El Ayuntamiento de Madrid ha desmentido que vaya a prohibir los coches diesel en la capital en 2025. Lo ha hecho 10 horas después de que los primeros medios informaran de una decisión que supuestamente se había tomado en un encuentro internacional de alcaldes en Ciudad de México al que Manuela Carmena no ha podido asistir. La nota del desmentido lleva por título «El Ayuntamiento de Madrid precisa su compromiso para reducir los vehículos diesel».

Ya en el arranque de la nota de prensa el consistorio que dirige Manuela Carmena apunta a que el error viene del C40, el colectivo de ciudades unidas para luchar contra el cambio climático. «El Ayuntamiento de Madrid quiere matizar que no ha suscrito hoy en México DF ningún acuerdo comprometiéndose a eliminar de cara a 2025 la circulación de vehículos diesel, frente a lo difundido a través de un comunicado por C40», reza el primer párrafo.

«La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, no ha estado presente en esta cumbre de alcaldes tras comunicar la semana pasada que no asistiría a la misma por tener otros importantes compromisos», añade la nota. «En su representación ha acudido su jefe de Gabinete, Felipe Llamas, quien no ha rubricado ningún acuerdo en el sentido anteriormente mencionado». Eldiario.es informó que el ayuntamiento rechazaba haberse comprometido con las otras tres ciudades dos horas y media antes del desmentido oficial, que se ha publicado pasadas las 20 horas.

Según varios medios, Manuela Carmena había anunciado que Madrid sería una ciudad libre de coches diésel a partir de 2025, conjuntamente con París, Atenas y Ciudad de México (antes llamado DF). Las cuatro habrían publicitado esta prohibición durante la Cumbre de alcaldes C40: Ciudades liderando acciones climáticas, pero al final han resultado ser solo tres.

París, Atenas y México

En el comunicado emitido que la corporación madrileña tilda de erróneo se habla de «una crisis global inaceptable» y añade que los mandatarios locales, en calidad de alcaldes, están «determinados a actuar”. La contaminación por dióxido de nitrógeno (No2) llevó hace un mes al Ayuntamiento de Madrid a activar un protocolo en el que se reducía la velocidad en la M30 y accesos hasta 70 kilómetros por hora y también a manejar otras ideas -finalmente descartadas- como cerrar el centro al tráfico de vehículos privados.

París, Atenas y sobre todo México D.F. tienen problemas similares: cada poco una boina de contaminación recubre todas estas ciudades y obliga a adoptar medidas urgentes a las autoridades competentes.

El pacto propone otras alternativas, como fomentar los vehículos eléctricos así como otros no contaminantes. Retirar progresivamente aquellos automóviles que utilicen combustibles fósiles. E invertir en infraestructuras públicas y fomentar la bicicleta.