La inesperada victoria de Donald Trump ha provocado una oleada de esquizofrenia en los mercados, que se debaten entre la celebración y el duelo por la llegada del nuevo inquilino de la Casa Blanca. Entretanto, las empresas españolas con intereses al otro lado del Atlántico valoran el alcance para su negocio de las nuevas políticas que pretende implementar el magnate republicano. Dos de cada tres empresas que cotizan en el Ibex 35 tienen intereses directos en la América de Trump.

Las compañías del Ibex ingresaron más de 64.400 millones de euros de EEUU en el último ejercicio fiscal, el 12,6% de sus ventas totales, que ascendieron a 511.200 millones de euros, según datos de FactSet. La primera potencia mundial es, por tanto, el principal cliente internacional de las empresas que cotizan en el índice selectivo. Le siguen Brasil y Reino, mercados de los que proceden el 9,5% y 7,5% de los ingresos totales del Ibex.

México, cuya economía está íntimamente ligada a la de EEUU y en el punto de mira de la campaña de Trump por las continuas amenazas a endurecer los tratados comerciales entre ambos países, es el cuarto cliente internacional de las empresas españolas. En el último año, éstas registraron ventas en el país azteca por importe superior a los 25.000 millones, el 4,9% de los ingresos totales, según datos de FacSet.

BBVA y Santander figuran ente las compañía que más afectadas podrían verse por el viraje político en EEUU. El banco que preside Francisco González logra más del 40% de su beneficio neto de México, un mercado que ha estado en el punto de mira de la campaña electoral, ante las promesas de Trump de revisar los acuerdos comerciales, al tiempo que levanta un muro para frenar la inmigración ilegal. Santander se juega en Latinoamérica el 35% de su beneficio neto (10% en México) y otro 14% en la primera potencial mundial.

Por su parte, OHL logra el 80% de su resultado bruto de explotación (ebitda) del país azteca, lo que supone un importante foco de incertidumbre, tanto por la devaluación del peso, como por el devenir de su actividad. Tras caer el miércoles un 4,5%, este jueves recupera parte de las pérdidas.

La compañía de aerogeneradores Gamesa, tras dos días de caídas en los que se deja más de un 6,5% de su valor en bolsa, supone una oportunidad de compra para muchos analistas, pese a que el peso de EEUU en sus resultados (11% de las ventas) le está pasando factura, por el desinterés de Trump en las políticas medioambientales.

También Iberdrola, con un 23% de su ebitda procedente de EEUU, tiene inversiones en energías renovables en la región, cuyas perspectivas se han enturbiado con la victoria republicana. A Acciona también le está pasando factura en el parqué su decidida apuesta por la primera potencia mundial.

Ganadores

El fabricante de hemoderivados Grifols, con un 61% de sus ingresos procedentes de EEUU, figura entre las compañías que podría ver florecer su negocio. La victoria de Trump difumina los temores a una mayor presión regulatoria en el precio de los medicamentos, tal como defendía Hillary Clinton.

También se beneficiará de las promesas políticas del magnate, la constructora ACS, por el impulso a las inversiones en infraestructuras que pretende implementar el nuevo presidente. Otras ganadoras, Acerinox  (46% de los ingresos procede de EEUU) y ArcelorMittal (65% de su beneficio operativo viene de EEUU, Canadá y México), cotizan al alza su exposición al otro lado del Atlántico, ante la perspectiva de que mayores impuestos arancelarios a China reduzcan la competencia del acero chino.

Telefónica, Mapfre, Abertis, Gas Natural, Applus, Inditex y Viscofan figuran entre las cotizadas españolas con negocio ligado a EEUU. Y, aunque en menor medida, Repsol, Meliá, Indra y Amadeus.