A Mediaset le sienta bien el acento francés. Los movimientos del grupo galo Vivendi para reforzar su participación en el capital de la compañía televisiva han supuesto un revulsivo para sus acciones. Este martes repuntó más de un 23%, con lo que en sólo tres semanas, sus títulos se han disparado un 99%.

Así, el valor bursátil de la firma italiana se ha elevado hasta los 5.045,62 millones de euros, frente a los 2.540,99 millones en que se situaba su capitalización el pasado 28 de noviembre.

La declaración de intenciones de Vivendi, que aseguró el lunes que pretende alcanzar un 30% del grupo italiano Mediaset ha supuesto una nueva vuelta de tuerca en la desenfrenada carrera del grupo galo por reforzar su peso en el capital de la compañía televisiva. Hace tan sólo unas semanas anunciaba tener un 3% de Mediaset y poco después aseguraba haber alcanzado un 20%.

Aunque Arnaud de Puyfontaine, consejero delegado del grupo galo de telecomunicaciones, ha asegurado que Vivendi no pretende tomar el control de la compañía italiana, sino convertirse en un socio estable, en el mercado el movimiento de las últimas semanas ha alentado las especulaciones sobre una próxima OPA (oferta pública de adquisición) por el 100% de Mediaset.

En previsión de esta posibilidad, el ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, principal accionista de Mediaset (a través del vehículo familiar Fininvest), se ha apresurado a tachar de «escalada hostil» el avance de Vivendi en el capital del grupo y ha respondido reforzando su mayoría, al elevar su porcentaje de acciones de Mediaset por encima del 40%.

Berlusconi, que ha abierto acciones legales contra Vivendi por posible manipulación del mercado, aseguraba hace escasos días la intención de su familia de, «en todos los escenarios y con todos los medios disponibles, bloquear aquello que no ven como una operación de mercado normal, sino como un gravísimo engaño que aniquila las leyes de mercado”. Desde el gobierno trasalpino también observan con recelos el movimiento del grupo galo.

La participación de Berlusconi en Mediaset ha elevado su valor en unos 1.034 millones desde el 28 de noviembre

Y es que la relación entre ambas firmas no es precisamente buena. El pasado junio, Vivendi rompió el acuerdo que había alcanzado con Mediaset para comprarle la plataforma televisiva de pago Mediaset Premium, al considerar irreal el plan de negocio del grupo italiano. La compañía controlada por la familia Berlusconi respondió con una demanda para tratar de forzar al grupo galo a cumplir el contrato.

Por todo esto, los expertos, aunque ven sentido a la apuesta de Vivendi por Mediaset, muestran reservas sobre que la aventura resulte exitosa. «Creemos que una asociación industrial transfronteriza traería beneficios en términos de escala, know-how, tecnología y programación, pero nos preguntamos si puede ser efectiva a corto plazo, dada la relación entre las dos partes», señalan en Goldman Sachs.

Con todo, los efectos en bolsa de los movimientos de Vivendi arrojan muy buenas nuevas para la familia Berlusconi. Y es que el valor de su participación en Mediaset se ha elevado en unos 1.034 millones de euros desde el pasado 28 de noviembre. El buen tono de las acciones, además, podría prolongarse en el corto plazo, dado que «mientras este proceso siga en curso la cotización de Mediaset seguirá respaldada», señalan en Bankinter.

Mediaset España, al alza

El flujo de buenas noticias también alcanza a la filial española del grupo televisivo, de la que controla el 50,2%. Mediaset España firmaba este martes en bolsa un repunte del 4,7%, hasta los 11,46 euros por acción. Acumula ya un alza del 18,5% en tan sólo diez sesiones, lo que se traduce en una ganancia de valor en bolsa de alrededor de 600 millones de euros, hasta los 3.860 millones actuales. El valor cotiza en sus niveles más elevados desde el pasado junio.

De este modo, el mercado parece estar jugando la baza de que una posible OPA de Vivendi sobre Mediaset Italia derive en una oferta sobrevenida para hacerse con el control de la filial española. Sin embargo desde Banco Sabadell otorgan «poca credibilidad» a esta posibilidad, dado el enfrentamiento entre Vivendi y Fininvest.

Asimismo, desde Fidentiis advierten de que el grupo galo podría evitar una OPA sobre Mediaset España reduciendo su participación en la compañía al 30%. Y aún en el caso de que se lanzara la oferta, Vivendi seguramente ofrecería un precio basado en el comportamiento medio de la acción en los últimos seis o doce meses, por lo que no sería de esperar una prima muy elevada desde los niveles actuales.

Pero a pesar de estas reservas, los inversores siguen apostando con fuerza por Mediaset en las últimas jornadas. En opinión de Virginia Pérez, analista de Intermoney Valores, el impacto en Mediaset España de los movimientos de Vivendi sobre su matriz italiana resultan inciertos. Pero en cualquier caso, considera que el grupo presenta condiciones para acaparar el interés inversor.

Los expertos son escépticos sobre la opción de que una OPA sobre su matriz impulse en bolsa a Mediaset España

La analista, que otorga a Mediaset España un precio objetivo de 12 euros -un 4,7% por encima del precio actual- señala que los últimos indicadores apuntan a una mejora del mercado publicitario en el último cuatrimestre de 2016 y prevé que este escenario de mejora se prolongue a lo largo del próximo ejercicio, alentado por el buen tono de la economía y la mayor estabilidad política.

«Eso, junto a la capacidad de control de costes que ya ha venido demostrando la compañía en los últimos trimestres, debería reflejarse en una mejora de sus cuentas», indica Pérez.

En su opinión, para lo que sí puede servir la apuesta de Vivendi por Mediaset es «para poner en valor al resto del sector y estos es más evidente cuando se trata de una participada del grupo por el que se muestra ese interés».

En esta misma línea, los analistas de Fidentiis, resaltan que «el movimiento de Vivendi muestra que los actores de la industria siguen viendo vida en la televisión en abierto cuando muchos inversores han estado preocupándose recientemente por las amenazas estructurales a la televisión, que a nuestra manera de pensar no son más feroces que hace diez años».

Sin embargo, no todos los analistas mantienen una visión favorable sobre el futuro del sector. Así, Iván San Félix, de Renta 4, se muestra escéptico sobre el devenir de las empresas televisivas. «Se está produciendo un cambio en los hábitos de consumo que está provocando que la televisión convencional pierda protagonismo», señala, y pone como ejemplo la constante caída mensual de los minutos vistos en televisión.

Por eso, desde su punto de vista, la subida de Mediaset España podría haber ido demasiado lejos y, salvo que la posibilidad de una OPA cobre mayor fuerza, «ahora mismo soy más vendedor que comprador sobre las acciones de la compañía».