La crisis en los mercados de petróleo se ha dejado sentir de modo positivo en las cuentas de la petrolera española Repsol. La compañía obtuvo un beneficio neto de 929 millones de euros en el primer trimestre del este año. El contexto internacional en los mercados del crudo desde comienzos de año han favorecido el incremento del 154% de sus beneficios con respecto a los 366 millones de euros obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Un primer trimestre del año caracterizado por procesos como el llevado a cabo en Venezuela, donde Repsol jugará un papel importante en la recuperación de la actividad de producción de crudo, y las tensiones previas que marcaron el inicio de la crisis bélica en Irán que comenzó el 28 de febrero.
Revalorización de inventarios
Si bien, este crecimiento se debe, en gran medida, a un efecto patrimonial positivo de 593 millones de euros por la revalorización de sus inventarios, en un contexto marcado por la escalada del precio del crudo y los productos petrolíferos tras el conflicto en Oriente Próximo.
El resultado neto ajustado del grupo, que mide específicamente el desempeño de sus negocios, alcanzó los 873 millones de euros hasta marzo, una cifra un 57% superior a los 557 millones de euros registrados el año pasado.
La compañía dirigida por Josu Jon Imaz indicó que estos resultados financieros "reflejan la volatilidad del contexto global, sobre todo tras el inicio del conflicto en Irán, que ha generado una disrupción física de productos energéticos, ha incrementado las fluctuaciones de precios y ha trastocado las cadenas de suministro mundiales".
Incremento del Ebitda y fortalecimiento del suministro
El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado alcanzó los 2.613 millones de euros a cierre del primer trimestre, lo que supone un 110% más que los 1.244 millones de euros del periodo de enero a marzo de 2025.
Además, ante la ausencia de activos en Oriente Medio, Repsol señaló que ha destinado 1.200 millones de euros durante el trimestre para aumentar sus inventarios con el fin de fortalecer el suministro energético de España.
Durante este periodo, el flujo de caja de las operaciones (FCO) de la energética se situó en 1.042 millones de euros. Excluyendo la variación del fondo de maniobra, el flujo alcanzó aproximadamente los 2.400 millones de euros, cubriendo con solvencia las inversiones netas, el pago de dividendos (0,50 euros brutos por acción el pasado enero) y el programa de recompra de acciones de Repsol por importe de 350 millones de euros, lanzado en marzo de 2026.
Finalmente, la deuda neta de Repsol se situó al cierre de marzo en 4.800 millones de euros, lo que supone 313 millones más que a finales de 2025. El ratio de apalancamiento del grupo se ubicó en el 14,3%, ligeramente superior al 14% registrado al término del año anterior.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado