Durante el todo el proceso los acusados han intentado tumbar la principal prueba contra ellos: el famoso documento Excel elaborado por Bankia en el que se recogen todos los gastos realizados con las tarjetas black de los 65 procesados, hasta un total de 12 millones de euros. Y durante el juicio de nuevo ellos mismos y sus abogados han procurado poner en duda su validez, destacando los supuestos múltiples errores que recoge, los cargos a horas intempestivas, los gastos a la misma hora en lugares alejados…

«Los datos del Excel no han sido ni manipulados ni alterados, sólo extraídos», dice el director de Auditoría

Y tras todos esos intentos, de momento desechados por el juez de instrucción y por el tribunal que lleva el juicio, hoy ha intentado disipar cualquier sombra de duda Iñaki Azaola, el director de Auditoría Interna de Bankia y a la sazón autor de los informes que en 2014 se elevaron al Frob –accionista público mayoritario de la entidad- y que sirvieron para activar el caso al remitirse a la fiscalía.

“En el listado están todos los movimientos de gastos y ninguno más. Es imposible hacer ninguna modificación”, ha sentenciado Azaola en su declaración como testigo en el macrojuicio. “La información que está en los Excel es la que misma que figura exactamente en los sistemas de la entidad. Ni se pone ni se quita nada (…) Los datos no han sido ni manipulados ni alterados, sólo extraidos”.

Y es que, según el director de Auditoría, el famoso Excel sería el resultado simplemente de volcar los datos con los extractos de cuenta de todas las tarjetas, que en los sistemas del banco y en los de la empresa que gestiona los propios plásticos se presentan en un formato “absolutamente ilegible y no interpretable para el ojo humano”.

Azaola responsabiliza al exdirector financiero Sánchez Barcoj de dar las instrucciones sobre las tarjetas ‘black’

Frente a las dudas y las chanzas de los acusados sobre gastos que se repiten o que se solapan en el mismo momento, Azaola ha ratificado que es perfectamente posible que existan estos apuntes sin que se cuestione la validez de los mismos. “No todas las operaciones con tarjeta se hacen online. Hay comercios que transmiten de una vez todas las operaciones de un día o de varios días, por eso puede haber gastos fuera del horario comercial o simultáneos”, ha apuntado. Como ejemplo, el directivo de Bankia ha apuntado que es por eso que pueda haber varios gastos a la misma hora en un parking (una anécdota que han destacado varios procesados durante sus interrogatorios).

Las instrucciones venían de Sánchez Barcoj

Según ha subrayado Azaola, las tarjetas opacas con que contaban los consejeros y directivos de Caja Madrid y Bankia se «situaban fuera del procedimiento establecido» para la aprobación de este tipo de medios de pagos de empresa. El proceso fijado por la entidad establece que este tipo de tarjetas sea aprobado por el departamento de Recursos Humanos, pero «no hay autorización de ningún órgano de gobierno» para las Visas black, «la sorpresa fue descubreir que nunca habían pasado por Recursos Humanos».

En paralelo, el directivo ha señalado al exdirector financiero de Caja Madrid y Bankia, Ildefonso Sánchez Barcoj, como el responsable de gestionar el sistema de estas tarjetas. «Hemos observado que la práctica que se seguía sobre límites, entregas de pin, cancelaciones… de estas tarjetas era seguir las instrucciones que daba el señor Sánchez Barcoj a través de sus secretarias».

La secretaria que guardó pruebas en una caja

El director de Auditoría ha destacado la labor ejercida para destapar el caso de una de las secretarias del Departamento de Tarjetas de la entidad. Y es que esa empleada, María del Carmen Guillen, habría guardado en una caja de cartón todos los correos electrónicos que recibía con instrucciones para realizar gestiones sobre las tarjetas black.

Listados con las cuentas y los gastos, los correos electrónicos que le remitían las secretarias de Sánchez Barcoj… “Diligentemente ha guardado todas las instrucciones que recibía sobre las labores que tenía que hacer. Tenía los correos en una caja de cartón y en un pen drive”, ha apuntado.