España

Los conductores españoles pagan un 27% más por el diésel y un 21% más por la gasolina que hace un año

En apenas siete meses, la factura se les ha disparado a los conductores. Lo ha hecho a una velocidad imparable. Más aún si se compara con su realidad de hace apenas un año. Acudir a llenar el depósito comienza a ser un susto que se agrava de día en día. Los mercados volvieron a marcar ayer un horizonte nada halagüeño: el barril Brent alcanzó una cotización de 107 dólares, algo que no se veía desde mayo. Una carrera al alza en el valor del crudo que tiene su reflejo en el precio de los combustibles.

PUBLICIDAD

Hoy llenar un depósito medio de diésel cuesta un 27% más que hace sólo un año y un 21% más si es de gasolina. Es el impacto más inmediato que conductores, particulares y profesionales perciben en nuestro país por culpa de la guerra de Irán. El nuevo tensionamiento en el Golfo está provocando que los mercados no deje de elevar el precio. Y lo que es peor, se habla ya de cierta cronificación del escenario en el Golfo que podría prolongarse largo tiempo.

PUBLICIDAD

La realidad es que los alrededor de 18,5 millones de vehículos diésel pagan hoy 98,4 euros de media por llenar el depósito frente a los 77,5 euros que debían abonar en septiembre del año pasado. Supone un encarecimiento de casi 21 euros. Los cerca de 10,5 millones de vehículos de gasolina que conforman el parque móvil español también sufren las consecuencias, pero en menor medida. En su caso han pasado de tener que pagar 83,6 euros el año pasado para llenar el depósito a 101 euros en la actualidad.

Bonificaciones fiscales y el papel de Hacienda

Este mes de septiembre el Gobierno optó por activar la cláusula que ha permitido, en el caso del diésel, ampliar en otros 10 céntimos el descuento sobre el Impuesto Especial de Hidrocarburos y sumarlos a los 10 que se mantenían en agosto. En su caso la activación ha sido posible al incrementarse eu IPC interanual más de un 15%. De este modo, los 20 céntimos han supuesto una pequeña resistencia al alza de precios, si bien la tendencia del mercado la ha absorbido en apenas unos días.

Por ahora desde el Ministerio de Hacienda no avanzan si este incremento acelerado en los últimos días supondrá que en octubre se reconsidere la situación y se puedan retomar algunas medidas de bonificación. En marzo el Gobierno estableció recortes del 21% al 10 en el IVA y un recorte al mínimo en el Impuesto Especial de Hidrocarburos. Sin embargo, esas medidas comenzaron a eliminarse en junio y si nada cambia está previsto que los descuentos desaparezcan completamente al final de este mes. Por el momento hacienda se limita a asegurar que continúa “monitorizando” la situación y que aún no ha decidido si se adoptarán algunas medidas en octubre para limitar el impacto en los combustibles.

Fuentes del sector de estaciones de servicio ya han advertido de que de no mantener medidas como la bonificación en el IEH (-5 céntimos por litro en el caso de la gasolina y -20 en el del diésel) a partir del 1 de octubre se produciría un incremento muy importante para los consumidores: 24 céntimos más por litro en el caso del gasóleo y 5 céntimos más en el de la gasolina.

El cuello de botella del refino global

El alza en la cotización se debe fundamentalmente a los problemas de suministro que aún persisten en el mercado global, con el estrecho de Ormuz aún con una delicada situación de bloqueo parcial y con algunas de las potencias del Golfo intentando recuperarse de los daños provocados por la guerra de Irán que comenzó el 27 de febrero pasado.

Uno de los factores que más está incidiendo en los mercados es la menor capacidad de refino del crudo de la que actualmente dispone el mercado. La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha asegurado que la guerra de Irán está produciendo la mayor reducción de suministro de la historia, con gran impacto en la cadena de refino. Potencias como Irán han visto reducida su capacidad para refinar crudo en un 70%. Países como Arabia Saudí también han visto dañada la capacidad de algunas de sus principales refinerías, así como Kuwait o Bahréin.

Precisamente es el gasóleo el que conlleva un proceso de refino más complejo y costoso que la gasolina, lo que está complicando su suministro en mayor medida y obligando a reorientar los mercados de refino. En nuestro país, según datos de Cores, el consumo de gasóleo concentra el 75% del mercado por otro 25% de la gasolina. Sin duda el diésel es el carburante muy mayoritario no sólo entre el parque móvil de particulares sino sobre todo en el transporte profesional. También es el combustible empleado en servicios como el ferrocarril, la industria y la navegación.

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Lo más visto