El nuevo ministro de Energía, Álvaro Nadal, ha aprovechado su primera comparecencia en la comisión del ramo en el Congreso de los Diputados para hacer una defensa a ultranza de la regulación del autoconsumo eléctrico que ha heredado del anterior del Gobierno (que, por cierto, tenía a su hermano gemelo Alberto como secretario de Estado de Energía).

Nadal se ha enfrentado a la crítica unánime de todos los partidos políticos –con la excepción del PP-, que han reclamado la derogación de un marco legal para los que quieren producir su propia electricidad en casa, porque no sólo regula el autoconsumo, sino que lo hacen inviable por las trabas administrativas y por los cargos extra que deben asumir los autoconsumidores (unos cargos para los que se ha popularizado la denominación de impuesto al sol).

Y ante esa crítica general y la exigencia de derogación, el nuevo ministro ha lanzado un reto a toda la oposición. “Ustedes tienen mayoría [en el Congreso], háganlo. Podrían hacerlo, háganlo. Pero van a tener que explicar a los consumidores porque van a sumir parte de los costes del recibo de otros”, ha dicho.

El acuerdo PP-C’s y el matiz sobre autoconsumo

La diputada de Ciudadanos Melisa Rodríguez le ha recordado a Nadal que el acuerdo entre su partido y el Partido Popular y Ciudadanos se incluía el compromiso de ambas partes de “eliminar las dificultades que pudieran existir al autoconsumo eléctrico eficiente (coloquialmente conocido como “impuesto al sol”) con el fin de promover un marco regulatorio estable y propicio para la generación a pequeña escala”.

“¿Cumplirá el acuerdo con Ciudadanos de derogar el impuesto al sol?”, ha preguntado Rodríguez. Pero el ministro ha replicado que el acuerdo de gobierno PP-C´s no obliga a derogar el impuesto al sol. “El acuerdo decía que eliminaremos la parte que no sea eficiente”, ha matizado. Y el ministro no ve qué parte de la regulación no lo es, y ha subrayado la necesidad de que los usuarios del autoconsumo sigan asumiendo los cargos establecidos en la regulación.

«Los costes los tenemos que pagar todos»

Y es que el ministro ha defendido la regulación actual por ser la vía “más justa y más eficiente”. “El sistema eléctrico tiene unos costes fijos de unos 20.000 millones de euros por las redes de transporte y distribución, por la solidaridad entre territorios, por el pago de la deuda generada [déficit de tarifa], por los costes de las renovables… Fijos, esos costes son fijos. Los tenemos que pagar entre todos, se consuma o no”, ha sentenciado Nadal.

Los consumidores normales, conectados a la red general, pagan un 70% de esos costes fijos a través del término de potencia de su recibo de la luz; esto es, la parte fija de la factura. Y el 30% restante se cubre con una parte variable incluida en la fracción de la factura de la luz destinada propiamente al término de energía.

“La Comisión Europea pide que los cargos a consumidores y autoconsumidores sean proporcionales y en función de los costes del sistema. Y así lo hacemos”, ha apuntado el ministro en su primera comparecencia en la Comisión de Energía del Congreso. “Así que con la regulación actual el autoconsumidor paga igualmente un 70% de los costes fijos con el término de potencia del recibo y el otro 30% con el cargo transitorio, que es lo que coloquialmente se llama impuesto al sol”.

“El negocio del autoconsumo”, ha subrayado, “es trasladar parte de los costes al resto de consumidores.  eso es injusto. No es adecuado que las autoconsumidores tengan una ventaja sobre el resto. Y sin el cargo compensatorio, los autoconsumidores trasldarían entre un 15 y un 20% de su recibo al resto de hogares”.

En este sentido, Nadal ha insistido en el argumento que desde el Gobierno hace tiempo se desliza de que los grandes beneficiarios del autoconsumo serían usuarios ricos con grandes casas, que trasladarían esos costes a los pequeños consumidores que viven en comunidades de vecinos. “Eso es así porque han prohibido el autoconsumo compartido, el autoconsumo en edificios plurifamiliares”, le han respondido desde el grupo de Podemos.

El anterior Gobierno aprobó dos meses antes del 20-D (entonces no se sabía que sería sólo la primera de dos citas electorales) la regulación del autoconsumo eléctrico. El Ejecutivo, entonces con José Manuel Soria al frente del Ministerio de Energía, lanzó la nueva regulación pese al rechazo unánime de todos los partidos políticos y del sector de las renovables. Un rechazo que en el plano político se mantuvo en la legislatura efímera que siguió a los comicios del 20-D, hasta el punto que todos los partidos –salvo el PP- firmaron un documento comprometiéndose a derogar el impuesto al sol en cuanto la mayoría parlamentaria lo hiciera posible.