La Feria de Abril divide a Sevilla entre feriantes y fiesteros. El referéndum que está realizando el Ayuntamiento sobre la ampliación de la fiesta más importante de esta ciudad incomoda a los sevillanos, que quieren conservar la privacidad de su primer fin de semana, el de la preferia. En cambio, los hoteles, bares, restaurantes y, sobre todo, la industria textil se frotan las manos ante la posibilidad de ampliar el negocio un fin de semana más.

“La repercusión económica de adelantar la fiesta se ha estimado en 121 millones de euros. No es 100% fiable, pero hemos tenido en cuenta la asistencia en los días de fin de semana y el dinero que se tiende a ingresar un sábado y un domingo de Feria”, aseguran desde el Consistorio, en manos de Juan Espadas (PSOE) desde 2015, basándose también en los datos del estudio que el profesor Luis Palma realizó sobre la repercusión económica de la Feria en 2009.

Palma, que imparte Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla y que situó la cifra total en 675 millones de euros, advierte de que sus resultados están condicionados tanto al clima como a los días festivos que el resto de España disfruta durante las fechas de la Feria. Cuando él realizó el estudio, la crisis era un rumor y la temperatura favorecía la asistencia. “Estimamos que esa semana aporta a la ciudad unos 700 millones, el 3,5% del PIB anual de la capital. Desde el Ayuntamiento lo han actualizado teniendo en cuenta el IPC, pero no creo que esta cifra se haya elevado aunque tampoco que haya disminuido”, afirma.

El gobierno local asegura que también utilizan los datos del transporte público y de la recogida de residuos para llegar a esta conclusión y para actualizar las cifras. “En 2009 se calcularon casi 493.000 visitantes, ahora creemos que son más. La afluencia de las líneas que dan servicio a la feria creció de 2015 a 2016 en un 3,15%, y las líneas regulares dentro del recinto ferial (sin contar con las lanzaderas y los servicios especiales) agruparon a 671.303 viajeros. Por otra parte, en ese mismo periodo la recogida de vidrio, papel y orgánicos ascendió un 7,8% respecto al anterior”, alegan en un informe.

Pese a los datos y a que todo apuntaba a un sí unánime por parte de los sevillanos, Palma asegura que la ciudad se divide en dos grupos y que, aunque la ampliación parece tener más seguidores, han aparecido muchos detractores de esta propuesta. “Ahora hay muchos ciudadanos que no quieren un día más para todos los públicos. Ese fin de semana, el de antes, es lo que se conoce como la preferia, en la que la gente de la ciudad disfruta del recinto sin masificaciones. En cambio, los vecinos del Real querrán que durante esos días también haya más servicios de seguridad y eso se puede conseguir si se oficializan. Y ya no hablemos del comercio, la restauración y los hoteles, que los fines de semana de feria llegan casi al 100% de ocupación”, añade.

“Es una idea que lleva mucho tiempo en la cabeza del sector turístico. Normalmente las ferias grandes de las ciudades abarcan dos fines de semana y la nuestra tiene sus días importantes entre semana, cuando no es ni fiesta en Sevilla”, comenta Javier Alonso, director de comunicación del Ayuntamiento. “Si se realiza esta ampliación, contaremos con un fin de semana más y con el puente de mayo, que beneficiará considerablemente la afluencia de turistas y no supondría un coste adicional para las arcas públicas”.

Algo que beneficia principalmente al sector servicios y al textil, además de aumentar, temporalmente, el empleo en servicios públicos como el de la limpieza. “Estos servicios se amplían durante esos días en torno al 11 o 12%. Hay que tener en cuenta el resto de contrataciones en restaurantes, comercios, hoteles… Es una semana grande para el empleo”.

Una app para el referéndum

Además, según comentan desde el Ayuntamiento, este referéndum no ha supuesto coste alguno a las arcas. “Se realiza fundamentalmente a través de internet (en la página web del Ayuntamiento) y se trata de una aplicación que hemos creado a través de una herramienta de la que ya disponíamos y que se utilizaba para hacer preguntas en barrios, algo que no funcionó muy bien por mero desconocimiento”. En total pueden votar medio millón de personas, incluidos todos los mayores de 16 años empadronados en la ciudad, y aunque se está votando de forma mayoritaria a través de la red, también se puede votar en persona.

Así se pretende dar el primer paso hacia un sistema de consultas frecuentes al ciudadano. “Hemos elegido este tema como el primero porque es de gran interés, tanto para los sevillanos como de forma nacional a través de los medios. Queremos que esta fórmula se aplique a otras cuestiones. Pero que no ocurra como en otras ciudades en las que han intentado el mismo método pero no ha tenido la suficiente repercusión”, explica Alonso. La participación, según el Ayuntamiento, ha sido sorprendente. “El primer día ya teníamos registrados 17.000 votos, un número mucho mayor al que esperábamos”.