Dentro de poco se cumple un lustro de la mayor adjudicación jamás obtenida por un consorcio español en el extranjero. Si en octubre de 2011 el contrato de 6.700 millones de euros suscitó toda clase de loas y parabienes hacia la internacionalización de las firmas españolas, hoy el AVE a La Meca es un rompecabezas para las cuentas de las 12 empresas españolas de las 14 que integran el consorcio Al Shula. La relación entre Arabia Saudí y el conglomerado de firmas siempre tiende a empeorar, incluso cuando parece que la tensión ha llegado a su clímax.

Los últimos altercados entre la monarquía wahabita y el consorcio encargado de unir por alta velocidad las ciudades santas de La Meca y Medina los protagonizan dos firmas: una, OHL, que ya posee un historial de conflictos en las obras del desierto saudí; la otra, Cobra, virgen hasta el momento de polémicas. Ambos rifirrafes tienen que ver con los retrasos en los pagos por parte de Riad -que todavía adeuda 300 millones de euros- y con acusaciones mutuas por correo electrónico.

A mediados de septiembre, Cobra, filial de ACS, dio un puñetazo sobre la mesa que nadie esperaba: la firma amenazó con parar sus labores de electrificación de la vía. El motivo es que al liquidar las cuentas tras el pago de una parte (100 millones) de la deuda en junio por parte de Arabia Saudí al consorcio, el saldo que arrojaba la constructora de Florentino Pérez era negativo. Parte de esas amenazas se han cumplido, Cobra cesó parcialmente su actividad y ello ha desencadenado la reacción de OHL, que acusa a Cobra en una carta fechada el 21 de septiembre de «incumplir» sus obligaciones.

Carta de OHL al consorcio el 21 de septiembre quejándose de Cobra.

Carta de OHL al consorcio el 21 de septiembre quejándose de Cobra.

A esa carta ha tenido acceso El Independiente, pero no es la única que ha enviado OHL en las últimas semanas. También a finales de agosto y principios de septiembre la compañía de los Villar Mir remitió una serie de correos a los project manager del consorcio en las que exige inmediatamente el ingreso del dinero que todavía se le adeuda. «OHL envía cartas con una violencia incomprensible», se quejan en la dirección de Al Shula.

Estos episodios han sido confirmados por este medio a través de distintas fuentes. La participación de OHL (6,2%) y Cobra (5,3%) en Al Shula está lejos de la que totalizan Renfe y Adif (48% entre las dos).

Cobra se harta

La filial de Florentino Pérez se había mantenido al margen de polémicas en Arabia. Hasta ahora: la paciencia de Cobra se agotó al hacer cuentas a partir de los últimos pagos -con retraso- por las certificaciones, deduciendo el coste de las obras asumidas: según varias partes, el resultante es un saldo negativo de 20 millones de euros para la compañía. Por ello la empresa, que no ha declinado contestar a este medio, ha paralizado sus trabajos de electrificación de la vía y los trenes no pueden circular sin elementos básicos como la catenaria.

Recreación de una de las estaciones de AVE en Arabia Saudí por parte del consorcio.

Recreación de una de las estaciones de AVE en Arabia Saudí por parte del consorcio.

Cobra se niega, en otras palabras, a perder dinero por participar en el proyecto. Según fuentes autorizadas de Al Shula, “el cliente saudí rechazó recepcionar la maquinaria y los equipos que la firma puso por adelantado y eso ha desajustado las previsiones iniciales”. Otras fuentes apuntan a que el germen de todas las rencillas internas está en la mala gestión de las autoridades saudíes y en la pasividad del consorcio. “Cobra ha tenido problemas para pasar su maquinaria en la aduana, donde los saudíes han puesto trabas inexplicables. Y todo a un alto coste”, aducen.

Respuesta de Villar Mir

La decisión de Cobra ha provocado una respuesta de los Villar Mir. En la misiva del 21 de septiembre enviada a Ineco, Consultrans y Adif (gestores del proyecto), OHL «exige inmediatamente a Cobra cumplir con sus obligaciones para limitar el impacto negativo que esto tendrá para el proyecto». Según explica una fuente, OHL acusa a Cobra de negligir los acuerdos internos al no hacer la instalación de baja tensión en las bases de trabajo y mantenimiento, obligando a las constructoras a seguir con grupos electrógenos.

