores de Intel.

La transición a chips propios basados en arquitectura Arm –los Apple Silicon– ha permitido a la empresa controlar mejor el diseño, el consumo energético y los costes de producción. Ese cambio es uno de los factores que ha hecho viable un portátil Mac por debajo de los 700 euros.

La decisión llega además en un momento en que Apple busca reforzar su división de ordenadores. Los ingresos de la línea Mac cayeron cerca de un 7% en el último trimestre navideño en Estados Unidos, hasta unos 8.390 millones de dólares, por debajo de las previsiones del mercado.

La estrategia contrasta con la evolución del resto de la industria. El auge de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de componentes clave –especialmente memoria DRAM y almacenamiento NAND– utilizados tanto en ordenadores personales como en servidores para centros de datos. Como explicaba recientemente el redactor tecnológico Arthur Gies en The New York Times, esa presión sobre la cadena de suministro está encareciendo los ordenadores y podría provocar nuevas subidas de precio en los próximos años, a medida que los fabricantes trasladan al consumidor el aumento de costes de producción. Analistas del sector prevén que los precios de los portátiles puedan aumentar entre un 20% y un 30% en los próximos años, a medida que se encarecen los componentes y se reduce la oferta de modelos básicos.

Algunos fabricantes ya han advertido de subidas de precios en sus próximos lanzamientos. En ese contexto, el MacBook Neo aparece como un intento de Apple por ocupar un espacio del mercado que podría empezar a reducirse.

Próximos productos en desarrollo

El nuevo portátil forma parte de una agenda de lanzamientos más amplia. Apple ha renovado también la gama MacBook Air con el nuevo chip M5 y ha actualizado el MacBook Pro con procesadores M5 Pro y M5 Max. Según Bloomberg, la compañía prepara además nuevas versiones del Mac Studio para mediados de año y un iMac con una gama de colores renovada. De cara a finales de 2026, Apple trabaja también en un MacBook de gama alta con pantalla OLED y soporte táctil.

Entre los proyectos que la empresa estudia para los próximos años figuran un iPhone plegable y unos AirPods con cámaras integradas, dispositivos pensados para ampliar las funciones de inteligencia artificial y la interacción con el entorno.

Además, Apple experimenta con nuevas técnicas de fabricación basadas en aluminio impreso en 3D que podrían reducir costes y mejorar la eficiencia en la producción de dispositivos como el Apple Watch o incluso futuros iPhone.

El MacBook Neo representa el extremo más accesible de una estrategia cada vez más clara en Apple: ampliar sus líneas de producto con más escalones de precio –desde modelos de entrada hasta dispositivos de gama muy alta– en lugar de introducir nuevas categorías. Y, al mismo tiempo, intentar ganar presencia en un mercado, el de los portátiles asequibles, que durante años había quedado fuera de su territorio habitual.