Voto de confianza al Banco Central Europeo (BCE). Los inversores han dado el visto bueno al plan pergeñado por el banco central y lo han celebrado con alzas generalizadas. A poco más de una hora para el cierre de la sesión, el Ibex registraba ganancias próximas al 2%, mientras el Dax alemán y el EuroStoxx 50 se anotaban ganancias en el entorno del 1,5%.

El índice común europeo alcanzaba de este modo sus niveles más elevados desde el inicio de 2016. Mientras, el Ibex ve reducirse sus caídas en el año a poco más del 4% y reconquista con fuerza el nivel de los 9.000 puntos.

Si es fácil comprender la alegría de los inversores por la garantía de que el BCE seguirá inyectando dinero en los mercados durante todo 2017, más sorprendente resulta el optimismo con el que la banca ha recibido el mensaje del presidente de la institución, Mario Draghi.

El índice sectorial bancario de la eurozona firmaba un avance superior al 3% que le servía para alcanzar cotas no registradas desde las primeras semanas de enero. Acumula una ganancia superior al 12% en sólo cuatro sesiones.

Este jueves, destacaban las ganancias de las firmas italianas Popolare di Milano y Popolare, que escalaban más del 5%, y de las españolas Bankia, Sabadell, Santander y BBVA, que se anotaban repuntes superiores al 4%.

Se inclina la curva de tipos

El tirón del sector financiero se explica en los cambios introducidos por el BCE en su programa de compra de deuda. Al reducir el volumen mensual de compras y abrir las opciones para la adquisición de títulos a corto plazo, la institución podría combatir el aplanamiento de la curva de tipos (que las rentabilidades de la deuda a corto y a largo apenas se sitúen en un rango muy estrecho), uno de los factores que más penaliza al sector financiero en su lucha desesperada por obtener rentabilidad.

«El BCE ha mostrado un fuerte deseo de fortalecer el mecanismo de transmisión que permitiría que el dinero abundante llegara a la economía real, reforzando los balances bancarios. En este sentido, un objetivo en la curva de tipos, al igual que hace el Banco de Japón, puede respaldar aún más los balances de los bancos al inclinar las curvas de rendimiento y ayudar a obtener fondos para las áreas de la economía que más lo necesitan», comenta Morgane Delledone, analista de ETF Securities.

La respuesta del mercado de deuda era elocuente en este sentido. Mientras la rentabilidad de los bonos a 10 años de España y Alemania repuntaba en unos seis puntos básicos, el interés de la deuda a dos años retrocedía tres y cinco puntos, respectivamente.

Las medidas del banco central también han tenido amplias repercusiones en el mercado de divisas. El euro, que recibió el primer anuncio con fuertes alzas, hasta cotas superiores a 1,08 dólares, pasó posteriormente a caer algo más del 1,2%, situándose en niveles de 1,06 dólares.