Los grupos parlamentarios se encuentran en una negociación sin fin por formar un Gobierno que no llega y que hace pensar en un año completo de legislación en blanco. Los agentes sociales, dando los primeros pasos para definir las subidas salariales para 2017. Entre unos y otros, el Banco de España lo tiene claro: hace falta un Gobierno cuanto antes que aplique medidas de ajuste para controlar el déficit, mientras se mantiene la tónica de moderación salarial.

El banco emisor que dirige Luis María Linde ha presentado este jueves sus proyecciones macroeconómicas de la economía española para el periodo 2016-2018, pero con la limitación de que no se conocen las medidas que podría adoptar el Gobierno en funciones para corregir el déficit ni tampoco el nuevo plan presupuestario para 2017. En estas condiciones, cualquier previsión más allá de este año es un ejercicio casi a ciegas.

En esta “ausencia total de información”, como admite el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, el Banco de España se agarra al menos a la evolución económica de este año y a las posibilidades de proyección que permite el hecho de tener un Presupuesto aprobado para este año.

Así, cree que la economía moderará su crecimiento en una décima en el tercer trimestre, hasta el 07%, y que seguirá en esta línea hasta final de año. No obstante, en el conjunto del año ha elevado al 3,2% el crecimiento previsto, cuatro décimas más que en sus anteriores estimaciones. Para los próximos dos años mantiene crecimientos del 2,3% y el 2,1%, en un escenario de ausencia de medidas.

Aumenta en cuatro décimas su previsión de crecimiento para este año, hasta el 3,2%

Desde el Banco de España se indica que el mayor incremento para este año del PIB se explica por una evolución más favorable de lo previsto de la actividad. En este sentido, también cree que el empleo seguirá creciendo a tasas elevadas.

De cara a los próximos años, esta senda permitirá rebajas adicionales de la tasa de paro media del año hasta el 18,3% en 2017 y el 17,1% en 2018. Al final de próximo año, el paro se situaría en el 16,7%.

Estas proyecciones no contemplan, por ejemplo, los ajustes económicos que podrían producirse a lo largo del próximo año para cumplir los objetivos de déficit público o el impacto que tendrá sobre el empleo el nuevo tipo mínimo sobre los pagos fraccionados en el Impuesto de Sociedades, que prevé aprobar el Gobierno este viernes, en tanto que supondrá más presión sobre la liquidez de las grandes empresas.

Ajustes a la vista

Pero el Banco de España cree que el próximo Gobierno deberá hacer ajustes quiera o no quiera. Ve riesgos de incumplimiento de los objetivos de déficit y, de hecho, estima que en ausencia de medidas, la inercia del ciclo económico solo permitirá reducir este saldo al 4,9% del PIB este año, tres décimas por encima de lo comprometido, y al 4,6% en 2017, frente al 3,1% fijado como objetivo.

En este escenario, Hernández de Cos ve necesario que “la actuación discrecional para cumplir con el déficit adopte un tono restrictivo”, es decir, más ajustes. “Si se aplica la medida sobre el Impuesto de Sociedades será más factible cumplir, pero no sabemos si será suficiente”, añade.

Continuará la moderación salarial

Por otro lado, el Banco de España se refiere a las cuentas que también tratan de cuadrar las familias y, por ello, a los salarios. El banco emisor cree que la evolución de los sueldo seguirá los derroteros que persiguen los empresarios y espera “moderación”.

“El dinamismo del empleo se sustentará en la proyectada continuación de la moderación salarial, que contribuirá al mantenimiento de tasas modestas, aunque crecientes, de avance de los costes laborales unitarios”, señala en sus proyecciones. El Banco de España entiende que esta moderación salarial, aunque no permitiría mejoras de competitividad como las de los últimos años, al menos «tampoco llevaría a una pérdida».

Sin embargo, Hernández de Coz introduce un matiz más. En su opinión, los salarios tienen que seguir el camino que permita la situación particular de cada empresa, no tanto las referencias “homogéneas” que marcan de los acuerdos confederales entre patronal y sindicatos, como las que en estos momentos se negocian de cara a 2017.

Por último, el Banco de España ve más allá de la nebulosa que se dibuja en el plano económico y político para el próximo año y estima que los niveles de renta, en términos reales, podrán recuperarse ya en 2017, no así los niveles de empleo.