Netflix ha vuelto a destrozar todas las previsiones del mercado. Los títulos de la compañía se han disparado después de presentar sus resultados del cuarto trimestre del año, el último de su ejercicio fiscal. En ellos, la compañía con sede en Los Gatos ha vuelto a poner cifras a un éxito global que ya se refleja en crítica y público.

La empresa fundada por Reed Hastings y Marc Randolph ingresó en el cuarto trimestre del año 2.351 millones de dólares, 2.206 millones de euros, superando todos los registros de periodos anteriores. De esa manera aupó su volumen de ingresos anual hasta los 8.830 millones de dólares, más de 8.200 millones de euros, y supero en más de 2.000 millones de euros la cifra del año 2015.

Netflix ha basado su éxito en una fuerte expansión internacional, en la que está invirtiendo una gran cantidad de recursos para captar usuarios, a sabiendas de que el mercado local ya lo tiene muy trillado. Eso se refleja tanto en los gastos de márketing como en las cifras de usuarios, disparadas más allá de las fronteras estadounidenses.

Ya hay más de 93 millones de hogares que tienen Netflix, y más de 89 millones de ellos pagan su cuota mensual religiosamente. El crecimiento más importante esta, como decimos, fuera de Estados Unidos, si bien las cifras aún está lejos de ser parejas.

La compañía cerró el último trimestre del ejercicio 2016 con 89,08 millones de suscriptores. De ese total, 47,9 millones vivían en Estados Unidos, mientras que 41,18 tienen su hogar más allá de las fronteras estadounidenses. El crecimiento ha sido, sólo en esos tres meses, de 1,43 millones en suelo americano, pero de hasta 4,39 millones de suscriptores a nivel internacional.

Desde el año 2014 la cifra de clientes premium fuera de EEUU ha experimentado un fuerte repunte, desde los 16,77 millones de ese año hasta los 41,18 de 2016 y pasando por los 27,43 millones del año pasado.

Éxito bursátil

Tras la presentación de resultados el valor de los títulos en Wall Street se disparó hasta casi un 8%, con un fuerte impulso hasta el entorno de los 143 dólares en la negociación after hours tras la publicación de las cifras a cierre de mercado.

Las cuentas de Netflix obtuvieron un casi unánime aplauso por parte de los analistas. En Nomura no dudaron en elevar su precio objetivo hasta los 165 dólares -un 24% por encima de sus niveles actuales- alentados por las buenas cifras del cuarto trimestre y, en mayor medida, los pronósticos que ha lanzado la compañía para los primeros tres meses de 2017.

Especialmente relevante resulta, en la visión de la firma nipona, el ritmo de crecimiento de los suscriptores internacionales, que resta fuerza a las dudas que pudiera generar los elevados costes en creación de contenidos, que sobrepasaron las estimaciones. «Netflix, a escala global, ha mostrado un claro camino hacia la rentabilidad, siempre y cuando el crecimiento de suscriptores continúe, lo cual está ocurriendo», apuntan.

La buena senda de sus márgenes permite a Nomura extender su visión favorable sobre Netflix a más largo plazo, con un horizonte en 2020. «Somos cada vez más optimistas sobre la capacidad de extraer beneficios importantes de su posición dominante como distribuidor global de contenidos», indican.

También en Citi encontraron argumentos en las cuentas de Netflix para elevar el potencial de la compañía hasta el entorno de los 145 dólares. Los analistas del banco estadounidense resaltan las favorables perspectivas de la compañía a largo plazo, pero advierten de que, a corto, las buenas noticias podrían estar ya en gran medida descontadas.

Netflix encuentra de este modo potencial para mantener su gran tono en bolsa. Un buen hacer que le ha permitido revalorizarse más de un 1.600% en poco más de cuatro años. Actualmente, y sin tener en cuenta el repunte registrado en la negociación posterior al cierre de la sesión bursátil, la compañía cuenta con una valoración bursátil superior a los 57.000 millones de dólares (unos 53.500 millones de euros), una cifra nueve veces superior, por ejemplo, al valor conjunto de compañías tradicionales de medios audiovisuales como Mediaset y Atresmedia.

Apuesta por contenidos

La apuesta por las producciones propias le está dando grandes réditos a Netflix. En el año 2013 presentó su primera serie, la exitosa House of Cards, y desde entonces no ha parado de aumentar su inversión en crear contenidos con su marca.

Si en verano ganó usuarios gracias a la popularidad de Narcos y Stranger Things, la plataforma se ha apoyado en esta época invernal en la tercera temporada de Black Mirror, todo un éxito, y en dos nuevos lanzamientos: Luke Cage y The Crown.

La asociación con Marvel ha sido un gran acierto, a la espera del crossover The Defenders que juntará en pantalla a todos los héroes de la casa de las ideas que han llegado a Netflix. Del mismo modo, la factura de la obra y milagros de una joven Isabel II ha conseguido conquistar tanto al público como a la crítica. La serie fue una de las grandes triunfadoras de los últimos Globos de Oro, en los que se llevó el premio como mejor drama y le otorgó a su protagonista, Claire Foy, el de mejor intérprete femenina.

Según la carta que ha mandado la compañía a los inversores, hasta cinco producciones de la plataforma se han colado entre las 10 series más buscadas del año en Google Trends.

La apuesta por los contenidos propios va a aumentar en el año 2017. Netflix ya tiene preparados 6.000 millones de dólares, más de 5.600 millones de euros, para continuar con su fuerte empeño por crear marca. «La mayoría de las series que hace Netflix son irrelevantes», dijo hace apenas unos días el director de producción de contenidos propios de Movistar+, Domingo Corral. Ya.