Deutsche Bank, el mayor banco de Alemania, y el banco suizo Credit Suisse han llegado a un principio de acuerdo con el Departamento de Justicia de EEUU para zanjar mediante el pago de 7.200 millones de dólares (6.896 millones de euros) y 5.280 millones de dólares (5.054 millones de euros), respectivamente, las reclamaciones civiles en relación con la emisión y la suscripción de valores respaldados por hipotecas, así como con las actividades de titulización desarrolladas entre 2005 y 2007.

Las entidades celebran en Bolsa el acuerdo, que despeja incertidumbres en torno al importe al que ascendería la sanción. El banco germánico llegó a apuntarse un 5% esta mañana, siendo el valor más alcista de Europa, mientras que la firma helvética sube más de un 2%.

Deutsche Bank se ha comprometido al pago de una multa civil por importe de 3.100 millones de dólares (2.969 millones de euros), así como a dotar otros 4.100 millones de dólares (3.927 millones de euros) en concepto de medidas de alivio para los consumidores estadounidenses, previsiblemente en forma de modificaciones en las condiciones de los préstamos y asistencia a los hogares, además de otras iniciativas similares que puedan determinarse en los próximos cinco años, informa Europa Press. 

Este pacto está aún sujeto a la negociación de la documentación definitiva, por lo que la entidad alemana advirtió de que no puede haber seguridad de que el Departamento de Justicia de EEUU y el banco lleguen a un acuerdo definitivo sobre el caso.

En relación con la resolución del caso de las hipotecas basura en EEUU, Deutsche Bank espera registrar un impacto extraordinario antes de impuestos de aproximadamente 1.170 millones de dólares (1.125 millones de euros) en sus cuentas del cuarto trimestre de 2016.

No obstante, la entidad actualmente no espera que las medidas del acuerdo de alivio a los consumidores estadounidenses vayan a tener un impacto significativo en sus resultados financieros de 2016, que serán publicados el 2 de febrero de 2017.

EEUU acusa a Barclays por fraude

Por otro lado, el Departamento de Justicia estadounidense ha presentado una demanda civil contra Barclays Bank y varias de sus filiales en EEUU a las que acusa de su presunta implicación en un «plan fraudulento» para la venta de valores respaldados por hipotecas residenciales (RMBS) sobre la base de préstamos hipotecarios defectuosos y falseados entre 2005 y 2007.

La demanda cita expresamente a los antiguos empleados de Barclays Paul K. Menefee y John T. Carroll, por su implicación en la titulización y comercialización de hipotecas subprime.

«Como se alega en la denuncia, Barclays puso en peligro miles de millones de dólares a través de prácticas claramente irresponsables y deshonestas», declaró Lynch, señalando que la extensión de este «fraude» en el sector en la venta y empaquetado de valores respaldados por hipotecas residenciales perjudicó a decenas de miles de inversores y contribuyó de forma significativa a la crisis financiera de 2008.

La entidad británica ha rechazado las acusaciones planteadas por EEUU y considera que no tienen relación con los hechos, por lo que expresó su voluntad de defender sus intereses.