Santander considera que invertir en acciones de Popular -cae un 30% desde su ampliación de capital del pasado mes de junio- es una oportunidad de compra y recomienda tomar posiciones en el valor, pero ha reducido con fuerza su precio objetivo, ante las incertidumbres que planean sobre la entidad.

El equipo de análisis del banco que preside Ana Botín ha recortado un 40% el precio teórico de Popular, dejándolo en 1,17 euros, desde su anterior estimación, fijada en 2,07 euros. Supone un potencial al alza del 21%, desde los niveles a los que cotiza actualmente.

Javier Echanove, analista de Santander, considera que «los activos improductivos (non-performing assets o NPA) continúan siendo una fuente de incertidumbre, pero creemos que la solución (una ampliación de capital adicional) ya está descontada. La exposición a los activos inmobiliarios sigue siendo considerable y alcanzará los 24.000 millones de euros en términos netos tras las provisiones anunciadas para el cuarto trimestre de 2016. Esta cifra representa aún 3,4 veces el capital CET1 fully loaded (completamente implementado) del banco, frente a la media de 0,8 veces de media en el sector».

Santander recomienda comprar Popular y le otorga un precio teórico de 1,17 euros.

El experto en banca advierte de que una calidad relativamente baja de los activos inmobiliarios y una cobertura de riesgos insuficiente han llevado a un continuo incremento de los activos improductivos (NPA). «El stock de Popular creció un 4% hasta septiembre, frente a la reducción del 9% que logró de media sus competidores», señala en un informe al que ha tenido acceso El Independiente. 

En su opinión, «la cobertura de activos improductivos al cierre de año aumentará del 36% al 45%, todavía por debajo la media del sector, del 53%, y por debajo de los niveles considerados de buenas prácticas, situados entre el 54% y 58%».

Además, el analista de Santander apunta que «la base de capital sigue siendo vulnerable». Y augura que el impacto de las cláusulas suelo, entre otros factores, llevarán la ratio de capital CET 1 fully loaded (completamente implementado) por debajo del 10% al cierre de 2016.

Una ampliación de capital de, como mínimo, 2.700 millones, es clave para la reestructuración del balance

Para Santander, la solución pasa por «una ampliación de capital de, al menos, 2.700 millones de euros, para alcanzar un nivel de coberturas de activos improductivos en línea con el sector y elevar la ratio de capital (CET 1 fully loaded) hasta el 11%. Ampliar, hasta 3.400 millones lo convertiría en el banco con mayores coberturas».

En términos de provisiones, Santander calcula que Popular necesitaría dotaciones adicionales de entre 2.000 y 4.900 millones. Con 2.000 millones, la ratio de cobertura de activos improductivos alcanzaría el 51%, mientras que con 4.900 millones se elevaría hasta el 60%.

Santander asegura que el mercado ya ha descontado una amplición, pero no valora los efectos positivos

Una ampliación de capital «finalmente pondría a Popular en la trayectoria definitiva para reestructurar su balance». Aunque Echanove asegura que la captación de capital se da por hecho en el mercado, que ha descontado ya la dilución provocada por la emisión de nuevos derechos, los inversores no están teniendo en cuenta los beneficios de la operación, como el menor coste de riesgo y del capital.

Sobre la base de estos impactos positivos, Santander fija su precio objetivo en 1,17 euros por acción, lo que supone un alza de un 21% respecto a los precios actuales, recoge el informe.

Fusión a la vista

Para Santander, una operación corporativa es una posibilidad, dada la sólida posición del banco en servicio a pymes, que favorecería la evolución de Popular. La franquicia de pequeñas y medianas empresas genera un ROE ( Retorno sobre el capital) de dos dígitos.

Pese a las incertidumbres, Santander prevé que en 2017 el ‘banco bueno’ añada al resultado 900 millones de euros.