La operadora vasca Euskaltel está valorando salir fuera de sus territorios hegemónicos, Galicia y País Vasco, donde su cuota alcanza el 88%, a través de acuerdos con proveedores de red o instalando directamente su propia fibra para el hogar (FTTH), tal como han transladado recientemente el nuevo consejero delegado de la compañía, Francisco Arteche, y el director financiero, Jon Ander de las Fuentes, a un grupo de inversores.

El crecimiento de los ingresos de la compañía ha sido negativo en los últimos dos trimestres, y el ratio de apalancamiento elevado, de ahí que los analistas vean pros y contras a este posible movimiento.

Arteche señala que una posible compra de Telecable generaría menos sinergias que la operación con R Cable

«Desplegar directamente fibra para el hogar, en solitario, sin llegar a acuerdos con algún operador de red móvil, implicará incrementos en Capex (inversión en bines de capitales), que no serían buenas noticias», considera la firma de inversión Fidentiis.

En cambio, «un acuerdo con un proveedor que le alquile la red podría ser beneficioso para Euskaltel, siempre y cuando sea capaz de alcanzar suficiente cuota de mercado en las regiones en las que comenzase su potencial nueva actividad. Las principales operadoras de País Vasco, Euskaltel y R Cable, apenas tienen penetración fuera de su territorio. Además, los márgenes que se logran cuando se opera a través de redes de terceros tienden a ser pequeños, en función del precio al que se pague la infraestructura al proveedor, lo que significa que cualquier contribución a la cuenta de resultados sería marginal. Por eso, consideramos que el riesgo de ejecución es muy elevado», señala la misma firma.

Junto a ello, el consejero delegado de Euskaltel, que se reunió por primera vez con analistas desde su llegada al cargo el pasado mes de mayo, manifestó que sigue abierto a un posible acuerdo con la asturiana Telecable, pero señaló que las sinergias serían menores a las logradas con la adquisición de la gallega R Cable, en julio de 2015, por 1.190 millones.

El fondo británico Zegona compró  Telecable en julio del año pasado por 640 millones de euros, cifra que implica un múltiplo 10,33 veces el valor de la compañía. Se trata de una ratio muy exigente que, según los analistas, hace difícil crear valor.

La dirección ligará su sueldo al precio de la acción

Por otro lado, la compañía está trabajando en un nuevo plan de remuneraciones que vinculará el sueldo del equipo ejecutivo y el comité de dirección a la generación del flujo de caja y al comportamiento de la acción en Bolsa. Los detalles del programa se publicará en los próximos meses.

Además, el consejero delegado Francisco Arteche, que tomó el relevo de Fernando Ojeda el pasado mes de mayo, señaló ante los inversores su propósito de hacer un esfuerzo de comunicación con el mercado y confirmó las prioridades de su plan de negocio.

El equipo directivo de Euskaltel destacó su empeño en maximizar los ingresos medios por usuario, «que han estado decreciendo desde 2014, aunque las campañas comerciales de la compañía con ofertas en los precios han reducido el ritmo de caída», explican analistas que asistieron al encuentro.

Junto a ello, es clave mantener un nivel razonable de apalancamiento. La vasca se marca el objetivo de terminar este año con una ratio de deuda neta sobre resultado operativo antes de amortizaciones (oibda) de 4,5 veces y rebajarlo hasta 4 veces en el medio plazo.

Otra de las prioridades del grupo es la optimización de las inversiones en bienes de capitales (capex), que oscilará entre el 15 y17% de las ventas, por encima del 14-15% que la compañía había fijado hasta ahora. Este aumento de la inversión presionará los márgenes del flujo libre de caja