Nuevas voces se suman a la posible subida del copago farmacéutico. La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), que cuenta en su patronato con el Banco de España y las mayores empresas del país, propone profundizar en esta forma de cofinanciación de la Administración para incrementar los ingresos públicos y cuadrar el déficit.

Fedea, que ya se ha posicionado como posible ideólogo de la próxima reforma de la financiación autonómica, recoge esta sugerencia en un informe sobre Los ingresos públicos en España elaborado por los economistas José Ignacio Conde-Ruiz, Manuel Díaz, Carmen Marín y Juan Rubio Ramírez.

El estudio parte de la evidencia de que España, en su periplo hacia la reducción del déficit en los últimos años, ha cargado las tintas en el control del gasto mientras arrastra un problema de reducción de ingresos que está pendiente de resolver.

En el año 2015, último de referencia para su elaboración, España recaudó casi 6 puntos porcentuales menos que la UE-15 –el 24,5% del PIB frente al 30,3%–. Las mayores diferencias se debieron al IRPF, con una brecha de 2,8 puntos, el resto de impuestos indirectos (no incluye el IVA), con 1,2 puntos, y a los recursos de producción, con 0,9 puntos.

¿Qué son los recursos de producción?

Se trata de los ingresos procedentes de bienes y servicios prestados por la Administración, como las concesiones, las tasas universitarias, los copagos o los cánones, como el de las basuras.

Uno de ellos es el copago farmacéutico que el Ministerio de Sanidad estudia «ajustar» para diferenciar más lo que pagan los pensionistas con menores y mayores ingresos, y que podría desembocar en un incremento del coste de los medicamentos para más de dos millones de jubilados.

España era en 2007 el país de la UE-15 con menores ingresos por esta vía y el segundo, después de Irlanda, en 2015. En ese último año, los ingresos alcanzaron los 2,2 puntos porcentuales del PIB, frente a los 3,1 puntos de la UE-15. Entre uno y otro ejercicio, los conocidos también como precios públicos aumentaron sus ingresos en España en 0,4 puntos porcentuales del PIB, por encima de los 0,3 puntos de la UE-15.

37.000 millones perdidos por beneficios fiscales

Fedea también propone reducir los beneficios fiscales asociados al IRPF y al IVA, porque actualmente son “enormes”. Tanto que conjuntamente suponen unos 37.000 millones de euros anuales, más o menos el déficit estructural de la economía española.

“Los ajustes vía gasto han sido muy severos y sería difícil justificar proseguir el necesario ajuste reduciendo el gasto aún más. Por tanto, la eliminación de los beneficios fiscales, manteniendo fijos los tipos impositivos, sería una rápida y eficiente forma de aumentar la recaudación y dar solución a nuestros problemas fiscales”, concluyen.