España se refuerza como potencia del turismo global, y lo hace acumulando récord tras récord. Las llegadas de turistas extranjeros se dispararon un 9,9% el año pasado, y marcaron un nuevo máximo histórico de 75,3 millones de viajeros internacionales, según las previsiones adelantadas hoy por el ministro del ramo, Álvaro Nadal, y que aún deben confirmar los registros oficiales que el Instituto Nacional de Estadística (INE) hará públicos en una par de semanas.

El sector acumula cuatro años consecutivos de récord en número de turistas extranjeros. La cota de 60 millones de llegadas que se alcanzaron en 2013, y que entonces ya parecía enorme, se ha disparado ahora con 15 millones de visitantes adicionales. «No hemos tocado techo ni muchísimo menos», ha anticipado el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital en rueda de prensa, que ha anticipado nuevos incrementos para el futuro.

El aluvión de turistas en España ha venido impulsado en los últimos años por el desvío de millones de turistas extranjeros que han dejado de ir a destinos rivales del Mediterráneo por la inestabilidad política (Egipto o Túnez) y la inseguridad por el impacto del terrorismo (como el caso de Turquía).

Sin embargo, desde el Gobierno se trata de poner en valor otros factores. «Es una valoración muy injusta vincular las llegadas sólo con los problemas de otros países del Mediterráneo», ha subrayado Nadal. «Competimos con otras cosas, con una oferta turística muy buena, y también con unos servicios públicos excepcionales».

Las estimaciones del Gobierno para el cierre del año turístico también contemplan que el gasto total que realizan los viajeros extranjeros ascenderá a un récord de 77.000 millones de euros, con un incremento del 8,3% en relación al ejercicio anterior. En cualquier caso, ese dato incluye el gasto total que asumen los turistas, pero no específicamente el que se queda en España. Esto es, en esos 77.000 millones se incluyen todos los costes que realizan para organizar el viaje, también los ejecutados en su país de origen.