La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, continúa su particular purga de altos cargos afines a Esperanza Aguirre e Ignacio González en la empresa pública de gestión de aguas Canal Isabel II. Esta vez le ha tocado a Javier Aguirre, primo de Esperanza Aguirre y directivo del Canal desde 2002, antes de que su familiar alcanzara la presidencia regional.

«Se comunica la adscripción de Don Francisco Javier Aguirre Pemán como Titulado Medio a la Dirección Comercial», dice un escueto comunicado. Según esta nota, el nombramiento, que es una pérdida de categoría según todas las fuentes consultadas, entró en vigor el pasado 1 de octubre. Se trata de una rebaja de posición profesional tras 14 años instalado en la alta dirección, aunque Aguirre mantiene su puesto en la compañía, de la que la Comunidad posee un 82% y el resto 112 ayuntamientos, entre ellos el de Madrid (con un 10%).

Desde 2003 hasta la actualidad Aguirre Pemán ocupaba el puesto de subdirector de marketing, algo que puede comprobarse en su Linkedin. En junio Cifuentes destituyó a la directora Financiera y de Desarrollo de Negocio, María Fernanda Richmond, y del director de Recursos, Fernando Cevallos -dos directivos de Aguirre y González-, por «pérdida de confianza».

Antes, en abril la presidenta cesó al hombre fuerte de Ignacio González en Canal, Edmundo Rodríguez Sobrino, al aparecer éste en los Papeles de Panamá.

También a finales de junio pasado el Consejo de Administración del Canal decidió por unanimidad llevar a la Fiscalía la ruinosa compra de una empresa en Brasil. Y en los últimos meses la empresa también está deshaciendo las inversiones en el resto de negocios sudamericanos, como se ha anunciado públicamente.

Entre los fieles de la ex delegada del Gobierno en Canal aparecen dos hombres fuertes: uno es Ángel Garrido, consejero de Presidencia y presidente del Canal, y el otro es Rafael Prieto, director general. Los dos gestionan sin prisa pero sin pausa los entresijos de la firma pública.

Durante las conversaciones para formar Gobierno, Cristina Cifuentes aseguró a Ciudadanos que el Canal no sería privatizado bajo su mandato. La promesa choca con las intenciones del dúo Aguirre-González, que en 2012 pretendió sacar a Bolsa el 49% de las acciones de la empresa pero paralizó la operación poco después para no «malvenderlo».