Spotify lleva años dominando con mano de hierro la industria de la música en streaming. Durante mucho tiempo, básicamente, porque se aprovecharon de la perfecta combinación entre nula competencia real y buen hacer empresarial. Pero tras vivir tranquilos y relajados, en los últimos tiempos parece que están empezando a verse las primeras señales de nervios en la compañía sueca.

Esa inquietud la han provocado dos de los mayores gigantes tecnológicos del mundo: Apple y Amazon. Ambas han lanzado sus servicios de música online para competir con el unicornio escandinavo y, aunque de momento están muy lejos, ya han provocado que Spotify esté velando armas y haciendo acopio de reservas por lo que pueda pasar.

Después de cerrar varias rondas de financiación multimillonarias al comienzo de este año, el próximo movimiento de las tropas de Daniel Ek parece que está encaminado a una adquisición: la de SoundCloud. Esta última, uno de los actores secundarios más destacados dentro de la industria, reforzaría a Spotify de cara a esa batalla mano a mano con Apple que parece cada vez más cercana.

La operación, según publicaba Financial Times, rondaría los 1.000 millones de dólares, casi 900 millones de euros. Casualmente esa es la cantidad que captó Spotify en una de sus últimas rondas de financiación, a principios de este año, con el objetivo de aliviar su deuda o de dedicar dicha suma a alguna operación. Los números cuadran.

El interés por SoundCloud, y por su servicio en streaming SoundCloud Go, no es nuevo. El pasado agosto el fundador de Spotify, Daniel Ek, esbozó en la televisión sueca las líneas maestras de la compañía para los próximos 10 años y entre sus planes estaba «ofrecer a los usuarios más grupos y nuevas opciones musicales». La firma escandinava ofrece actualmente más de dos millones de artistas, una cantidad que podría aumentar con esta adquisición.

Desequilibrio en las cuentas

Otro de los motivos por los que la operación tiene sentido es que las cuentas de Spotify no logran despegar. En el año 2015 los ingresos alcanzaron los 1.730 millones de euros, pero la compañía cerró el ejercicio con unas pérdidas de poco más de 150 millones de euros. ¿El motivo? Pagó 1.450 millones de euros, o el 70% de sus ganancias, a las discográficas en concepto de derechos de autor por las canciones que ofrece a sus usuarios.

Para equilibrar sus números Spotify está en plenas negociaciones con los tres sellos musicales más poderosos del mundo -Universal, Warner Music y Sony- para concretar acuerdos a largo plazo, que permitan aliviar un poco la carga que suponen los derechos en las cuentas de la compañía. Alcanzar un pacto con esta terna se antoja de vital importancia, pues entre los tres proveen el 80% de los más de 30 millones de canciones que tiene la aplicación.

Otra de las medidas que podría tomar la directiva de la compañía sueca es la de acabar con su servicio freemium. Actualmente cualquier usuario puede escuchar todo el catálogo a cambio de que aparezca, cada pocos minutos, publicidad entre canción y canción. Los rumores apuntan al fin de esta posibilidad, pues algunos contenidos podrían quedar restringidos exclusivamente a los usuarios premium que paguen la cuota mensual.

Más usuarios

Pese a que la batalla va a ser dura para Spotify, por la cantidad de recursos financieros de los que disponen Apple o Amazon, lo cierto es que parten con una considerable ventaja. El servicio de la compañía de Jeff Bezos, Amazon Prime Music, aún es demasiado joven como para que sus cifras sean relevantes, mientras que el CEO de Apple, Tim Cook, confirmó en la presentación del iPhone 7 de principios de este mes que Apple Music cuenta con 17 millones de usuarios.

Un tuit de Daniel Ek el pasado 14 de septiembre puso de manifiesto el absoluto liderazgo de Spotify: 40 millones de suscriptores. Con esta cifra aún pueden mirar por encima del hombro a cualquier de sus competidores, pero no pueden confiarse. El de la música en streaming se está convirtiendo en uno de los mercados más polarizados, pues Apple está valorando la opción de adquirir Tidal que cuenta con tres millones de suscriptores y tiene un dueño más que mediático: el rapero Jay-Z.