El Gobierno estudia unificar las dos principales ayudas para parados de larga duración existentes en este momento, el Plan Prepara y el Programa de Activación para el Empleo (PAE), según han avanzado fuentes del Ministerio de Empleo a El Independiente.

Ambos instrumentos tienen unas características similares y perderán su vigencia entre los meses de febrero y abril del año que viene si no se prorrogan de alguna forma. No obstante, las mismas fuentes indican que aún se está estudiando de qué manera se podrían fusionar estas ayudas y que hay una determinación clara en el Gobierno por garantizar la protección a este colectivo.

Ambos instrumentos tienen unas características similares y perderán su vigencia entre los meses de febrero y abril del año

Los sindicatos CCOO y UGT se han mostrado críticos con la configuración de ambos programas al entender que las duras condiciones de acceso que imponen están limitando el número de beneficiarios.  Los datos del Ministerio de Empleo disponibles reflejan que 646.790 personas se acogieron al Plan Prepara desde el diciembre de 2011 hasta agosto de 2016, mientras el PAE solo ha beneficiado a 57.821 personas desde febrero de 2015 hasta octubre de 2016.

Mientras, los parados de larga duración que llevan dos o más años buscando un empleo suman ya alrededor de 1,8 millones de personas, mientras que la tasa de cobertura de las prestaciones se sitúa por debajo del 55%.

Por el momento, esta fusión no se ha presentado en forma de propuesta a los agentes sociales, según han asegurado fuentes sindicales, pero podría ser uno de los elementos a debatir en las mesas de negociación que el Gobierno pondrá en funcionamiento con los representantes de los trabajadores y con la patronal en el mes de enero.

Dos programas muy similares

El Plan Prepara es el más veterano de los dos. Se puso en marcha en 2011 para promover la recualificación y el retorno de parados de larga duración al mercado de trabajo que hubieran consumido todas las ayudas previas.

Tras varias modificaciones, el Plan Prepara ofrece una ayuda de 400 euros mensuales –450 euros para parados con cargas familiares–, durante seis meses, además de un itinerario individualizado de inserción. Los beneficiarios, a los que se les exige haber buscado activamente trabajo durante al menos un mes desde la pérdida de otras prestaciones durante el plazo de solicitud, están obligados a participar en programas de recualificación.

Actualmente, el Plan Prepara se encuentra prorrogado hasta el 15 de febrero y está previsto que se mantenga vigente, con sucesivas prórrogas, hasta que la tasa de paro se sitúe por debajo del 18%. Sin embargo, este porcentaje se situó al cierre del tercer trimestre en el 18,9%, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), con lo que, dada la tendencia de mejora del empleo, todo apunta a que no habrá una nueva extensión de esta ayuda.

Los sindicatos han criticado la configuración de ambas ayudas pues entienden que las condiciones de acceso son demasiado estrictas y entorpecen dificultan su concesión

Por su parte, el Programa de Activación para el Empleo (PAE) se puso en marcha en 2015 para aquellos parados de larga duración que hubieran agotado el resto de ayudas disponibles, incluido el Prepara. Estas personas deben carecer de rentas superiores al 75% del salario mínimo interprofesional (SMI), excluida la parte proporcional de dos pagas extraordinarias, y acreditar cargas familiares. La cuantía en este caso es algo superior, de 426 euros mensuales, no así su duración, que también se limita también a seis meses. La vigencia prevista finaliza el 15 de abril de 2017.

Duras condiciones de acceso para los parados de larga duración

Los sindicatos han criticado la configuración de ambas ayudas pues entienden que las condiciones de acceso son demasiado estrictas y entorpecen dificultan su concesión. Esta crítica se acentuó especialmente en el caso del Plan Prepara desde que el Gobierno endureciera las condiciones de acceso estableciendo, por ejemplo, que las rentas mínimas que hay que acreditar sean, no las del beneficiario, sino las de todo el hogar. Por el contrario, la subida del SMI en un 8% para 2017 hará que, si no hay cambios en las actuales condiciones, más personas puedan acceder al menos al PAE.

La ministra de Empleo se reunió el pasado martes con los líderes de la patronal y los sindicatos para establecer un calendario de negociaciones dentro de la nueva etapa del diálogo social. En la reunión se definieron cuatro mesas de trabajo relativas a pensiones, calidad en el empleo, el régimen de las mutuas y, finalmente, a la protección de los parados de larga duración.