Este martes, los tapices de la diplomacia española se despliegan para recibir en visita de Estado al presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron. Sin embargo, buena parte de las miradas y de los objetivos fotográficos escrutarán con avidez a su consorte y su duelo de estilo con la reina Letizia. Brigitte Macron no es una primera dama al uso, y su armario es una prueba fehaciente de ello. Lejos de la languidez o el mimetismo de otras inquilinas del Elíseo, la antigua profesora de Amiens ha forjado una imaginario propio, una armadura estética que comunica tanta autoridad y confianza como las palabras de su marido.
Para entender el fenómeno Brigitte en estos casi diez años acompañando a Macron en lo más alto del poder en Francia hay que asomarse a lo que dicta la biblia de la moda. La edición francesa de Vogue lleva años aplaudiendo lo que consideran una insumisión en toda regla: la ruptura de los códigos de la "esposa de". Brigitte ha desterrado las perlas, los cuellos bobo y las faldas por debajo de la rodilla que imponía el rancio protocolo. Su estilo es un manifiesto contra el edadismo. Como señala Marie Claire, la primera dama ha hecho de la silueta estructurada su mejor escudo, confiando casi a ciegas en el talento de Nicolas Ghesquière, director creativo de Louis Vuitton, buque insignia del gigante LVMH, que le proporciona el que es, sin duda, el mejor fondo de armario del mundo: el triunfo absoluto del 'Made in France'.
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Las claves del estilo de Brigitte Macron
La revista Gala califica el aura de Brigitte como "burguesa rebelde", pero las claves de su vestuario como primera dama son tan rígidas como efectivas. En primer lugar, la paleta cromática: Brigitte no titubea. Todo al negro, al rojo vibrante, al blanco inmaculado o al azul marino. Casi siempre en bloques de color sólido, sin estampados que distraigan del mensaje de firmeza y solidez institucional de la república. En segundo lugar, la arquitectura de la prenda: no hay concesiones al romanticismo fluido; sus vestidos y chaquetas son armados, con hombreras que proyectan poder, solapas afiladas y cortes geométricos.
A ello se suma su innegociable devoción por el zapato de salón con tacón de aguja, un símbolo de poder que se niega a abandonar a sus 73 años salvo cuando en sus obligaciones diarias opta por botas y botinas, también de tacón, y su estratégico uso de la manga corta y francesa, que estiliza y moderniza la silueta. Todo ello coronado por un look de belleza inconfundible: ese peinado con volumen y flequillo que nos devuelve ecos del Swinging London y de los años sesenta, una piel perennemente tocada por un bronceado (real o matizado) y una sombra oscura que enmarca sus bonitos ojos claros.
Momentos estelares de una primera dama francesa
A la espera de los estilismos que desplegará en las cenas de gala y recepciones en Madrid, analizamos su impecable "uniforme presidencial" a través de algunas de sus apariciones estelares.
El pasado viernes 25 de septiembre, Brigitte acompañó a Emmanuel Macron en el recibimiento al papa León XIV. Se acogió al protocolo y lució un bonito vestido negro de Dior.
La primera dama lució un total look de la emblemática casa francesa dirigida en la actualidad por Jonathan Anderson. Salones negros con tacón de 10 centímetros y cartera acolchada con la icónica celosía de la casa labrada en cuero.
Para la cena de gala en el Elíseo el pasado 8 de septiembre en honor del presidente coreano Lee Jae Myung y su esposa Kim Hea Kyung, Brigitte Macron escogió un bonito vestido rojo drapeado.
Esa cartera de Dior es uno de sus accesorios más característicos. En la visita al 10 de Downing Street para dar la bienvenida al nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, el pasado 3 de septiembre, lo combinó de nuevo con un conjunto rojo. En esta ocasión, una chaqueta cruzada y unos pantalones estrechos estilo años 60. Un auténtico guiño al swinging London.
En el desfile del último 14 de julio, Macron apostó por un abrigo blanco y bolso de Louis Vuitton.
El 1 de julio, para recibir a los grandes duques de Luxemburgo, optó por un traje de chaqueta rosa empolvado, de nuevo de Vuitton.
Para la cena de gala ofrecida a Donald Trump en Versalles el 17 de junio, la primera dama francesa optó por un refinado vestido bicolor, con cuerpo negro y hombro y manga de encaje blanco.
Dos días antes, durante la reunión del G7 en Evian, confió de nuevo en los trajes de chaqueta que le hace a la perfección Nicolas Ghesquière para Vuitton.
En abril, durante la visita oficial a Japón, de los Macron, Brigitte causó sensación con todos sus looks. Aquí, con uno de sus conjuntos monocromáticos de abrigo y vestido, de nuevo de Vuitton.
Para la cena de gala en Windsor el 8 de julio de 2025, y en un claro guiño al color azul patrio, Brigitte Macron lució un vestido columna hecho a medida en crepé de seda azul profundo firmado por Louis Vuitton, rematado con una majestuosa capa a juego adornada con botones joya bordados a mano en tonos negro y plata. La primera dama completó su look con pendientes, brazalete y anillo de la colección de Alta Joyería Pure V de la maison, labrados en oro blanco y diamantes.
Abrigo de inspiración militar en la cena previa a la cumbre de la OTAN en La Haya, en junio de 2025.
El 6 de junio de 2024, acompañando a los reyes Carlos III y Camila en el 80º aniversario del Desembarco de Normandía, Brigitte recurrió a la solemnidad de un abrigo-vestido blanco cerrado de Louis Vuitton. El diseño minimalista cede el protagonismo a su emblemático flequillo desfilado y a su infalible calzado de tacón.
Para recibir al mandatario chino Xi Jinping el 6 de mayo de 2024, nada más elocuente que el rojo absoluto. Lo hizo enfundada en un traje de chaqueta y falda por encima de la rodilla firmado por Louis Vuitton, desafiando las convenciones del protocolo con una silueta puramente parisina.
El 25 de julio de 2023, durante su encuentro con la primera dama estadounidense Jill Biden en París, impartió una lección de 'color block' geométrico. Apostó por un diseño de Louis Vuitton que superpone un bloque azul marino sobre blanco en el pecho y trabillas azules en la cintura, unificando el discurso con detalles de botones de ancla y zapatos oscuros de tacón.
Pocos días antes, el 20 de junio, había recibido en el Elíseo al presidente surcoreano Yoon Suk-yeol y su esposa Kim Keon Hee con un vestido de silueta similtar, también de Vuitton, cuya manga francesa y detalles metálicos a la altura de la cintura estructuran la silueta sin estridencias.
La sastrería de inspiración militar es su gran aliada para restar rigidez a la etiqueta sin perder autoridad ni siquiera en una cita deportiva. Durante la final de copa de 2023, Brigitte Macron luce la maestría de Louis Vuitton a través de un impecable abrigo de paño camel con gran botonadura dorada superpuesto a un jersey negro de cuello vuelto. Puro chic francés.
El 29 de junio de 2022, en la emblemática cena de la cumbre de la OTAN celebrada en el Museo del Prado de Madrid, Macron deslumbró con un vestido midi en azul celeste. El diseño, obra de su diseñador fetiche Nicolas Ghesquière para Louis Vuitton, contrastaba a la perfección con sus clásicos stilettos de cuero marrón y su característico peinado rubio.
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