Telefónica ha puesto el pie en el acelerador de la deuda. La operadora ha cerrado en el plazo de un mes sendas operaciones de venta de bonos con las que ha logrado captar en los mercados 3.000 millones de euros. De este modo, la compañía ha elevado hasta los 5.750 millones de euros los fondos totales captados a lo largo de 2016, cuatro veces más de lo que había colocado en el mismo periodo del año anterior.

Esta prolífica actividad de Telefónica en los mercados de deuda le ha servido para auparse al top ten de las empresas de la eurozona que más dinero han emitido a lo largo del ejercicio. Concretamente, la operadora se sitúa en la séptima posición, entre la petrolera francesa Total (6.978 millones) y el fabricante de envases Ardagh Group (5.506 millones), según datos de Dealogic.

Ha vendido este año 5.750 millones en bonos y se sitúa en séptima posición en la eurozona

Si se tiene en cuenta el total de empresas europeas y no sólo las de la eurozona, la operadora española pasaría a ocupar una más discreta decimotercera posición. Un dato que, no obstante, resalta si se opone al puesto 50 en que se situaba un año antes, cuando su emisiones representaban apenas un 0,4% del total, frente al 1,5% actual.

Y en España es líder absoluto, con un monto de emisión muy superior a los de Abertis, Mapfre o Iberdrola, que rondan los 1.000 millones de euros.

 

Todas estas cifras son reflejo del intenso esfuerzo de la compañía que dirige José María Álvarez-Pallete para financiarse en los mercados, aprovechando el entorno favorable generado por los bancos centrales (tanto el BCE como el Banco de Inglaterra están comprando deuda corporativa), que han llevado los costes de endeudamiento a los niveles más bajos de la historia.

Fuerte interés inversor

Este lunes, sin ir más lejos, Telefónica colocó 2.000 millones de euros en dos tramos de bonos a tipos históricamente bajos, con una demanda que duplicó la inversión. Por un lado, vendió 1.250 millones, en títulos con vencimiento en 2020, que se colocaron a una rentabilidad del 0,318%. Y también emitió deuda a un plazo poco usual, de 15 años, que se cerró a tasas del 1,93%.

«Son niveles que asustan, por lo bajos, pero es lo que hay», apunta Javier Ferrer, director de Tipos de Interés de Ahorro Corporación, quien resalta que, en el entorno actual de bajos tipos de interés, y ante la expectativa de que se mantengan en el medio plazo, existe un gran apetito por este tipo de activos. Además, ante las bajas tasas a las que cotiza la deuda de otras operadoras, como Deutsche Telekom, los bonos de Telefónica resultan especialmente atractivos.

Pero la compañía española afrontaba esta venta en un momento delicado, tras verse forzada el pasado 30 de septiembre a suspender la salida a bolsa de su filial de infraestructuras Telxius. Muchas firmas de análisis han señalado que este traspiés en el plan de reducción de deuda de la operadora puede llegar a comprometer la nota que le otorgan las agencias de ráting.

El riesgo de rebaja de ráting no reduce el apetito inversor por la deuda de la operadora

«La colocación llegaba en un momento complicado, pero los inversores han mostrado un gran interés incluso en un plazo tan largo como el de 15 años, en el que compañías con mejor calificación han encontrado dificultades», señalan fuentes próximas a la colocación.

La caída de los costes de financiación es un respiro especialmente significativo para una compañía como Telefónica, atenazada por una deuda que supera los 50.000 millones de euros. En 2017, la operadora tendrá que hacer frente al vencimiento de alrededor de 8.000 millones.

Desde que el BCE anunció en marzo que compraría bonos de empresas, distintas firmas, como Goldman Sachs, han señalado a la operadora española entre los más favorecidos, por el margen con el que cuenta para refinanciar su deuda a costes más bajos. Y la posibilidad de verse favorecido, igualmente, por las compras del Banco de Inglaterra (a través de su filial O2), es otro punto a favor de la operadora, según los analistas de Bank of America Merrill Lynch.