Este 22 de septiembre se reúne de hecho el consejo de Al Shula para abordar esta nueva polémica cuyo desenlace es aún incierto. Pero no solo: hay más tiranteces relacionadas con OHL que también se dirimen por la vía de la correspondencia interna.

En otra carta que data del 29 de agosto y a la que sucedieron otras en los días posteriores, OHL se dirige a los project manager para reclamar inmediatamente la cuantía que le corresponde, estimada por la propia constructora en casi 50 millones de euros. El correo, firmado por el directivo Luis Janini, pregunta por qué no se distribuye entre los contratistas el último tramo abonado por Riad, de 100 millones.

«Inexplicablemente», reza la carta, «hasta la fecha el consorcio no ha repartido nada. Los Project Managers retrasan la transferencia de dinero. ¿Para qué le pedimos a la SRO -la Renfe saudí- que nos cumpla con las facturas escrupulosamente si luego no distribuimos el dinero?», continúa. «Nos reservamos el derecho a resarcirnos de todos los daños y perjuicios causados», concluye el texto con tono amenazante.

No es la primera vez que OHL recurre a la correspondencia para avivar las llamas internas: en marzo la empresa que preside –desde junio- Juan Miguel Villar Mir junior se negó a limpiar la vía y reclamó más dinero a sus socios para desamontonar la arena agolpada en el balasto, uno de los problemas más peliagudos -mitigar el efecto de la arena sobre la vía- para el que aún no se ha hallado una solución definitiva. El lío dentro de Al Shula fue notorio.

Extracto de la carta que OHL ha enviado a los gestores del consorcio del AVE a La Meca.

Extracto de la carta que OHL ha enviado a los gestores del consorcio del AVE a La Meca.

La hoja de conflictos entre OHL y el consorcio o los saudíes es larga: en enero pasado, la constructora vetó al consejero delegado Santiago Ruiz por discrepancias económicas. Ruiz abandonó en mayo Al Shula y desde entonces el consorcio trabaja sin un CEO al frente. Antes, a finales de 2014, los encontronazos de OHL con los demás socios españoles llegaron a oídos del entonces ministro de Transportes saudí, el poco flemático Abdullah Ben Abdul Rahman Al-Mutqbel, quien amenazó por carta a la ministra de Fomento con rescindir el contrato.

Portavoces oficiales de Al Shula reconocen la fricción entre OHL y el resto. “Pero las perspectivas han mejorado mucho”, reconocen sin embargo, “sobre todo desde la llegada de Villar Mir junior y del nuevo consejero delegado, Tomás García [quien relevara a su vez a Josep Piqué]. Ahora mismo todo el mundo está comprometido con el proyecto”.

Problemas en la Casa de Saud

Las demoras en los pagos no han sido convenientemente explicadas por la dinastía saudí, pero en el consorcio se intuyen perfectamente: la caída del precio del crudo y la guerra con el vecino Yemen están causando unos notables problemas de liquidez en Arabia. «Si tuviera que adjudicarse ahora, el AVE a La Meca no existiría», indica un alto cargo de Fomento. Entre los trabajadores expatriados cunde el hartazgo y cansancio con los saudíes, una sensación que alcanza tanto a las autoridades de la teocracia islámica como a los cuadros técnicos en el lugar de las obras.

Uno de los trenes que recorrerán el desierto arábigo.

Uno de los trenes que recorrerán el desierto arábigo. EFE

El contrato permite a las empresas españoles tomar medidas de represalia si los pagos se demoran por encima de los 90 días; pero el periodo real es de más del doble porque hay facturas que han sido abonadas con 190 días de retraso. Según Expansión, una tasación independiente estima la deuda de Riad con Al Shula en 300 millones, una cantidad que ha de pagarse antes del 1 de enero de 2017.

Antes de abonar una parte de los pagos pendientes, Riad entendió en mayo que Al Shula necesitaba más tiempo para construir los 500 kilómetros de AVE que separan La Meca de Medina. Por eso concedió a las firmas españolas 14 meses extra de plazo, desplazando el estreno de la línea más allá del 31 de diciembre de 2016, como estaba previsto. «Las obras avanzan a buen ritmo y empezaremos a operar todos los trayectos a la vez y no primero algunos tramos, como ha salido en prensa. No tenemos una fecha aún», señalan responsables del consorcio.