Tras meses de investigaciones, Samsung ha explicado por fin el motivo por el que la batería de su modelo estrella, el Galaxy Note 7, se incendiaban. El escándalo, que saltó el pasado mes de octubre, provocó un agujero en las cuentas de la compañía, que tuvo que reemplazar 2,5 millones de terminales en todo el mundo. En algunos países, como España, ni siquiera pudo salir a la venta pese a que más de 500.000 usuarios habían reservado el dispositivo.

En una rueda de prensa celebrada en Seúl en la madrugada de este domingo, el presidente de la unidad de negocio de comunicaciones móviles, DJ Koh, explicó que había dos fallos en las baterías que provocaban ese sobrecalentamiento, si bien ha afirmado que ninguno de ellos tenían nada que ver con el diseño del terminal.

Así, Koh ha recalcado que el primer fallo estaba en el tamaño de la batería. Según ha informado, eran demasiado grandes y eso provocaba una fricción en la parte superior derecha, lo que acababa por derivar en un cortocircuito que aumentaba de forma drástica la temperatura de la batería. Este calor se iba contagiando al resto de la misma, que acababa por destrozar el dispositivo. El segundo error es un fallo en la soldadura de algunas partes de la batería.

Samsung ha dedicado hasta 700 personas a investigar las causas de uno de los mayores fallos de su historia. Ese pequeño ejército ha realizado pruebas en más de 200.000 terminales, para lo que ha necesitado hasta 30.000 baterías.

El responsable de Samsung en Estados Unidos, Tim Baxter, también ha destacado que las prisas por producir más baterías de cara a sustituir las defectuosas también han acabado por afectar a los usuarios, ya que estas no eran del todo seguras.

Koh, que ha asumido la responsabilidad última del error, ha reconocido que «estos últimos meses han sido muy dolorosos», pero que han ayudado a la compañía «a aprender mucho».

Los inversores, contentos

El grave fallo en la producción del Galaxy Note 7 provocó un fuerte golpe en la cotización de la compañía en el parqué de Corea. El pasado 11 de octubre los títulos del gigante de la electrónica se desplomaban más de un 8%, lo que suponía una pérdida de alrededor de 15.000 millones de euros en la capitalización bursátil

Sin embargo, parece que las (escasas) explicaciones que ha dado Samsung en la rueda de prensa han contentado a los inversores. Los títulos de la compañía en la bolsa de Seúl han avanzado un 2,31% a cierre de sesión y ya acumulan una fuerte crecimiento del 63% en términos interanuales.

De esta manera la capitalización bursátil de la firma coreana se ha elevado hasta rozar los 265.000 millones de dólares, casi 247.000 millones de euros.

Los analistas de Citi otorgan a la compañía un margen de crecimiento del 24% en las acciones, confiando en que «estas cifras pueden incluso crecer si consiguen recuperar la confianza de los clientes», si bien alertan de la fuerte competencia que hay en el sector tecnológico.

Retrasos en el nuevo Galaxy

En su comparecencia ante los medios Samsung también ha aprovechado para hablar de su próximo modelo estrella, el Galaxy S8. La nueva actualización del terminal de gama alta de la compañía ha apresurado sus tiempos para ayudar a dejar atrás todos los problemas de imagen que ha generado el Note 7, cuya influencia negativa en las cuentas de la compañía se ha situado en el entorno de los 5.000 millones de dólares.

Así, el gigante asiático ha confirmado que no presentará el S8 en el próximo World Mobile Congress de Barcelona, una cita que es marco habitual para lanzar los nuevos productos de los gigantes del sector. Según los analistas, este dispositivo podría retrasar su llegada al mercado hasta el próximo mes de abril.

De la misma manera, el próximo Note 8 no se desvelará hasta el otoño de 2017. Históricamente esta ha sido la estación del año elegida por Samsung para presentar sus Note -el 7 se presentó en septiembre- por lo que no habría demasiados cambios en este aspecto. Samsung sí ha informado de que todos los compradores del fallido Galaxy Note 7 tendrán un 50% de descuento en la compra de un S8 o un Note 8 en el momento en el que salgan al mercado.