Coaliciones de gobierno, entradas de nuevos partidos políticos en los ejecutivos regionales. El mapa político autonómico español ha dado un giro radical en menos de dos años. Un cambio que encierra claros riesgos para la política de ajustes fiscales llevada a cabo en los últimos ejercicios, según Moody’s.

Según dejan entrever en su informe de perspectivas de las regiones españolas para 2017,  los analistas de la agencia consideran que la necesidad de diversos gobiernos autonómicos de contar con el apoyo de partidos radicales de izquierda como Podemos o la CUP supone un foco de tensión que podría dificultar la prosecución de las políticas de recorte de gasto ejecutadas por las autonomías en los últimos años.

«Las tensiones políticas dentro de algunas coaliciones regionales de gobierno, incluyendo Cataluña, Extremadura, Castilla-La Mancha y Valencia, podría retrasar las reformas de costosos servicios públicos como salud y educación», indica Marisol Blázquez, analista en Moody’s Public Sector Europe. A este escenario se suman, además, las incertidumbres que genera la debilidad del gobierno central.

La agencia considera que las regiones incumplirán los objetivos de déficit este año y el siguiente

La agencia señala que los gastos en estas partidas, que representan, en torno al 60% del gasto autonómico, han estado ampliamente controladas en los últimos años y prevé que en 2017 se incrementen de forma moderada. Moody’s resalta el desafío que representa para estos gastos el envejecimiento de la población. «A largo plazo, el gasto sanitario pesará sobre los presupuestos regionales debido al envejecimiento de la población y al creciente coste de la medicina», advierte Blázquez.

En este escenario, la agencia mantiene una visión estable sobre las perspectivas crediticias de las autonomías, dado que el fuerte crecimiento económico permitirá reducir los niveles de déficit. «Un crecimiento más fuerte de los ingresos y un gasto más controlado conducen a una mejora de los balances operativos», apuntan.

No obstante, Moody’s pronostica que las autonomías incumplirán el objetivo de déficit tanto en 2016 como en 2017, en los que se situará en el 0,9% y el 0,7%, respectivamente -frente al 0,7% y el 0,5% marcados como meta. La agencia augura que la cantidad total de deuda de las autonomías españolas -que supera los 273.000 millones- seguirá creciendo, pero el coste de los intereses se mantendrá a la baja, después de reducirse en más de 2.000 millones de euros entre 2014 y 2016.

Moody’s pone sobre la mesa la elevada disparidad en los niveles de deuda sobre el PIB de las regiones españolas. Así, mientras Madrid, País Vasco y Galicia presentan unas cargas de deuda inferiores al 20% de su PIB, en Valencia, Cataluña y Castilla-La Mancha esta cifra excede el 35%, muy por encima de la media del 24,8%.

Moody’s prevé que Baleares y Madrid liderarán el crecimiento de las regiones españolas en 2017

La agencia estima que las necesidades de financiación de la mayor parte de las regiones se reducirán en 2017, con las excepciones de Andalucía y Galicia. Aunque confía en que el Gobierno siga cubriendo la mayor parte de los 29.0000 millones de euros que requerirán las autonomías en 2017, Moody’s no descarta que autonomías como Madrid, Castilla y León y País Vasco podrían elevar su presencia en los mercados de deuda.

Con todas estas cuestiones en cuenta, Moody’s prevé que en 2017 casi todas las autonomías españolas crecerán por encima del 2%, con Baleras (2,5%) y Madrid (2,4%) a la cabeza. En el lado opuesto, Asturias y Cantabria destacarían por registrar las menores tasas de crecimiento, del 1,9% en ambos casos.